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miércoles, 7 de diciembre de 2016

Stipulas por Sorpresa; el Penshow.

La florentina Stipula es una fábrica italiana capaz de producir las plumas más bellas y, por contra, las que tienen un funcionamiento más impredecible. Es posible que yo haya tenido mala suerte, pero casi todas mis Stípulas participan de esa peculiar condición: hermosas pero difíciles.

Durante el Penshow de Madrid, localicé dos Stipula muy especiales. Daré cuenta, brevemente, de ellas y de sus características más interesantes.

La primera de ellas, una Etruria, es un encargo especial de Cruzaltpens. El modelo Etruria de Stipula es, probablemente, el más bello de la casa; sus líneas clásicas, intemporales y eternas, se han visto acompañadas de los materiales más selectos como el mejor celuloide o las resinas más delicadas.

La empresa florentina  fabricó para esta casa una edición limitada a 50 ejemplares que se denomina Mediterráneo, en un espectacular color azul.


La pluma se presenta en un atractiva caja roja con toda su documentación y lecho de raso.


Se trata de una preciosa estilográfica, con las líneas de la Etruria, pero fabricada en una espectacular acetato de celulosa azul marino, lleno de matices y profundidad.


Las fornituras de la pluma son de plata maciza, una combinación perfecta que realza la belleza del azul sin romper su armonía.


El anillo del capuchón con su diseño vegetal es, a mi juicio, uno de los más bellos del mundo.


El capuchón, típico de las Etruria, tiene el extremo redondeados y un espléndido clip de plata con motivos florales en su extremo inferior.


La Mediterráneo se alimenta mediante cartucho/convertidor, una solución casi universal hoy en día y que constituye una configuración muy práctica y asequible aunque no la más apreciada por algunos estilófilos.


A la hora de encontrar el justo equilibrio entre precio y materiales, la elección del diseñador se inclinó por un plumín de calidad aunque no tuviera el atractivo del oro. El plumín de acero de la Stipula, de gran tamaño y atractivo diseño, con el logotipo de la marca, está firmado por Bock, lo que es garantía de buen desempeño. En este caso, he elegido un plumín tajado o stub.


La segunda estilográfica es otra pieza de impactante belleza. Se trata de una fabulosa Novecento en ebonita de ca. 2005 Este modelo de Stipula se fabricó en varios colores y con diferentes sistemas de alimentación, Las primeras eran de pistón y luego se fabricaron con cartucho/convertidor como la que aquí presento.


Se presenta en otra caja roja de falso cuero y buena presencia. El interior, en símil gamuza, protege perfectamente su precioso contenido.


La pluma está íntegramente fabricada en una preciosa ebonita rojinegra de enorme atractivo. La pieza está torneada y pulida a la perfección. El mecanizado de las piezas y de las roscas es soberbio.


La Novecento es una pluma de extremos truncados, pese a lo cual, presenta un tamaño de 152 mm. cerrada. Sus líneas son muy depuradas y elegantes; no es una pluma ancha ni que desentone en parte alguna. Resulta extraordinariamente esbelta y clásica.


El clip de esta Stipula es muy atractivo; notable pero discreto y con un simple adorno, en su parte baja, que realza sus líneas. Es muy práctico pues está unido al capuchón con una platina interior flexible que no se aprecia a simple vista, pero que le otorga gran funcionalidad.


El capuchón se adorna con un anillo simple cuya parte interior está relatada en forma de medio punto. Es, también aquí, un elemento pulcro y elegante que hace perfecto juego con el diseño general de la pluma.


El plumín de esta Stipula es un monocolor de oro de 14K y medida B o gruesa. El dibujo vegetal es el típico de la marca, florido pero sin estridencias; el mismo que aparece en el anillo del capuchón. Como se ha dicho, Stipula es una marca de gusto exquisito.


La carga de esta pluma se verifica por cartucho/convertidor. Un sistema simple, barato y funcional.


En resumen, estas son las piezas que constituyen el grueso de mis compras. Ha habido otras de menor entidad y un encargo japonés que merece una entrada aparte. Las Stipula fueron adquiridas a buen precio, en adecuada compensación a su belleza y entidad.  No era lo que iba buscando, pero ya se sabe que ir a la aventura siempre supone verse envuelto en el aliño de lo imprevisto.





sábado, 3 de diciembre de 2016

Wancher Crystal

Como ya sabemos, la marca Wancher pertenece al establecimiento japonés Engeika Finest Shop que comercializa, con ese nombre, además de plumas estilográficas, diverso material de escritura y papelería de alta calidad. La iniciativa es del japonés Taizo Okagaki que, en pocos años, ha conseguido colocarse en una importante situación para vender productos orientales en todo el mundo.

Engeika, bajo la  marca Wancher,  comercializa una serie de productos que encarga a diversos artesanos y fabricantes japoneses, chinos e indios. Entre ellos, se encuentra la pluma que presento hoy, un producto de difícil filiación  aunque el resultado final sea una estilográfica de gran calidad.

Esta serie de Wancher es una colección de plumas de cuerpo transparente y detalles en resina de color, de gran calidad. La  idea es que cada color corresponda a una piedra preciosa o semipreciosa, de ahí el nombre  crystal. La que aquí se presenta se denomina ópalo de fuego y su color es, por tanto, anaranjado.


La pluma se presenta en una buena caja de madera, de estética china, muy bien realizada.


El interior, en tela aterciopelada, ofrece una buena sensación. La pluma viene acompañada de una pequeña documentación y de un cuentagotas.


El leit motiv de la colección es ofrecer una pluma polivalente basada en la posibilidad de ser usada como demostrador y, al mismo tiempo, apta para instalar un  cartucho/convertidor convencional. Además, viene dotada de alguna novedad técnica y de una realizacion general muy cuidada.


La Crystal es una pluma de gran tamaño, 152 mm. Sus líneas son, por lo demás, tradicionales. Apenas destaca la forma del culote, más ojival de lo que cabría esperar, pero que no desentona con el resto de la pluma sino que sirve para realzar el color anaranjado de su composición.



El capuchón, por su parte, es de resina negra, salvo el detalle del remate superior y un anillo metálico cromado donde únicamente aparece la palabra Wancher. El clip, por su parte, es muy sencillo y elegante, sin adornos de ninguna clase salvo sus líneas en progresiva disminución que acaban en un discreto remate en forma de gota.




El cuerpo está fabricado en una resina acrílica de gran calidad y resistencia. Su transparencia ha sido muy cuidada y permite ver el interior de la pluma sin distorsiones, aguas ni manchas. De acuerdo con su nombre, bien podría pensarse que se trata de cristal. La mecanización de las roscas es igualmente notable. EL fabricante informa de que el acrílico es resistente a la presión, muy ligero de peso y sin olor.



La Wancher es una pluma de gran belleza. No solo impresiona su tamaño sino que la combinación del negro con el naranja (nada nuevo para otros fabricantes como Delta), resalta sus líneas aerodinámicas y la calidad general de su acabado. Es una pluma ligera, sin demasiados adornos pero de gran presencia.


Para cumplir con su función de demostrador, la pluma están dotada de una junta tórica en la base de la rosca de la boquilla. Ello garantiza la estanqueidad del sistema. También se acompaña de un cuentagotas de cristal.


Las roscas están ejecutadas con precisión y ajustan perfectamente.


Si se desea usar la pluma de manera convencional,  el juego contiene un convertidor estándar, probablemente de origen chino, pero que parece funcionar adecuadamente.


El adorno del plumín parece indicar un origen JoWo. Se trata de una pieza de acero de buena calidad. Solo se sirve en medida fina.


Al plumín acompaña un alimentador de gran tamaño y buena factura. He llegado a pensar que es ebonita aunque, desmontándolo, tiene un interior demasiado complejo como para ser mecanizado y sí moldeado. En todo caso, se trata de un plástico de gran calidad.


La pluma dispone de una tecnología de cierre estanco denominada "Double Compact" o doble compacto que no solo actúa sobre la tapa interior sino sobre la boquilla. El sistema recuerda al slip & seal de Platinum o al también parecido de Sailor. Consiste en una tapa interior asistida por un muelle y una junta tórica estanca. Para colocar el capuchón es necesario hacer con el cuerpo una ligera presión hacia adentro y, seguidamente, se comienza a roscar. Esto garantiza, según el fabricante, un cierre absolutamente estanco y la eliminación del problema del secado de la tinta.


Probada como palillero, el plumín aporta muy buenas sensaciones y la escritura con él es suave y sin estridencias. Un uso más intenso ofrecerá más datos.

La pluma se vende, normalmente, por 75 dólares (más gastos de envío) pero Engeika suele ofrecer algunos ejemplares en subasta, sin reserva, y, con algo de paciencia, puede conseguirse por un precio inferior a los 40 euros como es mi caso, lo que me parece una gran oportunidad porque se trata de una pluma de magnífica calidad y gran belleza.


miércoles, 30 de noviembre de 2016

La pluma voladora. El fenómeno de la presión

Hoy en día, volar es una experiencia habitual. Pero, para los estilófilos, conlleva cierto riesgo. Todos hemos oído historias de plumas que pierden tinta, camisas manchadas o equipajes arruinados por culpa de un fenómeno que no siempre es fácil de entender pero que me propongo desvelar con la ayuda de algunos esquemas: la presión atmosférica.

Cuando alguien viaja en avión, puede presenciar algunos fenómenos curiosos como, por ejemplo, que al destapar nuestra botella de refresco sale mucho más aire del normal o que nuestra bolsa de patatas fritas se infla como un globo. Al contrario también veremos cómo ambos objetos parecen encogerse al aterrizar, Todo se debe a la expansión y a la contracción que, durante el despegue y el aterrizaje, experimenta el aire de la cabina. Es lo mismo que hace que nuestros oídos duelan al descender y hagan curiosos ruiditos cuando ascendemos.


A nivel del mar, la presión atmosférica, es decir, la fuerza que ejerce el aire sobre la superficie terrestre,  es de una atmósfera. La altura modifica la densidad del aire e  influye en la presión. Esto se debe a que, a medida que ascendemos, hay menor cantidad de aire encima nuestro o, dicho de manera mucho más aburrida, a la relación existente entre presión, volumen y temperatura de los gases. Para resumir podemos decir que la presión atmosférica cambia de forma inversamente proporcional a la altura, esto es, a mayor altura, menor presión.

Aunque las cabinas de los aviones modernos están presurizadas, el sistema es progresivo de manera que, hasta que alcanzamos la altura de crucero, el interior del avión experimenta variaciones en la presión atmosférica y esto es lo que influye en nuestras estilográficas.

Veamos este esquema de un cartucho (puede valer para cualquier depósito): Como se puede apreciar, está medio vacío y entre la tinta y la boquilla, sólo hay aire. La presión es al nivel del mar y, por tanto, el nivel de tinta y de aire están equilibrados.


Ahora veamos el mismo cartucho con la tinta situada junto a la boquilla. El aire queda atrapado en el interior del cartucho sin contacto con el exterior, pero como también aquí la presión es a nivel del mar, el nivel sigue estando equilibrado.


Cuando el aire interior de la cabina de un avión experimenta mayor presión, es decir, durante la maniobra de descenso y aproximación, el aire se comprime. En nuestro esquema, podemos ver que el aire en el interior del cartucho disminuye de volumen por la fuerza exterior. Esto hace que la tinta ocupe parte del aire, ahora comprimido, pero sin efecto alguno respeto a la estanqueidad del cartucho.


Sin embargo,  cuando la cabina experimenta menos presión, es decir,durante el despegue y el ascenso, ocurre algo completamente distinto. Como vemos en el esquema, el aire atrapado en el interior del cartucho experimenta un empuje hacia afuera, es decir, se expande. Como el aire no tiene salida, empuja la tinta hacia su escape natural que es el alimentador y el plumín. Esto provoca las temidas fugas y posibles manchas.


 ¿Cómo podemos evitar este fenómeno? En primer lugar, colocando la pluma con la boquilla hacia arriba. En el esquema de la izquierda, vemos que la expansión del aire interior solo provoca su salida or la boquilla porque la tinta queda en el fondo del cartucho. En cambio, en el esquema de la derecha (que simula una pluma colocada con el plumín hacia abajo), vemos que la expansión del aire empuja la tinta hacia la salida provocando la fuga.


Hay otro dato a tener en cuenta. Cuanto mayor sea el volumen de aire en el interior del cartucho o depósito, mayor será el riesgo de fugas. En cambio, cuanto más lleno esté, menor será dicho riesgo. Como podemos ver en el esquema de arriba, el volumen de aire es tan pequeño que, por mucho que se altere su volumen, su expansión no es capaz de provocar ninguna fuga. En el cartucho inferior, por contra, el volumen de aire es tan grande, que una ligera variación en su volumen provocará la salida de la tinta.


¿Cuales son las consecuencias prácticas de todo lo dicho?. En primer lugar, no hay que asustarse. Yo he viajado por todo el mundo con mis estilográficas sin que se haya producido ninguna catástrofe. Como mucho, alguna pequeña pérdida en el capuchón o una mancha de tinta sobre el plumín. Pero para estar tranquilos, conviene viajar con las plumas completamente llenas o totalmente vacías. Si por cualquier motivo ello no fuera posible, basta con llevar la pluma con el plumín hacia arriba, ni boca abajo ni tumbada. Escribir con la pluma cuando se ha alcanzado la altura de crucero y cuando la cabina ya está completamente presurizada, es generalmente seguro porque el aire ya no experimenta variaciones de presión hasta que comienza el descenso.

Las estilográficas son objetos delicados y, como nosotros, reaccionan a los fenómenos atmosféricos con la misma sensibilidad, Sólo necesitan un poco de comprensión.




sábado, 26 de noviembre de 2016

Glosario estilófilo: algunas propuestas

A lo largo y ancho de este blog, se han hecho numerosas referencias a la pluma, a sus partes y a sus denominaciones más habituales. No siempre es fácil acudir a uno u otro término porque la estilofilia tiene patente y origen primordialmente foráneo y, además, la industria clásica de la estilográfica tuvo su cénit en los Estados Unidos. No ha de olvidarse que los primeros coleccionistas modernos de importancia procedían también de ese país.

Todo lo anterior hace que la terminología que usamos tenga una gran influencia del inglés norteamericano y que, aún hoy, sea difícil encontrar un equivalente eficaz en español. Mi intención aquí es proponer algunos términos que puedan servir para construir o reivindicar un pequeño léxico estilófilo en español y que, en la medida en que sea posible, sustituyan a sus equivalentes en inglés hoy tan frecuentes.


Barrel. Aquí, la equivalencia correcta es cuerpo, si bien se trata de un término más ambiguo que el inglés porque puede referirse a todo el objeto. Sin embargo, la tradición española es clara cuando usa el término y, por tanto, no ha lugar a equívocos.

Bulletproof. Se refiere a las tintas resistentes al agua y es, obviamente un término figurado pues significa "a prueba de balas". Creo que en español es preferible usar "permanente" o, mejor aún, indeleble.

Buttersmooth. Se refiere a plumines de extraordinaria suavidad sobre el papel. Nuevamente se trata de un término figurado que significa "suave como la mantequilla". Es mucho mejor extra suave omejor aún, sedoso.

Blind cap. Se refiere a la pieza que cubre la parte trasera del cuerpo de la pluma pudiendo ser practicable, (para acceder al pistón, por ejemplo) o simplemente un adorno. En términos figurados, se puede usar culote, que es la parte opuesta a la boca de la espoleta en un proyectil, Pero también me parecen bien casquete, caperuza o tapón.

Brassing. Se usa para describir la pérdida de cobertura en el lacado, cromado o pintura de una pluma dejando ver el latón con el que está construida. Es, una vez más, un término figurado que yo, hablando de coberturas, sustituiría por desgastadas o perdidas porque en español son igual de expresivas.

Clip. Se trata de un palabra que ha sido incorporada al diccionario de la RAE aunque con otro significados.  En España se utilizaba tradicionalmente la palabra prendedor, pero entiendo que nadie identificaría el término hoy en día. Me parece que clip es, aunque sea en términos figurados, una palabra correcta.


Demonstrator. Se usa para describir una pluma transparente cuya intención original era mostrar a clientes el mecanismo interior de la pluma. Podría utilizarse los términos transparentedemostrador demo, que sería también entendido por los angloparlantes.

Eyedropper. Se trata de un término muy conocido pero que puede sustituirse perfectamente por cuentagotas ya que significan exactamente lo mismo y no implica pérdida alguna de agilidad semántica o sincretismo.

Feedback: Se usa mucho para indicar que el plumín se desliza por el papel con una cierta resistencia, de manera que el usuario es capaz de percibirla en la mano. Se suele utilizar en contraposición a suavidad de deslizamiento. El término propuesto aquí es el de mordiente resistencia. La diferencia entre ambos conceptos y el de rascado me parece suficientemente clara como para justificar su uso.


Flighter. Es otro término figurado con el que Parker denominó una pluma metálica que se suponía segura para volar en avión. Si decidimos usarla en sentido estricto, por tanto, sólo se aplicará a la Parker 51 que se comercializó en 1949 con tales características. Pero hoy, casi todo el mundo aplica el término flighter a cualquier pluma metálica. Siendo así, es preferible usar la palabra de acero que equivale a lo mismo.

Feathering.  Se trata de la expansión horizontal que experimenta la tinta de una pluma sobre un papel poroso o de poca calidad. Creo que es preferible usar capilaridad que es exactamente lo que ocurre con la tinta que no consigue quedarse en los límites del trazo y se extiende hacia los lados.

Frankenpen. Se refiere a plumas hechas con partes de otras. En España he oído utilizar el término boda pero me gustan también híbrido o mula (una hermosa palabra latina que aún se usa en botánica).


Section/grip. El término correcto en español es boquilla, y así se ha venido diciendo durante centurias cuando se refería a la parte de la pluma de ave que, reforzada en ocasiones por un cilindro metálico, permitía sujetar la plumilla. Creo que es un término descriptivo, preciso y sintético.

O-ring. En español, se usa junta tórica, es decir una pieza redonda de goma en forma de anillo, a la que se le pueden dar numerosas utilidades.

Posting. Significa usar la pluma con el capuchón colocado sobre la parte trasera del cuerpo de la pluma. Es uno de los términos más complicados de traducir porque no existe nada parecido en castellano. En realidad, tampoco es muy correcto en inglés porque el término se usa en sentido figurado. Confieso que resulta muy descriptivo y sintético por lo que lo he usado en ocasiones a falta de solución más clara, Una alternativa en español podría ser "capuchón insertado" pero ello implica el uso de dos palabras y, además, no es un término preciso porque el capuchón también está insertado cuando cubre el plumín por la parte delantera. Creo que sería oportuno optar por alguna solución imaginativa y figurada que, por ahora, no está bien definida. Me gusta "capuchón a la espalda", "porteado" o "a hombros" pero dejo a los lectores que dejen volar su imaginación.


Railroading. Otra palabra figurada ("ferrocarrilear") que alude a las dos líneas paralelas que forma un plumín flexible cuando el alimentador no es capaz de aportar la tinta necesaria para llenar el trazo completo. Lo cierto es que no se me ocurre un equivalente figurado en español salvo, quizá, paralelar.

Shading. Alude a la cualidad de algunas tintas que muestran diferentes intensidad en el color del trazo. La palabra española correcta sería sombrear, igualmente descriptiva y precisa y utilizada en pintura.

Show-through. Se refiere a tintas que traspasan el papel por su fuerza o pigmentación. Creo que el término correcta en español sería  transparentar, preciso y sintético.



Scratch. Se usa para indicar que el plumín se desliza con gran dificultad sobre el papel. Aquí creo que el término correcto es rascar, más claro y expresivo.

Skipping. Hace alusión al defecto de una pluma a la que le cuesta mantener un flujo continuo y se interrumpe en ocasiones mientras se escribe. Yo prefiero flujo inconsistente (o intermitente), aunque son dos palabras, pero muy descriptivas.


Stub. Otra palabra de éxito que se usa en inglés de manera figurada. Se refiere a un plumín con el extremo recortado transversalmente como formando un talón. Yo prefiero usar plumín cortado, o mucho mejor, tajado que es un término recogido en el DRAE como  "(tajar) Cortar la pluma de ave para escribir"

Tapered. Se usa para referirse a una superficie geométrica cuya anchura se va reduciendo de un extremo a otro. El término español correcto es  troncocónico.

Tip. Se trata de un término polisémico que significa muchas cosas pero que, en estilofila, se refiere al extremo del plumín. Creo que lo mejor es hablar de punta porque en español no se necesita más.


El tema da para muchísimo más así que lo dejo aquí apuntado por si más adelante surge la oportunidad o la conveniencia de progresar en este pequeño glosario. Mientras tanto, espero que este primer intento resulte útil para todos los aficionados y, desde luego, les exhorto a que participen en este modesto ejercicio con su crítica, sus ideas y sus sugerencias.