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domingo, 15 de julio de 2018

Pop Art y estilográficas_ La Luz entre Océanos

POP Art y estilográficas
Por: Leonardo Izaguirre B.



En 1926, en una isla remota de Australia se establece una historia de amor entre Isabel, una local de “Janus” (la ciudad más cercana) y un recién llegado militar que servirá de “farero” (Tom Sherbourne). 


Lo que iba a ser,cubrir una vacante por seis meses, se alarga, y este joven militar se ve envuelto en la soledad y sus anotaciones en la bitácora de la “casa de luz”.


A los tres meses vuelve a Janus para recibir –sin saber- un contrato por tres años más y pronto se enamora de Isabel. Al partir, ella le pide que le escriba.

El film está cargado de emociones soterradas y una bella presentación de paisajes con impecable fotografía.


El prometido intercambio de cartas se establece utilizando, como no, varias de nuestras amigas, quizá se trate de alguna Duofold o porque no, Conway Stewart de la época (dada la cercana influencia británica con Australia)



Isabel y Tom contraen matrimonio y van a vivir en solitario en la remota isla donde pronto el faro no será la única “luz entre los océanos”. 


Un buen día un bote encalla en sus costas, en el yacen un hombre muerto y una bebé que llora de hambre y frio, sin cesar. Ambos deciden adoptar a la criatura sin notificar a las autoridades y a partir de allí sus vidas cambian para siempre.


Un impecable y sensible drama, una hermosa historia. Basada en la novela homónima de M.L. Stedman, dirigido por Derek Cianfrancey protagonizado por Michael Fassbender y Alicia Vikander. No deben dejar de verlo.



jueves, 5 de julio de 2018

Penton SKB F12

SKB es un conocido fabricante de Taiwan que desde hace algún tiempo, presenta estilográficas bajo la marca Penton, mucho menos conocida y escasamente distribuida. Los modelos Penton se sitúan en el segmento básico del mercado y sus productos son sencillos, generalmente inspirados en los de otros fabricantes y con un nivel medio de calidad relativamente modesto.

La pluma que hoy presento es la F12, un evidente réplica de la Pilot Plumix, una pluma sobradamente conocida que exhibe unas formas francamente modernas y originales. La Plumix es, también, una pluma barata aunque no tanto como la taiwanesa.

(foto: Pilot)

La F12 se presenta en un sencillo estuche de cartón negro, internamente dividido en diagonal para resguardar, por un lado, la pluma, y por otro, un cuentagotas. Más adelante lo veremos con detalle.


La F12 viene envuelta en plástico y el cuentagotas, de cristal, al aire.



La pluma está muy inspirada en la Plumix cuyas formas son prácticamente idénticas aunque siempre hay detalles propios. La taiwanesa se presenta en varios colores traslúcidos de gran atractivo.


La pluma se puede usar de dos maneras: con un convertidor incluido en el precio o como cuentagotas, haciendo uso del adminículo apropiado que también se adjunta en el estuche.


La pluma está bien acabada aunque ni el plástico es de primera calidad ni las terminaciones son las mejores. En las roscas interiores se aprecian algunas rebabas aunque el aficionado cuidadoso podrá eliminarlas fácilmente con una lija fina.


Pese a todo, el conjunto es sumamente agradable y la belleza del plástico transparente hace que esta pluma sea muy atractiva. Como s puede apreciar, las formas son muy parecidas a las de la Plumix salvo en el cuerpo, cuyo remate superior es más afilado y rematado con un pequeño tapón cilíndrico.


El capuchón, también al estilo Plumix, es muy pequeño con relación al cuerpo. Se une al mismo mediante una rosca muy segura.Carece de clip aunque las nervaduras laterales impiden que la pluma ruede sobre la mesa y pueda caerse.


Las piezas cuentan, en sus extremos,  con nervaduras de refuerzo, aunque la apariencia general del plástico resulta algo frágil.


El cuerpo está rematado por una pequeña pieza cilíndrica pegada. Esto permite usar la pluma como cuentagotas aunque no estoy muy seguro de que sea un sistema sólido.


La pluma viene acompañada de un convertido estándar. No es de gran calidad pero funciona razonablemente bien.


El cuentagotas, de cristal, permite usar la pluma con todo el cuerpo como depósito, lo que incrementa su autonomía considerablemente. A estos efectos, el cuerpo cuenta con una junta tórica que sella el contacto con la boquilla perfectamente.


La boquilla, muy parecida a la de la Plumix, permite ver el interior del conjunto plumín/alimentador  con toda claridad. La pieza resulta muy agradable estéticamente.


El alimentador es de plástico transparente. Su desempeño es impecable. Se coloca en la boquilla en una única posición por lo que su montaje y desmontaje es extremadamente fácil.


El plumín es un extra fino de aspecto algo frágil aunque su desempeño es magnífico. Está agradablemente adornado con una greca y con un grabado. No hace referencia a la marca.


Todo el conjunto es visible para el usuario gracias a los materiales transparentes o translúcidos. La sensación visual es muy armónica.


La F12 tiene un desempeño bueno. Es muy cómoda en la mano gracias a la ergonomía de su boquilla y el cuerpo resulta razonablemente ancho para conseguir una buena postura al agarrarse.


El trazo que ofrece el plumín es muy seguro y continuo, especialmente apreciable para tratarse de un plumín extrafino. También se trata de una pieza muy suave y de escritura placentera.


La pluma entera puede desmontarse muy fácilmente para su limpieza y mantenimiento.


La F12 es una pluma cómoda, hermosa y de desempeño notable. Es un clon, no hay duda, pero su relación calidad/precio es difícilmente mejorable pues cuesta aproximadamente 5 euros envío incluido.  Pese a una construcción sencilla y una durabilidad que no se augura larga, se trata de otro notable ejemplo de la nueva e interesante industria taiwanesa de la estilográfica.




domingo, 1 de julio de 2018

Comparaciones Ociosas: Mundo de color de Wing Sung “601” vs Parker “51” y “21”.


Por: Leonardo Izaguirre Barrios

Como se lee en el titulo, he querido hacer un juego de palabras, con una marca registrada por Pedro en sus ya notables “comparaciones odiosas”.

En este caso, se trata de una entrada netamente lúdica y poco técnica, que más bien desmerece estar en este espacio tan amablemente cedido por nuestro querido amigo Haddock.

La revolución del mundo de las “nuevas chinas” apenas empieza a dar sus giros, pues ya hemos visto, en este y otros espacios cantidad de artículos dedicados a esta nueva generación de estilográficas, que impresiona por igual al mercado y a los usuarios.

Por estar tan cerca de la fecha del mundial de futbol y recordando que fue en México 70 cuando se emitió por primera vez en colores, quise hacer una entrada ligera sobre ese aspecto de la WS 601, vistas desde la perspectiva del color.


Estas imágenes son una muestra de la pequeña colección de WS 601 que dispongo, pues confieso que me vi atraído por la variedad de colores. Hasta la fecha de la realización de esta entrada, además de las presentes habría que agregar el negro, que fue por mucho, la más común en la Parker 51.


Como se sabe Wing Sung escogió el capuchón de acero para hacer el contraste estético de este modelo que recuerda a la Parker 51 vacumatic. Esta pieza de la china, esta rematada con una joya de acero al mejor estilo de las Parker 21.


Lógicamente, el modelo de Parker más económico para su tiempo, disponía del sistema aerométrico, pero como hemos dicho, esta será una revisión del “color”, más que de los aspectos técnicos, aunque no podemos pasar por alto algunos detalles.

El color de las “21” es más vivo y franco en las tres versiones que aquí se muestran: azul, verde bosque y el típico rojo escarlata, todos muy atractivos.


Pero los colores de la “601” remedan más a los de la “51”, sin embargo pronto descubriremos, que no tanto.


Wing Sung, escogió un gris que más bien parece azul pastel, al mejor estilo de los coches alemanes de los 50´s. Le siguen un vivo borgoña, el azul verdoso que recuerda al “Teal Blue” de las Parker 51 aerométricas, un interesante color arena que busca recordar al “cocoa” de Parker y finalmente el verde oliva que dista mucho del “Forest Green” de la casa de la flecha. La única fiel representación de su primogénita americana es la versión “demostrator”, por no tener color.


En esta versión es donde podemos ver mejor el sistema de carga en tiempo real, pero he de decir que no todas lo portan, pues algunas vienen con “embolo” accionado a través del mismo pulsador, que al parecer resulta bastante eficaz. 

Otra pequeña diferencia, entre versiones del mismo modelo “601”, lo representa el hecho de que en algunas se encuentra la ventana de visualización y en otras no. Es el caso de la verde, en la que ya han podido apreciar viene al mejor estilo de la “51”, y en la que el fabricante optó por montar el “émbolo” según el catalogo, pero en la que, desafortunadamente, no se ve. 


La “601” hasta donde sé, solo se ofrece con plumín “F”, esto la hace algo aburrida, pues color aparte, siempre se obtendrá la misma sensación al escribir. Las de Parker vienen en una buena variedad, incluyendo los caligráficos, en octanium o en oro.

Dos “601” con plumín “F” rodean a las “21” con plumín de octanium “M” y “B”.

Pero volviendo al color, y ya para terminar, quise comparar algunos de los colores de las “601” con los pocos de los que dispongo en caracas de mis “51” pues resulta interesante y a la vez nos deja el buen sabor de boca de que los de las WS son al menos originales en su puesta en escena estética.


La Parker “51” borgoña es más oscura. Aunque la “601” no resulta idéntica a la “Cordovan Brown” de las vac, se presenta más vivaz con un atractivo color que parece más bien “Cereza”. Igualmente cuando se compara la WS de color “Arena” con la “Cocoa” de Parker, representada aquí por una “Demi”, se nota claramente que es un color más que original y aunque la iluminación de la foto la muestra pálida, les aseguro que es algo mas cálida y muy acogedora. 


Una rara Parker 51 vac de color “Navy Grey”, producción australiana, resulta con mayor personalidad que el gris azulado pastel de la “601”, pero este a su vez luce muy clásico. Parecido a lo que ocurre con el tono borgoña, el azul verdoso de la Wing Sung se destaca por su vivacidad y frescura, aunque el “Teal” de esta “51”aerométrica es conmovedor y muy atractivo. 


Me quede con ganas de establecer las diferencias cromáticas entre el gris pastel de la Wing Sung con los dos grises de que dispone las vacumaticas de Parker. Pero el “Dove Grey”, que se muestra en un barril de Demi Vac, resulta más oscuro incluso, como se puede apreciar.

Apreciados amigos, hasta aquí esta ociosa comparación de las tonalidades de dos estilográficas que se parecen pero que no son idénticas. 

Pido disculpa por quitarles tiempo de esta forma, a la vez que agradezco a Pedro darme su espacio.

Gracias

jueves, 28 de junio de 2018

Funcionalidad y precio; una vieja práctica

Ante todo, pido disculpas a esta pujante y querida comunidad por mi ausencia de los últimos días. El fin de temporada está siendo muy exigente y apenas he tenido tiempo para dedicarle a nuestra común afición. Nada grave y afortunadamente corregible.

Paso hoy a realizar  algunos comentarios que guardan una cierta relación con la actual pujanza de las plumas baratas y cómo el mercado o, más concretamente, las marcas generalistas, están combatiendo el fenómeno con una diversificación de modelos  y de precios.

Partamos de la base de que hay marcas de lujo en las que el precio es el elemento definitorio del producto. Muchas personas no compran una Montblanc de alta gama por sus características funcionales sino, sobre todo, porque cuesta mucho. Ocurre lo mismo con multitud de marcas que, sin embargo, mantienen versiones baratas o reducidas de sus modelos más caros. ¿Por qué ocurre ésto?.


Se trata de una vieja metodología, o práctica comercial, que consiste en averiguar cuánto está dispuesto a pagar un determinado público por un determinado producto. No voy a aburrir al lector con los sistemas usados por los fabricantes para descubrirlo, pero los hay, y muy eficientes.

Una vez descubierto el máximo precio que un cierto sector del público está dispuesto a pagar por algo, pueden ocurrir dos cosas. La primera, es que el fabricante se limite a producir para éste sector. Es el caso de las marcas de lujo. La segunda es que diversifique su producción ofreciendo, al mismo tiempo, productos caros y productos baratos. Los primeros, destinados al consumidor que está dispuesto a pagar más, y los segundos, para los demás.


Este fenómeno comercial es sumamente curioso pues se basa en una realidad empírica: que siempre hay un segmento de personas dispuesta a pagar más que otras. Las razones son múltiples pero alguna de sus manifestaciones resultan casi incomprensibles. Hagámonos esta pregunta: ¿qué cuesta hacer un producto barato pero decente?. Es decir, ¿cuesta tanto que un fabricante mejore sus productos básicos con un par de toques de calidad que apenas añaden costes de producción?

La respuesta es: cuesta muchísimo. Y hay una buena razón. Si los productos baratos fueran como los caros, casi nadie compraría los segundos y, además, desincentivaría a los que están dispuestos a pagar más dinero por, esencialmente, un mismo producto. Veamos otro ejemplo: ¿es realmente imprescindible que los pasajeros aéreos en clase turista viajen como corderos camino del matadero? ¿no podría mejorarse su experiencia con un par de detalles de comodidad?. Naturalmente que sí y el coste sería insignificante, pero la consecuencia sería desastrosa para el transportista porque nadie estaría dispuesto a pagar cuatro veces más por un billete en clase ejecutiva. Aquí es donde radica el negocio.


Apliquemos estos razonamientos a las estilográficas: Casi todas las plumas, por encima de cierto mínimo, tienen el mismo desempeño funcional. Sin embargo, sigue habiendo modelos que multiplican el precio inicial en función de ciertas mejoras: decoración, presentación, materiales de lujo... Una Pilot estándar vale 100 euros, pero si está acabada en urushi vale tres veces más; si la pintura es hecha a mano, cinco veces más y si el autor es un artista consagrado, puede llegar a cien veces el precio inicial. La pluma es la misma, pero se dirige a distintos usuarios. De esta manera, un mismo fabricante satisface distintos nichos de mercado.

La entrada en el mercado de las modernas plumas chinas de bajo precio pero razonable calidad, está suponiendo un desafío a todo lo anterior. Aunque continúan los viejos prejuicios, cada vez hay más aficionados que se enfrentan a nuevos dilemas. El viejo apotegma de que a mayor precio, mayor calidad pero peor relación calidad/precio, está cada vez más cuestionado.






martes, 29 de mayo de 2018

Tres alemanas con un Pasado Común. Segunda Parte.

Esta es la segunda entrada de la trilogia y está dedicada, como no, a una que no necesita mayores presentaciones. Una de las más icónicas representantes de las estilograficas europeas de la segunda guerra mundial. La pluma que se rediseño para ser más comoda en los bolsillos, la pluma de Albert Einstein.

“LOS DIGNOS PISTONES DE LA II GUERRA MUNDIAL”
Por: Leonardo Izaguirre Barrios




Pelikan es, posiblemente, la estilográfica con la que se escribió la historia de este instrumento en Europa. Comienza en los primeros años del XIX, en 1838, coincidiendo con la revolución industrial alemana. Fundada inicialmente por Carl Hornemann, es a Günther Wagner a quien le debemos no solo el nombre de Pelikan, sino también el logo. Aunque no fue sino has 1929 que se produjo la primera estilográfica, desde su nacimiento fue revolucionaria, pues es la casa europea que introdujo un sistema de carga que rivalizaba seriamente con los existentes, heredados de América, llegando incluso a superarlos. 

El pistón integrado había sido patentado en 1925 por el ingeniero húngaro Theodor Kovacs, quien había salido de las filas de la casa Penkala. Kovacs fue contratado por Pelikan que le compró la patente del pistón. Lo demás es historia. 

Sencillo pero robusto y eficaz sistema de pistón integrado de Pelikan

Hornemann, químico de profesión, fundó su propia fábrica de colores y tintas en Hannover, Alemania. La compañía se expandió considerablemente en los años siguientes y comenzó a distribuir productos Pelikan por toda Europa con un éxito fabuloso dado, principalmente, su atención al detalle y su calidad. 


Pelikan es hoy día una de las mayores productoras de tinta de alta calidad.

Hoy, la casa del pelícano sigue teniendo su cuartel general en esta hermosa ciudad alemana. Pero no siempre fue así, porque como muchas, sufrió serios reveses durante la 2ª Guerra Mundial que obligaron a producir recambios s e incluso piezas enteras en otros lugares de Alemania y fuera de ésta, llegando incluso a cerrar la producción durante el último año de aquella trágica conflagración.

Todos los estilófilos lectores de este respetado espacio de “el Capitán”, ya saben que esta entrada está dedicada el modelo 100 y, más específicamente, al modelo 100N.

Es un modelo modernista, claro ejemplo del estilo Bauhaus del que se nutrió sin duda Pelikan. El nuevo modelo 100, de allí la “N”, tenía un capuchón rediseñado, para que el tope o cabujón fuese más corto y así resultase cómodo de portar en los bolsillos con solapa.

Hasta 1944, los modelos 100 y 100N se produjeron en paralelo y el 100N permaneció en producción hasta 1954.

La historia de esta icónica estilográfica de Pelikan está íntimamente relacionada a la de la Segunda Guerra Mundial ya que los materiales empleados para la fabricación de los plumines, marcaron varias épocas y versiones en la 100N.

Así, desde marzo de 1938 y hasta febrero de 1940, debido a la prohibición, el paladio (Pd), se usó en lugar del oro. Estos plumines llevan el imprint PD. Durante esos años, el modelo 100N se produce nuevamente solo para exportación y el modelo 100 se fabrica para el mercado alemán. Pero en octubre de 1939, las mismas regulaciones llevan a la casa germana a ofrecer un plumín de aleación distinta. Se trata del plumín de “Chromium-Nickel” que portan nuestras protagonistas y que están marcados con el imprint “CN” en un circulo. 


Las limitaciones impuestas por los nazis impactaron en esta industria incluso antes de la guerra. Ya en 1938, el gobierno alemán comenzó a limitar el uso del oro y a forzar el comercio de exportación con el fin de asegurar la entrada de divisas fuertes. En 1938, muchos de los modelos de lujo de Pelikan podían venderse solo fuera del país y, en Alemania, las plumas podían venderse solo con plumines de aleación de acero. Por eso esta versión que os traigo resulta muy interesante, pues se trata de las 100N, denominadas “War Version” (versión de guerra)  o “CN”, por la aleación de metales usada en la fabricación de sus plumines.

Cuando Pelikan reanudó la producción, después de la guerra, al principio continuaron produciendo los mismos modelos de preguerra, pero la 100 se reformuló. Es decir, a este modelo se le hicieron variaciones casi de inmediato. El oro para plumines estaba nuevamente disponible, y muchos de los plumines del periodo de guerra “Pd” y “CN”, fueron intercambiados por los de oro 14 quilates de posguerra, por eso resultan tan escasas y apetecibles, a pesar de su origen humilde.


En octubre 1939 se emplea la aleación de cromo y níquel (CN), para los modelos 100N, siendo usado en estas hasta finales de 1942, período al cual pertenecen nuestras protagonistas.

Existen otros detalles que caracterizan a estas 100N de la segunda guerra mundial y es que el sello de corcho, primero, fue remplazado por uno de resina (1939-1940). Luego, al término de la guerra, se perfeccionó. Así desde octubre de 1942 hasta el final de su producción en 1952, todos los sellos del sistema del pistón, son de plástico mejorado, con algunas variaciones. 

Nuestras dos 100N portan sendos pistones con sellos de resina de los iniciales usados durante el conflicto bélico, aunque debieron ser cambiados por los que actualmente produce David Nishimura bajo especificaciones directas. 


Finalmente, en 1949, las 100N perdieron la cresta o escalón que conecta la boquilla de ebonita al cuerpo de celuloide translucido de color ámbar en los primeros modelos. En los modelos posteriores se fabricaba con un eje de celuloide liso, de una pieza, tal como lo habían hecho los últimos años.


Cresta presente en la boquilla de ebonita

Desde el punto de vista estético el modelo 100N se caracteriza por un tope de capuchón cónico al igual que el culote que sirve para accionar el pistón. 


Asimismo, se incorporan dos anillos cerca del labio del capuchón y el clip tiene forma de gota o lagrima. Ambos detalles sirven para diferenciarlas de las 100N producidas, durante el mismo periodo, en la ciudad portuaria polaca de Danzing (Gdanzk), las cuales carecen de bandas o portan una sola más ancha, y el clip termina en diamante (producción Gdanzk).


Nuestras protagonistas tienen una densa historia de recorrido antes de llegar a estas tierras de América. Solo puedo decir que salieron de Alemania rumbo a Hungría donde estuvieron por casi 40 años en manos de un familiar banquero, del ingeniero László, un inmigrante húngaro que las recibió de su padre, pues su hermano -el tío de László- era soltero y, a su muerte, les fueron entregadas a László, quien las conservó con mimo en sus cajas y sin uso. 


Esta es la razón del excelente estado de conservación de las mismas que se constata sobre todo en los detalles de los imprints de los capuchones.

En el tope del capuchón y justo por encima del aro que sujeta el clip llevan la leyenda “PELIKAN D.R.P”. Iniciales estas que significa “Deutches Reich Patent”.


Además típicamente en esta “versión de guerra”, las 100N tienen en el logo, al ave empollando solo dos polluelos en su nido.


Es una estilográfica de tamaño muy proporcionado, cómoda, que no resulta desagradable para manos de medianas a grandes, cuando esta posteada.


Pesa unos 14.5 gamos. Su longitud total cerrada es de 122 mm y posteada es de 160 mm. El cuerpo mide 99 mm, su capuchón 61 mm, y tiene un diámetro de 12 mm. El depósito de tinta carga unos generosos 1,75 ml, a pesar de la longitud del cuerpo, y esto se debe al increíble funcionamiento del pistón Pelikan, que goza de un rango de recorrido enorme. 


No despierta ninguna extrañeza que la unidad Plumín/alimentador esta ensamblada en un collar, o camisa, de ebonita (usual en Pelikan), que a su vez entra a rosca en la boquilla. Sin embargo, aquí yace otro dato distintivo de esta versión, pues a partir de septiembre de 1950 esta camisa tiene dos muescas para mayor facilidad de mantenimiento. 


Unidad Plumín/alimentador sin muescas en la camisa

El plumín es extrafino (EF) y extra-flexible, en ambos ejemplares. Su rango de variación de trazo va desde el EF hasta el BBB y su alimentador, de ebonita, es más que competente, brindando un flujo constante en todos los modos de escritura empleados. Créanme cuando les digo que sorprende esta pieza con las prestaciones que éste plumín “CN”, es capaz de brindar al usuario.


Prueba de escritura sobre papel Namiki, tinta Pelikan Edelstein Tanzanite.

En ambas piezas la ventana de visualización es muy amplia y de color ámbar, uno de los primeros celuloides empleados por la casa de Hannover. 


Las dos versiones adquiridas a László constituyen las más clásicas y básicas de la casa, la negra y la verde marmolada. Hermosas, simples, sencillas.

En esta segunda entrada se ha revelado parte de la historia en común de “Las tres Alemanas”. La tercera entrada les mostrara todo, podrían sorprenderse.

Espero les haya gustado. Muchas gracias


(Todas las fotos son del autor)