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martes, 21 de marzo de 2017

Revisiones ligeras: Oliver Exam

La casa india Oliver fabrica, junto a plumas sólidas y contundentes, un buen número de  plumas de estudiante entre las que se encuentra la Exam que hoy presento.


La Exam es una pluma ligerísima y de tamaño medio para un uso orientado a las aulas. Sus medidas no destacan ni en longitud ni en anchura. Es muy cómoda en la mano.


La pluma está fabricada en plástico transparente, provisto del pestífero olor que suele adornar otras plumas indias o americanas fabricadas allí, como las Noodler's. Afortunadamente, el aroma en cuestión desaparece con el tiempo. Es aconsejable orear esta pluma durante dos o tres semanas para que los pestilentes efluvios desaparezcan.


El plástico con el que está construida parece algo endeble aunque, de partida, no muestra defectos ni roturas.


El plástico en cuestión es muy transparente. Tiene un grosor suficiente y está bien mecanizado, sin rebabas ni raspaduras.


Las roscas son, como cabría esperar, algo imprecisas aunque cumplen su función. El capuchón también cierra a rosca.


Se trata de una pluma de pistón. El mecanismo interno es totalmente de plástico. Esto contribuye a su ligereza aunque no augura una larga duración. Ha de decirse que el funcionamiento del sistema es correcto y que aparece muy bien lubricado. La pluma es totalmente desmontable a mano.


El plumín es indio, lo que no augura nada bueno. En efecto, es de acero chapado y, cargado con agua, rasca notablemente.


El alimentador es de buen tamaño y correcto diseño. El conjunto plumín/alimentador se inserta a presión en la boquilla.


La Exam es una pluma muy barata, que no excede los 5 dólares en internet. Me recuerda a algunas americanas de origen indio con las que comparte una calidad razonable, teniendo en cuenta su precio. El plumín es su punto flaco, aunque es fácilmente sustituible por uno de mejor calidad, lo que arrojaría, a la postre, una estilográfica sencilla, ligera, de gran capacidad, cómoda de utilizar y, sobre todo, muy barata.







jueves, 16 de marzo de 2017

Plumas que hoy no compraría (y 2)

Recojo en esta breve coda el último grupo de estilográficas de cuya compra uno puede llegar a arrepentirse.

Plumas de colección: Todos hemos experimentado el gusanillo de ver en el kiosko un gran blister multicolor lleno de fascículos, folletos y panfletos varios sobre los que flota, pomposa y espléndida, una pluma de colección. Por apenas unos euros, ¿quién se resistiría?. Respuesta correcta: debería hacerlo todo el mundo. Estas colecciones son, generalmente, infames ejercicios de ensañamiento comercial contra el pobre ingenuo que piensa estar adquiriendo algo que legará a sus hijos. En eso no se equivoca porque no habrá manera de colocarlas a nadie más. Aunque tampoco la abrumada prole lo agradecerá.


Ediciones "limitadas". No quiero dar nombres, pero una edición limitada a 25.000 ejemplares ni es limitada ni es nada. Este número constituye la tirada entera de muchos modelos.  Estas plumas limitadas ostentan el título como si lo hubieran comprado en una universidad nigeriana de nombre sospechoso y se valen de él para multiplicar su precio real por cuatro. El mundo está lleno de candorosos seres humanos a los que es fácil convencer de que están haciendo el negocio de su vida dejándose una ingente cantidad de billetes por una pluma que no vale más de 150 euros. ¡Ah, la mercadotencia!


Chinas "de lujo". Casi siempre sinónimo de sobreabundancia de dorados, metal pesado y descomunales medidas. Imposible de ser usadas en público so pena de suicidio social instantáneo. Ojo con animarse demasiado cuando uno esta de viaje en China; a causa del peso, hará falta vestirse de luces para manejar la maleta.


Plumas históricas. La que usó el Presidente Mao al firmar la cuenta del Mcdonald, la que usó Belén Esteban para dedicar el primer ejemplar de sus memorias o la que rescató el improvisado arqueólogo  de la mesilla de noche de su bisabuela. Seamos escépticos; esas joyas no suelen rondar por los mercados de ocasión y no siempre el valor sentimental que uno les da corresponde con su precio. El argumento "es que era de papá" no justifica un precio escandaloso salvo para su amoroso hijo. En otro caso, es mejor pensar que si una cosa es demasiado buena para ser verdad es que, en efecto, lo es.

Ofertas particulares en páginas de compraventa. Pocos vendedores saben lo que tienen pero casi ninguno se equivoca de precio si no es para incrementarlo hasta el absurdo. Por cualquier escombro piden cantidades astronómicas y por las razones más peregrinas abultan la factura de manera incomprensible. Por otro lado, los conceptos como nueva, en perfecto estado o solo usada una vez, pierden su contenido semántico tradicional. Además, suele ser terreno abonado para todo tipo de picaresca y, en algunas ocasiones, simple estafa. ¿Compras a particulares desconocidos?: con el mismo cuidado que el necesario para desactivar un artefacto explosivo.



Espero haber entretenido a los lectores con esta recopilación final de arrepentimientos. Me temo que no siempre impedirán futuros pecados.










domingo, 12 de marzo de 2017

Wing Sung 698: Un inesperado golpe de pistón.

Si los amables lectores hacen memoria, recordarán que no hace mucho hablamos aquí de una estilográfica china que resultaba ser un casi perfecto clon de la japonesa Pilot 78G. En aquella entrada ,reflexionaba yo sobre la idea de que los clones son, en esencia, la demostración empírica del liderazgo de una determinada marca o modelo pues, en otro caso, no merecería la pena realizar la copia.

Pues bien, la empresa china Win Sung no solo apuntó en la dirección correcta al clonar la 78G de Pilot, sino que nos sorprende ahora con otro disparo: la 698.


¿A qué estilográfica recuerda la china?. La mayoría de los lectores habrá acertado rápidamente: a las TWSBI. Especialmente la Eco y la 580. ¿En qué segmento de precio pretende competir?. En el de la ECO, naturalmente, que es la más barata de las taiwanesas.


En efecto, la Win Sung, salvo en el capuchón, es un modelo claramente inspirado en la marca taiwanesa que se ha convertido en todo un fenómeno de ventas, revolucionando el mercado económico de las plumas de pistón al competir con ellas en un rango de precios a partir de los 30 dólares. Naturalmente que hay plumas de pistón más baratas, pero están en India, y con una calidad francamente mejorable. También están las Reform aunque, en teoría, ya no se fabrican. Pero una pluma transparente, de buen tamaño y calidad, con carga a pistón, solo la fabricaba, hasta ahora, TWSBI.


Y digo hasta ahora porque la 698 es una clara competidora de la taiwanesa. Compartiendo el concepto, y pese a situarse en un escalón inferior,  la china es una pluma de más que aceptable calidad.


La construcción no es tan sólida como la de la  TWSBI, desde luego, pero tampoco es frágil o inconsistente como la mayoría de las indias. Se presenta en un blister ligero con documentación.


La 698 está hecha de un buen plástico, reforzado interiormente y perfectamente transparente. El capuchón y el culote de accionamiento del pistón son más débiles que los de la TWSBI, pero funcionan correctamente y auguran una resistencia razonable.


La Wing Sung es una pluma hermosa, que apura el concepto de las transparencia más que  TWSBI puesto que tanto el alimentador como la caperuza interior del capuchón son igualmente cristalinos y, además, incorpora algunos otros detalles que, a igual que ocurría con la 659, agradan y sorprenden a partes iguales.


El capuchón es cilíndrico, estéticamente más logrado que el de la ECO. El de la china se parece más al de la 580 aunque en la 698,  está rematado por un bello adorno metálico en forma radiada. Discreto, atractivo y bien mecanizado.



Toda la pluma es absolutamente desmontable a mano, cosa que no puede decirse de la Eco. Hasta la boquilla puede desenroscarse y, por cierto, es perfectamente estanca gracias a una junta tórica situada en la rosca. La división del cuerpo en dos piezas ofrece mayor versatilidad aunque, sin duda, incremente la fragilidad del conjunto.


Para desarmar la pluma no es necesario utilizar herramienta alguna. La Eco, por contra, necesita la llave que se adjunta en el embalaje de presentación.


A la pluma le acompaña un extraño adminículo que, al principio, parece un convertidor tipo Lamy.



En realidad, es una jeringuilla con grasa de silicona. Muy original y práctico para lubricar el pistón y la rosca sin fin.


El plumín es el mismo que usa la 698. Acero inoxidable y acabado aceptable aunque sin filigranas.


El resto de las fornituras son cromadas. La grabación de la marca y el modelo en el anillo central del capuchón está realizada con láser.  En el clip hay una incisión tradicional con el ya conocido nombre "Lucky".


El pistón es de doble labio y funciona con exactitud. Incluso es más eficiente que el de la TWSBI porque su recorrido es más amplio, lo que se traduce en una capacidad de carga mayor.


Todo el pistón es desmontable para un mejor mantenimiento y lubricación. Es aconsejable poner un poco de grasa de silicona en el pistón y en el tornillo sin fin, porque ello asegurará un funcionamiento muy suave.


El detalle más original de esta pluma está en el culote de accionamiento del pistón. La pieza tiene dos chavetas de plástico que se insertan en la parte superior del cuerpo de manera que quedan siempre aseguradas en la posición de cierre.



Para accionar el pistón, es necesario tirar del culote hacia fuera haciendo que las chavetas salgan de su alojamiento. Es entonces cuando se puede girar sin problemas. De otro modo, el pistón quedará siempre fijo sin riesgo alguno de accionamiento involuntario.

Aquí podemos ver el sistema en detalle: cerrado...


---y abierto:


La solución me parece sumamente ingeniosa y, que yo recuerde, no hay otra pluma en el mercado que se sirva de este sistema de seguridad.


El desempeño de la Wing Sung es muy bueno. Sorprende que una pluma de esta categoría y precio tenga un rendimiento tan sobresaliente. El trazo que proporciona es seguro, fiable y muy húmedo. Siendo un punto fino, su regularidad y suavidad son dignos de marcas de mucho más renombre.


Al tratarse de una pluma muy ligera, su manejo resulta comodísimo. Admite escritura rápida sin problemas y el color de la tinta empapando la boquilla y el alimentador transparentes, añaden un toque estético muy atractivo. En resumen, un comportamiento excelente.


La Wing Sung se puede conseguir por unos 18 euros envío incluido. Es casi un 50% más barata que la Eco y una cuarta parte de una 589. Esto puede marcar la diferencia en presupuestos ajustados o en caso de compra por simple curiosidad.  La 698 es una pluma interesante, bien realizada y con detalles de diseño francamente atractivos. Win Sung parece empeñada en hacerse un hueco.


miércoles, 8 de marzo de 2017

Lamy LX; A contracorriente.

Me parece oportuno recordar aquí que la moderna industria de la estilográfica es muy dinámica y se acomoda a la demanda con increíble velocidad, modificando y reconstruyendo sus catálogos con una impresionante capacidad de adaptación. Me parece evidente, también, que el motor principal de la industria, tecnológicamente, pero también en términos de estrategias de producto, es Japón y que son sus movimientos comerciales los que determinan, en gran parte, la cuota de mercado que queda a disposición del resto de fabricantes.

De entre los fabricantes alemanes, Lamy es, a mi juicio, el que tiene una estrategia de mercado más parecida a la de los japoneses. Montblanc ha encontrado un nicho en el lujo, Pelikan en la inveterada tradición y Kaweco en la gama baja,  pero Lamy es una empresa que actúa con criterios modernos de adaptación a la demanda y que ha conseguido colocar sus productos en el mundo entero creando una sólida impronta de calidad y rendimiento.


El éxito de Lamy se traduce, entre otras cosas, en la respuesta de la competencia. Por un lado, la más pedestre que consiste en copiar o remedar sus modelos. Por otro, la más sutil que consiste en atacar su nicho de mercado. En lo primero, son paradigmáticos los clones chinos y, en el segundo, la respuesta de fabricantes de calidad como TWSBI o cualquiera de las tres grandes japonesas. Ninguno de estos últimos ataca los conceptos de Lamy sino su posición en el mercado intentando apropiarse de sus clientes. TWSB atacó a Lamy con precios agresivos, igual o mejor calidad, inmejorable servicio y distribución universal. Los japoneses, lo hicieron con plumas baratas, desempeño extraordinario, y estética desenfadada a la par que hermosa.

Lamy, como es lógico, reaccionó adaptando su catálogo a las demandas del mercado y, sobre todo, a la competencia. Mantuvo su calidad y su bellísimo diseño y, en cuanto a su caballo de batalla real, que es la Safari, la convirtió en un arco iris de posibilidades y opciones acorde con el inmenso abanico de posibilidades que ofrecían los fabricantes japoneses. Incluso la convirtió en un objeto de acaparamiento y colección, con ediciones especiales, limitadas y novedades periódicas.


Pero Lamy se está batiendo en demasiados frentes. Aprovechando el 50 aniversario de la marca, se pusieron a la venta numerosas ediciones especiales conmemorativas, como la impresionante 2000 Black Amber y la no menos agraciada Scala Glacier. Con estas dos plumas, Lamy propuso al mercado un nada discreto incremento de precios. Tratándose de gamas intermedias o altas, la tendencia es sorprendente, pero el asunto da un paso más allá cuando vemos que es lo mismo que se ha hecho con la popular Safari.

La Safari ha sido siempre una pluma barata. Poco a poco, ha ido mejorando su gama introduciendo el aluminio, los plásticos transparentes y las ediciones especiales, de manera que la que fue una pluma de estudiante ha terminado por convertirse en algo más y, sobre todo, algo más caro. La estrategia de Lamy frente a sus competidores ha sido la de convertir a la humilde Safari en un objeto más caro, posiblemente en un momento en que sus clientes ya no son solo meros estudiantes, sino aficionados y coleccionistas.


La Lamy LX, (de luxus) otro producto del 50 aniversario, es un experimento singular. Se trata, en realidad, de una Al-Star normal y corriente, aunque revestida de colores especiales. El precio de esta pluma es, prácticamente, el doble del de una Al-Star normal. ¿Está justificado este incremento?



La LX es una Al-Star normal a la que acompaña un estuche de aluminio en el mismo color que la pluma. hay algunas diferencias mínimas entre ambos modelos pero la única sustancial radica en dicho estuche.


También se trata de colores nuevos, especialmente dos de ellos, de oro rosa o simplemente oro. Los otros son prácticamente iguales a los ya existentes y, desde luego, el plumín es idéntico, incluyendo a las Safari de plástico.


¿Corresponde el precio a las peculiaridades del nuevo modelo? Me atrevo a decir que no. Funcionalmente, porque la pluma es igual que una Safari de 18 y estéticametne, porque es una Al-Star de 25. Pero no basta con decir que el estuche justifica la diferencia. Creo que Lamy está tomando una nueva dirección que le ayude a ampliar el negocio hacia gamas intermedias que le reporten algo más de beneficio. Cuando todos sus competidores se afanan por competir con la Safari en el segmento que ha protagonizado durante décadas, es decir, bajando precios, Lamy se mueve discretamente hacia versiones más caras de la misma pluma que le permitan compensar sus pérdidas en las versiones inferiores, o sea, aumentándolos.

Si la compañía consigue transformar la Al-Star en una pluma de mayor categoría y precio con el mismo coste de fabricación, el beneficio será evidente y, además, mejorará la imagen del modelo transformándolo en algo superior que compita con otras marcas de renombre. Así pues, contra la tendencia de todos de rebajar sus precios para competir con Lamy, la alemana los sube para salir del segmento en busca de nuevos campos de batalla.


No estoy muy seguro de que este movimiento de Lamy se veo coronado por el éxito. A los coleccionistas, y son muchos, les gustarán los nuevos modelos y se verán tentados de adquirirlos. El usuario normal no será tan fácil de convencer, porque conseguirá lo mismo, de la misma marca, a mitad de precio. Si la operación de Lamy tiene recorrido, terminará por concentrar su oferta en modelos Safari de gama alta. Si puede resistir los embates de sus competidores en la franja más barata, tendremos multicolores Safaris de plástico durante mucho tiempo. Si no puede y la casa tiene éxito en esta dirección, asistiremos a nuevos lanzamientos de plumas cada vez más caras que se irán apartando poco a poco de su una vez humilde origen.

(todas las fotografías son de Lamy)




domingo, 5 de marzo de 2017

Kaigelu 316: Cuestión de peso

Kaigelu es una marca china que tiene por logotipo un canguro, aunque su relación con Australia es meramente simbólica. La empresa en cuestión se llama SHANGHAI KAIGELU STATIONERY CO. y es totalmente china.

De entre las plumas de esta marca, destaca la 316, una pieza muy vistosa que se anuncia como de celuloide y que tiene un precio relativamente alto para lo normal en aquél país. Por unos 30 euros se puede conseguir con un llamativo estuche y, sin él, por apenas 18. 

Se ha escrito mucho sobre esta pluma. Digamos, para comenzar, que sus formas replican sin disimulo las de la Parker Duofold. No es una copia descarada, desde luego, pero tampoco se le escapa a nadie que la mayor parte de sus características físicas están tomadas de aquella estilográfica. Concretamente, provienen de la Centennial Mk II, antes que de la Mk I que aquí se fotografía junto a ella.


El resultado, en conjunto, es mucho mejor del esperado. La 316 es, en efecto, una pluma que llama la atención. Ante todo, por el hermoso material con el que está construida. La discusión de si es celuloide o no ha consumido ríos de tinta cibernética. Yo creo que no lo es, aunque se trata, sin duda, de una resina acrílica de alta calidad. Ello hace que el dibujo, la profundidad del color y las irisaciones bajo la luz, aporten a esta pluma una indudable belleza.



Las líneas de la pluma son muy parecidas a la Parker antedicha. Es una pluma de buen tamaño, 136 mm.


El modelo que presento es el denominado Amber aunque también se llama Ojo de Tigre o Tortuga. Es una hermosa combinación de naranja, gris y negro.


El capuchón está rematado con una burbuja de plástico transparente que permite ver el logotipo de la marca. El proceso de pegado al capuchón no es demasiado fino y se aprecian algunos restos y pequeñas mellas.


El capuchón cierra a rosca, aunque no es demasiado precisa porque sus cúspides son romas y poco definidas.


La pluma se alimenta por cartucho/convertidor, debiéndose tener en cuenta que este último va roscado sobre el tetón de la boquilla y no meramente insertado.


No todo son alegrías. La resina solo se ha utilizado para fabricar el cuerpo y el capuchón pero los culotes de ambas piezas son de bronce, así como la boquilla. Ello, unido a las piezas metálicas interiores, hacen de esta pluma una pieza bastante pesada. Al ser de gran tamaño, el conjunto se vuelve directamente ingobernable si pretende usarse con el capuchón colocado. La cosa mejora si se usa solo el cuerpo, pero sigue siendo algo cansada a poco que la escritura se prolongue. Es una de los claras objeciones a esta estilográfica.


La pluma, además, no está bien equilibrada puesto que las piezas metálicas están colocadas en sus extremos. Si se usa sin el capuchón puesto, la situación mejora porque el peso del culote del cuerpo se compensa con el de la boquilla, aunque sea a costa de un peso considerable de 31 gr, el triple que el de una Lamy Vista.


Las fornituras están doradas y, aunque los acabados chinos van mejorando con el tiempo, siguen siendo de una calidad mediocre. No es escandaloso, pero a poco que se examinen los dorados con cuidado, se verán imperfecciones, irregularidades y poca uniformidad. El caso es especialmente visible en el clip.


También se ha escrito mucho sobre el plumín de esta estilográfica y, generalmente, mal. Hay experiencias para todos los colores pero baste decir que la mayoría de los usuarios, lo han cambiado (con dificultades) por algún genérico de JoWo o Bock. Aquí me aparto de la mayoría porque el plumín de este ejemplar me ha sorprendido absolutamente por su gran desempeño.


El plumín, de grosor medio, está bien grabado pero mediocremente  decorado ya que los dorados no se ajustan a su límites en los dibujos. La pieza es de buen tamaño y, si no se entra en detalles, resulta atractivo. Una mirada más detallada descubre, además, que el pulido del acero no es todo lo fino que uno podría desear.

Lo mejor, con todo, es su desempeño, que sorprende por su generoso flujo, consistente línea y perfecta alimentación. Hube de alinear una milésima los gavilanes, pero una vez ajustado, el desempeño de esta humilde pieza  es sobresaliente. Con mucho, lo mejor de la pluma.


¿Merece la pena ser adquirida?. Por 18 euros escasos, definitivamente sí. Claro que compite con otras plumas muy eficientes como la Pilot Urban o cualquier Lamy, por citar solo un par de ellas. Pero, a cambio, ofrece una imagen mucho más vistosa y contundente, aunque sea a costa de cargar con un peso que la hace prácticamente inviable para un uso prolongado. Su nivel de acabado es aceptable aunque no se pueden esperar grandes maravillas. Yo no pagaría los 30 euros que cuesta con el estuche, pero dejándola en los 18, es una compra razonable en vista de su atractiva resina y su gran rendimiento funcional.