Páginas vistas en total

martes, 16 de octubre de 2018

Una parada técnica.

No voy a decir que la industria estilográfica esté paralizada porque es evidente que cada año contamos con novedades de interés pero sí parece que el merado está atravesando una etapa de relativa paralización o, quizá mejor, un tiempo de respiro.

Ya hemos visto que cualquier industria, con relación a un mercado, constituye un fenómeno dinámico. Hay una permanente relación entre la oferta y la demanda que obliga al fabricante a adaptarse continuamente a las necesidades o los gustos del consumidor. Si no lo hace o lo hace tarde, terminará perdiendo clientes, cuota de mercado y, a la postre, desapareciendo. En un sector tan libre como el de la estilográficas, no sometido a restricción, subvención o limitación alguna, esta relación entre fabricante y cliente es extremadamente sensible y móvil porque, dicho en términos económicos, la demanda es muy elástica. En general, esto consiste en que un incremento en el precio provoca la reducción de los ingresos totales mientras que una reducción del precio provoca incremento de los ingresos totales.

Los últimos años han sido testigos de una demanda sumamente elástica en la industria de la estilográfica que ha resultado, como sabemos, en una reducción general de precios con relación al ciclo económico anterior. De ahí la desaparición o irrelevancia de muchas marcas tradicionales y el inapelable surgimiento de marcas especializadas en el segmento bajo así como de la pujante industria china.

Pero como ocurre con muchos  movimientos estratégicos de mercado, el ciclo parece haberse estancado. Los modelos nuevos escasean y las marcas se limitan a multiplicar los acabados, colores y versiones de los que ya existen, pero sin presentar grandes novedades, diseños o técnicas. En realidad y salvo marcas japonesas, acompañadas de  algunas chinas, la estilográfica moderna es, casi, un modelo estándar, mecánicamente simple y estéticamente homologado, cuyas diferencias sustanciales se reducen a los acabados o a los materiales con los que están construidos. Entre una Delta, una Conklin, una Edison y una Italix, por poner algunos ejemplos, no hay diferencias sustantivas. Apenas de diseño. La multiplicaciones de fabricantes han acabado por crear modelos estándar que apenas ofrecen otras variaciones entre sí que sus diferentes acabados. Incluso los fabricantes artesanos, de cualquier parte del mundo, ofrecen plumas enormemente parecidas entre sí. Los modelos de precio asequible, reyes actuales del mercado, constituyen, en realidad una solución universal.


Pero este fenómeno, que no es negativo en sí mismo, puede presentar riesgos cuando no evoluciona, porque indica, a la postre, un estancamiento en la capacidad de innovación de una industria que, de esta manera, pone en riesgo su mera capacidad de supervivencia. Bajo estas circunstancias, si la demanda no se mantiene estable, las ventas desaparecen. Todos hemos sido testigos del agotamiento de ciertos sectores y modelos de negocio: la música, los libros y la fotografía analógica, son ejemplos palmarios. La estilográfica ha atravesado el desierto de su propia obsolescencia y transformación funcional y se enfrenta a un nuevo ciclo en el cual, sin ninguna duda, el viejo mundo no tendrá gran cosa que decir.

Anuncio aquí una nueva entrada sobre los mercados actuales de la estilográfica, los cuales nos darán algunas indicaciones muy valiosas sobre lo que nos puede esperar.

No estoy muy seguro de hacia donde puede ir la futura industria de la estilográfica. Es trabajo de sus analistas, desde luego, anticipar problemas y buscar soluciones. Nosotros, como aficionados, somos meros espectadores, interesados en seguir los pasos que nos conducirán a un siempre incierto futuro.






sábado, 13 de octubre de 2018

Un millón y medio

El tiempo tiene la mala costumbre de pasar mucho más rápidamente de lo que deseamos y de lo que queremos. 1.500.000 visitas a este blog es una cifra que marea teniendo en cuenta la humildad de sus pretensiones iniciales.

Quiero aprovechar esta cifra para dar las gracias a los numerosos amigos, lectores y colaboradores, que hacen posible El Pajarete Orquidiado.

Últimamente, una agenda de trabajo que me obliga a viajar aún más de lo habitual, hace que sea más difícil mantener el ritmo regular de entradas que venía siendo habitual. Aún así, procuro estar pendiente y compartir con todos la afición que nos une.

Observo, sin embargo, que el mundo estilográfico está experimentando un cierto frenazo en la expansión de los últimos años. El número de verdaderas novedades ha descendido y las marcas no parecen saber bien hacia dónde dirigir sus próximos pasos. Rebasada la crisis de los años 2007 y siguientes y redefinido el mercado, atravesamos un punto de inflexión que nadie parece saber hacia qué conduce. Las fórmulas comerciales de los últimos dos o tres años se repiten sin demasiadas novedades a dia de hoy. La cuestión es sumamente interesante y será objeto de tratamiento en una entrada independiente.

Hoy me quiero felicitar y felicitar a todos los amables lectores por mantener vivo este espacio de amistad, buen humor e intercambio de experiencias en torno a la estilográfica. Muchas gracias.



lunes, 8 de octubre de 2018

10 mejores plumas con cierre a presión

Hace muy pocos días, un amable lector me sugería elaborar una nueva lista que, a la postre, me resultó muy interesante desde el momento en que los sistemas de cierre de las estilográficas constituye un universo en sí mismo. Se trataba de las mejores plumas con sistema de cierre a presión, o snap cap en inglés.

La necesidad funcional de proteger el plumín de cualquier golpe y posible deformación, unida a la evidencia de que la tinta se seca al aire libre, han hecho que toda estilográfica deba contar con un capuchón. Este elemento protege el plumín, evita que se manche la ropa del usuario que lleve la pluma en su chaqueta y, lo que es más importante, provee al conjunto plumín/alimentador de un mínimo espacio estanco o semiestanco que mantiene la humedad ambiental constante y evita que la tinta se seque, facilitando un arranque instantáneo de la escritura.

Como cualquier aficionado sabe, los sistemas de aseguramiento del capuchón al cuerpo de la pluma son muy variados aunque, a grandes rasgos, se puede hablar de dos sistemas básicos: el de simple presión o el roscado. También los hay de bayoneta, con imán o retráctiles, por ejemplo, pero los dos sistemas básicos son los antedichos. El roscado ofrece mayor seguridad. desde luego, aunque obliga a operar la rosca cada vez que se usa la pluma y eso no siempre resulta cómodo. El de presión es mucho más rápido y confortable aunque no suele garantizar una conexión segura y hay ocasiones en que el capuchón se desprende dejando caer la pluma en el infortunado bolsillo en que se porta. por otro lado, no todos los materiales son iguales a la hora de diseñar un cierre de este tipo: algunos plásticos son quebradizos y

 Las plumas que se muestran son las mejores con sistema de cierre a presión. Como se verá, no necesariamente pertenecen a plumas caras sino, al contrario, parecen haberse especializado en plumas de uso cotidiano y de rango de precios inferior lo cual, si se piensa bien, tiene toda la lógica puesto que son instrumentos de batalla, portátiles y frecuentemente maltratados por un uso continuado. Es ahí donde un sistema cómodo y eficaz demuestra su valor.


Lamy Safari

La Safari es una pluma con uno de los mejores sistemas de cierre a presión. Seguro, fiable y siempre en su sitio, no hay manera de equivocarse con él. Cuando una Safari está cerrada, lo está con todas las garantías

(foto: fahrneys pens)

Pilot Prera.

Sin ninguna duda, el mejor sistema del mundo. Eficaz y seguro, funciona con una suavidad asombrosa que transmite confianza. Además, proporciona una estanqueidad única al conjunto plumín/alimentador.


(foto: Pilot)

Cross Townsend.

Otro de mis cierres favoritos. Algo más duro que los anteriores, se trata, en cambio, de un sistema de altísima calidad. Robusto como ninguno, la Cross no perderá su capuchón por mucho que se la agite. La Townsend es el epítome de un mecanismo infalible.


(foto: The pen addict)

Platinum Plaisir.

Otra japonesa con fundamento. La Plaisir cierra de manera perfecta y totalmente estanca.


(foto: Platinum)

Faber Castell Loom

La mayoría de las plumas de esta marca cuentan con un dispositivo de cierre de enorme calidad. Destaco el de la Loom que funciona impecablemente y de manera satisfactoria.

(foto: fahrneys pens)


Lamy 2000

Uno de los mejores cierres a presión. Seguro, confortable y totalmente estanco, añade valor a la magnífica pluma que ya es.


(foto: penchalet)


Dupont Linea D

Las Dupont tienen un mecanismo de cierre de primerísimo orden. La Línea D es un gran ejemplo de eficacia, suavidad y superior funcionalidad .



(foto: Chatterley Luxuries )


Pilot Metropolitan

Entre las muchas cualidades de la Metropolitan/Urban/Cocoon está su cierre, de gran calidad y magnífico desempeño. Para una pluma de su precio, es todo un alarde.


(foto: Pilot)

Parker 75.

Un clásico inolvidable y una pluma con un sistema de cierre magnífico. Firme y seguro, con robustas pletinas metálicas internas, no defrauda nunca.


(foto: Peyton Street Pens)

Pilot E95

Una pocket pen de primera división, dotada con un indesmayable cierre a presión de absoluta fiabilidad.




Con estos ejemplos, espero haber dado algunas pistas a aquellos adicionados que usan las plumas con frecuencia y que prefieren sistemas de cierre ágiles. Cualquiera de los modelos apuntados satisfará sobradamente sus expectativas.




jueves, 4 de octubre de 2018

Comparaciones "ociosas": Los Avatares de Lamy Safari

Por: Leonardo Izaguirre Barrios

Nuevamente en este espacio veremos, esta vez sin comparar necesariamente, una de las estilográficas más exitosas en el mundillo, pero desde la óptica de sus “avatares” más cercanos, sin discutir mucho sobre los entresijos técnicos.

En estos días, en que tanto se menciona la palabra “plagio”, resulta incomprensible como algunas veces, se trata de banalizar la intención clara de los fabricantes chinos de colocarse en la zona de succión de la super estrella verdadera.


Ya nuestro querido capitán nos ha enseñado que, cuando una pieza que está en el segmento medio/bajo del mercado es imitada, es porque genera un beneficio, aunque sea marginal.

Lo que voy a decir es una opinión personal: creo que la “Safari” de Lamy es a la industria alemana de estilográficas, lo que fue la Parker 51 para la industria americana.

La Safari es un super éxito de ventas que se mantiene gracias a una estrategia bien pensada y a cambios creativos constantes del departamento de diseño de esta gran casa germana.

La hemos visto vestida de muchos colores, diseños y con armadura de aluminio, en ediciones especiales y acompañada de tintas a juego. Todas estrategias destinadas a “mascar” un poco más, y sobre todo, a mantener vivo al caballo de batalla de la casa de Heidelberg.

A la Safari ya le venían saliendo disfraces de varias casas chinas. Algunas no tan evidentes y otras tratando de “parecer sin ser”.


Pronto fue claro que le habían tomado el pulso al alimentador y plumín, y que ya no eran tan “homenaje” como se pensaba.


Aunque algunas solo se atrevían a colocar sus características externas de manera casi exactas, dejando pequeños detalles de lado.


En 2014, la casa Hero se atrevió a más, y puso en escena algunas que podían engañar a los más descuidados, con un funcionamiento excepcional, cuidando detalles y para un precio de risa. Además con tres opciones de punto, (boquillas) intercambiables, en colores muy interesantes y nada aburridos. Cuidaron, eso sí, de no aplanar las dos facetas y de colocar su sello de marca en el capuchón como muestra de algún pudor, quizá.


Creo que a partir de allí, hubo un punto de inflexión y lo demás es historia que dejo a ustedes a través de imágenes, de algunos de los “avatares” que están en el mercado a través de fabricantes tan diversificados como la conocida Wing Sung.


Pero las cosas no terminan allí, es que además la misma casa goza de un catalogo extensísimo en variados colores que tientan a considerar a esta estilográfica, como la primera escolar.


Y siguieron, pues además las hay que simulan el metalizado de las versiones “AL” de las más recientes colecciones “Petrol, Charger Green y Lx Luxory”.


Sin perder detalle, además, de la boquilla translucida, y por supuesto con un nivel de exactitud en la unidad alimentador-plumín que hace perfectamente intercambiables los de estas, con los originales.


Apreciados amigos, les dejo esta entrada como testimonio del vuelco apresurado de la industria china y de sus intenciones de comer un pedazo de cualquier pastel que este servido. Precio promedio actual de 1,30 $ puestas en casa. Da hasta para traer varias, aunque sea para hacer un análisis tan “ocioso” como este.

Fuerte abrazo a todos.

Gracias de nuevo.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Twsbi GO: Mecánica Híbrida.

Hacía tiempo que la taiwanesa TWSBI no lanzaba al mercado una novedad interesante que la relanzara frente a sus recientes competidoras chinas y que constituyese un cierto avance de diseño.
La GO  cumple sobradamente estos objetivos. No sólo se trata de una pluma novedosa sino también barata y, como siempre, con un desempeño garantizado, típico de la marca.

La GO es una pluma de diseño muy moderno: mezcla las transparencias típicas de la casa con los suaves colores traslúcidos pastel tan en boga hoy en día en las estilográficas orientales. Empezó en Japón y ha seguido en China;  TWSBI no ha querido quedarse atrás.

La pluma se presenta en dos colores: Azul y Humo. Los dos resultan muy atractivos, juveniles y desenfadados.

(foto: reddit)


Pero lo más interesante de esta pluma es su sistema de carga. TWSBI nos tiene acostumbrados a sus excelentes pistones pero en este caso, lo novedoso es que el accionamiento del pistón se realizado con la asistencia de un aparatoso muelle que queda dentro del cuerpo.


El depósito de esta pluma no es el cuerpo, como en los pistones tradicionales, sino un cartucho interior transparente fijado sobre la boquilla. Sobre el interior de este cartucho se mueve un pistón estanco que, en lugar de ser accionado a mano como, por ejemplo, en los sistemas simples de jeringuilla, o mediante una rosca sin fin, como en los convertidores, se acciona pulsando y recuperando con el muelle que recubre el vástago del pistón. Tal y como se hace con un bolígrafo o con la Pilot VP. En este caso, sin embargo, el accionamiento del pistón no sirve para descubrir el plumín sino para llenar el depósito

El mecanismo combina, pues, el muelle típico de los bolígrafos con el sistema de llenado de pistón. La solución es muy simple pero ingeniosa: un pistón de jeringuilla asistido por un muelle.

(foto: A better desk)

El plumín es un JoWo, típico de la marca. Se sirve en cinco grosores diferentes.

La capacidad no parece ser muy grande pero esto no constituye problema hoy en día salvo para largas sesiones de escritura y, dada la facilidad y comodidad de carga, tampoco hay inconveniente para realizarla cuantas veces sea necesario.

(foto: penshop.cl)

La pluma, por lo demás, es muy simple de líneas. Destaca la ausencia de clip y su sustitucion por un  resalte con agujero como para pasar un cordón.

(foto: pengallery)

el precio de esta pluma es de 20 dólares en la página oficial de TWSBI aunque llega a casi los 30 en otros distribuidores. Es un precio razonable que la coloca en el segmento asequible de la table, casi al nivel de la ECO. Sigue siendo más cara que alguna de sus interesantes competidoras chinas de última generación, pero en este rango de precios, las diferencias no son obstativas.

En resumen y a salvo de una revisión más detallada cuando disponga de un ejemplar, la TWSBI GO es una pluma muy interesante, eficaz como es habitual en la marca, y con un mecanismo original y novedoso que le dota de un atractivo muy especial. No son pocos valores hoy en día.




miércoles, 5 de septiembre de 2018

Personajes con estilográfica: Frida Kahlo

Un gran pintor mejicano, probablemente el más grande del S. XX, pintó un cuadro denominado "El Joven de la Estilográfica". Este pintor estaba casado con otra artista cuya personalidad, con el tiempo, ha llegado a eclipsar a la de su marido. Él se llamaba Diego Rivera y ella, Frida Kahlo.

(foto: the Ark of Grace)

México es un país muy querido para mí y la CDMX guarda grandes tesoros culturales y artísticos. La Casa Azul de Frida y Diego es un museo que merece la pena visitar. De entre sus interminables objetos de interés, destaco aquí algunos de los instrumentos que manejaba Frida Kahlo en su taller. 


Esta es su mesa de trabajo:


Aquí podemos apreciar, en detalle,  algunos de sus colorantes y pigmentos.


Y, finalmente, algunas de sus tintas, al lado de una caja de pastel.


Frida no pintó como Diego pero es absolutamente seguro que escribió con estilográfica. Nació en 1907 y murió en 1954 por lo que era inevitable que lo hiciera. No nos consta, sin embargo, que utilizara un modelo concreto, pero sí he podido examinar alguno de sus manuscritos y están, en efecto, redactados con pluma. Aquí podemos apreciar su delicada caligrafía, en una carta escrita a Dolores del Rio con una preciosa tinta sepia.


La arrolladora personalidad de Kahlo trasciende hoy a su pasado. Esta poderosa mezcla de arte, imagen y mejicanidad, la han convertido en un mito. Sirva esta pequeña entrada de homenaje.



martes, 24 de julio de 2018

Montegrappa Extra Midnight Blue: Estilo a dos bandas

Despido esta temporada con una pluma muy especial. Con permiso de los lectores, dedicaré el mes de Agosto a unas vacaciones que ya se me estaban haciendo algo lejanas. Un fuerte abrazo para todos y mis mejores deseos para el periodo estival.


La italiana Montegrappa fabrica plumas de lujo y plumas de menos lujo pero siempre con un precio por encima de su competencia. Se trata de productos de buena calidad y, como mucho de lo que viene de Italia, derrochando estilo y belleza. El problema, como siempre, es que un precio elevado disminuye casi siempre su relación con la calidad haciendo del producto final algo difícil de vender.

Totalmente al margen de los excesos que la marca italiana nos tiene acostumbrados últimamente, la pluma que hoy presento es una auténtica belleza. Se basa en un viejo modelo de los años 30 del pasado siglo, lo que, en cierta medida, justifica sus espléndidas formas y su soberbia presencia.


La Extra que hoy presento, pertenece a la familia Classica que cuenta con los siguientes modelos: La propia Classica, la Miya, la Extra y la 1930 Extra. Todas cuentan con cuerpos lisos y redondeados. Las primeras se cargaban por cartucho/convertidor y sobre esto volveremos más adelante. La Extra comenzó a fabricarse en 1999 y se caracterizaba por un anillo mucho más ancho, una boquilla totalmente en plata y un plumín notablemente más grande que las restantes de la familia.


Todo las Clásicas, incluida la que aquí presenta, son, en  esencia, plumas con forma de torpedo y los extremos truncados.

Montegrappa ha realizado esta pluma en un precioso celuloide. Hay cuatro versiones pero la que aquí presento es una de las más elegantes: un azul singular que, a mi juicio, destaca sobre las demás gracias a una profundidad y riqueza cromática unidas a una discreta elegancia.


La Extra es una pluma de buen tamaño, 137 mm, construida en base a dos conceptos: el celuloide y la plata. La calidad de la construcción es absolutamente insuperable.


Las clásicas formas de la pluma revelan sus orígenes y resaltan el contraste entre el fulgor de la plata y la riqueza de matices de un hermoso pero discreto celuloide.


En el cuerpo aparece una grabación que refleja unas montañas y la palabra Extra. Esta grabación en única entre las plumas de la serie Classica.


En general, el conjunto está estéticamente compensado aunque hay quien preferiría algo más de celuloide y menos metal.


Lo anterior sirve, sobre todo, para la boquilla, íntegramente realizada en plata, lo que a algunos no gusta por su tendencia a resultar resbalosa con el uso y, además, a ennegrecerse con el tiempo.


Las formas de la Montegrappa, siendo gruesas, son muy ergonómicas y llenan la mano con plenitud.


La pluma resulta, en conjunto, de buena y contundente presencia. Contribuyen a ello sus componentes metálicos que, sin llegar a hacerla pesada, consiguen que se note en la mano. Es preferible utilizarla sin el capuchón colocado pues resulta, en tal caso, demasiado pesada y aparatosa.


Los extremos e la plumas también están rematados con detalles en plata. En el capuchón aparece el "1912", típico de la marca, que indica su año de fundación.


En el cuerpo, hay otro disco totalmente liso de plata que contrasta acertadamente con el azul profundo del celuloide.


El grueso anillo del capuchón está bellamente decorado con una greca calada, no pintada. Es el más ancho de toda la serie Classica. Grabado, aparece el nombre Montegrappa , los contrastes de la plata y palabra Italy.


Hay un anillo de plata que separa el cuerpo del culote de accionamiento del pistón.


El capuchón, de gran tamaño, se coloca a rosca. A mi modo de ver, son necesarios demasiados giros para extraerlo, lo que resulta algo embarazoso si uno tiene prisa por usar la pluma o si quiere cerrarla por unos segundos mientras hace alguna otra cosa. Al final, resulta más práctico dejarla abierta, lo que, por contra,  puede provocar interrupciones en el flujo de tinta, al volver a usarla.
Uno de los detalles más prominentes de la 1930 Extra es su gigantesco plumín. Se trata de un bellísimo ejemplar, finamente decorado. Está construido en oro de 18K bañado en paladio.


El plumín está acompañado de un enorme alimentador de ebonita.


El clip, siempre de plata, resulta simple, elegante y discreto. Está dotado de la rueda típica de muchas marcas italianas.


La pluma se carga, aparentemente, por pistón aunque tengo la sospecha de que, en realidad, se trata de un convertidor cautivo al estilo de los últimos Delta. En cuanto al funcionamiento no hay nada que reprochar, pero la capacidad de carga es muy pequeña lo que fundamenta mis dudas. Apenas 1 ml es su capacidad máxima y eso es, poco más o menos, lo que carga un convertidor estándar. Si se tratase de un verdadero pistón, este poderoso cuerpo debería cargar cinco veces más.


En otros lugares ya he manifestado mis reservas acerca de este sistema que, cuando no se facilita su acceso abiertamente, como en este caso, tiene los inconvenientes del convertidor y casi ninguna de sus ventajas.

La escritura con este ejemplar es sumamente agradable. El gran plumín opera con eficacia y prontitud. Ya he dicho que muchas plumas italianas son proclives a ofrecer desagradables sorpresas pues necesitan numeroso ajustes antes de dar lo mejor de sí mismas. En este caso, no hay problema alguno.

Las Montegrappa, como otras italianas, no son plumas excesivamente confiables. Hay numerosas referencias a defectos de montaje, problemas de flujo, inconsistencias de funcionamiento y, sobre todo, enormes dificultades con el servicio técnico. Es una lástima cuando hablamos de plumas tan hermosas y, por otro lado, tan caras. La Extra se vende por aproximadamente 1000 dólares (el precio de dos Pelikan Souveran 1000), lo que coloca a esta bella pero temperamental estilográfica en un rango de precios en el que resulta batida por infinidad de competidoras. Si se vendiese por 300, sería una buena compra pero, por encima de eso, es preciso ser un verdadero fanático de la marca o un incondicional de sus dos grandes valores: belleza y exclusividad. Cada cual decide.

Gracias a Ricardo por su ya proverbial generosidad.