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lunes, 29 de septiembre de 2014

Comparativa: Sailor KOP Professional Gear - Montblanc 149

Traigo hoy a los curiosos lectores dos plumas situadas en la cúspide de la gama de dos consolidadas firmas estilográficas. Una alemana y otra japonesa. Una claramente dedicada al mundo del lujo y la representación y otra a la innovación constante. Se trata de dos plumas de apariencia clásica, intemporal, equipadas con lo mejor de cada casa y orientadas a un público selecto. Son, la icónica Montblanc 149 y la no menos impresionante Sailor King of Pens, Professional Gear.


Poco se puede decir de la 149 que no se haya dicho ya. Es la pluma que cualquier aficionado identifica con el lujo, el éxito profesional y los instrumentos exclusivos. La Sailor, por su parte, es una pluma mucho más moderna, apoyada en la impecable tecnología japonesa y en la legendaria perfección de sus plumines. Ambas son, en cuanto a plumas estándar se refiere, el tope de gama de ambos fabricantes.

La apariencia de ambas plumas es, como puede apreciarse, similar en cuanto a los conceptos básicos de diseño. Una tiene los cantos redondeados y la otra truncados, pero son plumas de resina negra y detalles metálicos. La 149 solo se ofrece en acabados dorados mientras que la KOP ofrece adornos tanto dorados como rodiados.

La Montblanc que presento tiene ya unos años y presenta algunos puntos negros en el clip como consecuencia de una pérdida del chapado. El capuchón tampoco cierra con la precisión que debiera y baila ligeramente sobre la rosca. La KOP es nueva y se muestra inmaculada en cuanto a terminación.


Las dimensiones de las plumas son similares. Es algo más larga la Montblanc, por sus extremos redondeados, aunque apenas unos milímetros.El grosor, por su parte, es algo mayor en la Sailor.

El plumín de la Montblanc se ha convertido en todo un clásico y posiblemente sea el producto más cuidado de la marca. De tamaño y presencia formidables, va acompañado de un alimentador de gran calidad. su desempeño es acorde con su imponente presentación bitonal.


La KOP se ofrece con una variedad de plumines mucho mayor que la 149. El estándar que aquí se muestra es el de mayor tamaño de la marca, similar al de la alemana. Pero, además, se ofrecen los modelos especiales Cross,  Naginata Togui y King Eagle, formidables creaciones del maestro Nagahara ante las cuales palidecen los clásicos pero algo monótonos plumines europeos.

También hay diferentes modelos de KOP.  Desde la estándar con extremos redondeados hasta la versión Pro Gear que aquí se presenta. Además de la espléndida resina negra, también hay acabados en ebonita y, finalmente, en urushi de variados colores. Los precios se incrementan si incorporamos  estos últimos materiales, pero la forma de la KOP sigue siendo la misma.


Los sistemas de carga también difieren. Montblanc presenta su clásico pistón que cada vez monta más componentes de plástico pero que sigue ofreciendo una enorme capacidad de carga. Sailor, en cambio, se mantiene fiel al universal cartucho/convertidor que ofrece menor capacidad aunque mayor sencillez de uso y mantenimiento.


Ambas plumas tienen un magnífico desempeño. Ambas resultan comodísimas al uso pese a su aparente gran tamaño que, en realidad, facilita el agarre y da aplomo a la escritura sin necesidad de adoptar posturas forzadas. Los plumines son, en ambos casos, soberbios. El Montblanc se muestra más contundente, el Sailor, es un prodigio de suavidad y dulzura. Ambos instrumentos proporcionan horas de escritura perfecta y feliz.

El precio de catálogo de la Montblanc es de 745 euros y el de la Sailor -en esta configuración- de unos 600. En internet pueden encontrarse precios algo mejores.

Conclusiones: La Montblanc 149 es una pluma magnífica, de presencia imponente y espléndido plumín.  La KOP, por su parte, presenta un diseño más moderno, poderoso, con un plumín no menos impresionante y una calidad de acabado sin parangón. Su enorme variedad de acabados multiplica las posibilidades de elección del usuario que puede encontrar piezas lacadas en urushi de singular belleza.

La Montblanc puede presentar algunos problemas relativos a la calidad de los chapados, la poca fortaleza de la resina y cierta fragilidad en el sistema de alimentación.  La pluma no es desmontable ni reparable por un usuario normal de manera que el recurso al servicio oficial es casi ineludible. Y no es precisamente barato.

La Sailor es una pieza sólida y resistente de la que no se conocen defectos de acabado en cuanto a los dorados o rodiados. Es fácilmente desmontable porque sus mecanismos son más sencillos que los de la alemana. Su calidad global de acabado es magnífica.

Los plumines, dejando a parte los especiales de Sailor, son perfectamente homologables. Pero si a la belleza de la Sailor unimos algún plumín especial Nagahara o, ya puestos, lo elegimos junto con algún modelo lacado, el conjunto final se convierte en una pieza única ante la que la Montblanc se queda sin argumentos.

En mi opinón, la Sailor KOP PG es una de las plumas más bellas del mercado y no puede estar mejor acabada. La Montblanc es un clásico siempre apreciado. Pero, aparte de los gustos personales,  hay dos factores que pueden ser determinantes para elegir una u otra: el carácter representativo -que aporta principalmente la Montblanc y no tanto la KOP- y el precio. Si la pluma se va a usar para ser visto con ella entre no aficionados y nos da igual lo que cueste, la Montblanc puede ser la elegida. Todo el mundo la reconocerá. Si lo que interesa es la perfección mecánica, la calidad de la escritura, la belleza del diseño y un plumín perfecto, será la Sailor que, además, costará bastante mens que la alemana.

Presentación: Aurora Mare 2001

La marca Aurora fabrica una de las mejores plumas italianas. Se fundó en 1919 por un antiguo fabricante de telas que soñaba construir una pluma totalmente italiana y que desde entonces continúa produciendo estilográficas de altísima calidad en la misma vieja fábrica turinesa. Alguno de sus modelos, como los de los años 30 -véase la entrada sobre el modelo Afrika- se han convertido en auténticos mitos del coleccionismo de estilográficas.

A la sazón, el catálogo de Aurora nunca había sido demasiado amplio aunque sí muy selecto.  En 1994 puso en el mercado su primera edición limitada que fué la 75 aniversario, una pluma basada en el modelo Optima, en un precioso color rojo coral.

(foto: pennesclusive)

Visto el éxito de la 75 Aniversario, Aurora lanzó su segunda edición limitada en 1996; esta vez, en color amarillo brillante.  La tercera edición especial llegó en el año 2000 con la Primavera, en color verde jade y, finalmente, en 2001, apareció la Mare en color azul.


(foto: FPN) 

Todas estas ediciones limitadas de Aurora se basaron en su conocido modelo Optima, una estilográfica de gran calidad y extraordinaria y clásica belleza. Cada modelo especial tenía sus detalles propios aunque todas compartían la mecánica interna de la marca, es decir, su fantástico sistema de carga por pistón y su fabuloso plumín de 18K en lugar de los 14K que ofrecía la Optima. El sistema de carga, además, incorporaba una reserva especial de tinta que, accionando el culote, permitía escribir algo más una vez agotada la carga normal.  Se trata de una solución única de Aurora.


La pluma estaba construida en una resina especial denominada Auroloide que ofrecía un brillo y una riqueza de matices poco habitual por entonces ya que solo se veía en los celuloides clásicos, especialmente en los de Sheaffer.


La pluma es de reducidas dimensiones pero muy armónica. Tiene 125 mm de largo con el capuchón puesto y su anchura es de 14 mm, realmente notable. Da la sensación de que toda ella está construida alrededor de la boquilla que, desde luego, es un prodigio de diseño y de comodidad. Junto a ella, el bellísimo plumín de Aurora con su elegante diseño y su intrincado dibujo, así como la extraordinaria calidad del alimentador, constituyen los rasgos de mayor personalidad de la pieza.


Toda la estilográfica está fabricada con sumo cuidado y no hay elemento que sobre ni detalle que no haya sido colocado con la mayor delicadeza. La exquisita banda dorada del capuchón, con la greca y el nombre de la marca, es de una belleza realmente notable.


El grabado del caballito de mar en el clip se ha realizado con sumo cuidado y hasta la numeración de la pluma, con un inciso dorado en la parte superior del capuchón, se ha llevado a cabo con la máxima precisión.


La escritura con la Mare es, como en casi todas las Aurora  (y también las Ancora), una experiencia singular. No se trata de plumines extrasuaves sino que ofrecen un cierto grado de mordiente sobre el papel. Podría decirse que suenan, lo que gusta mucho a sus incondicionales y sorprende a los no habituados. El trazo es perfecto e inmediato, húmedo e incansable, permite una escritura comodísima.


La Mare es una pluma agotada hace mucho tiempo pero que suele encontrarse con relativa facilidad en internet a precios asequibles teniendo en cuenta la calidad general de la pieza. Si la Optima era el modelo estrella de Aurora, este modelo en particular añade otros valores que la convierten en un auténtico objeto de  deseo.




domingo, 28 de septiembre de 2014

Los plumines "fude" o caligráficos (II)

La Jinhao X750 y la Hero 9018 son dos plumas chinas con plumines fude o caligráficos. Se trata de estilográficas muy económicas dotadas de un plumín curvado hacia arriba para conseguir el efecto similar al de un pincel cuando se escriben ideogramas o caracteres árabes.

Se trata, en ambos casos de plumas metálicas aunque la Hero está lacada en negro y con plumín dorado. Son plumas decentes,  sobrias y bien construidas, con una relación calidad-precio magnífica y un desempeño que, como veremos más adelante, es más que notable gracias también a unos buenos alimentadores.


Ambos instrumentos tiene plumines fude de la misma medida aunque el de la Jinhao es de mayor tamaño general. Sin embargo, lo que cuenta a nuestros efectos es el tamaño de la punta y su ángulo de inclinación con respecto al conjunto. En este aspecto, ambas plumas son iguales.



Se trata de plumas sólidas cuyo peso se nota aunque no resulta incómodo. La escritura con el plumín fude recuerda a los zoom o cross de Sailor y a los waverley de Pilot; todos proporcionan mayor o menor grosor al trazo en función del ángulo que se utilice al apoyar la pluma sobre el papel. Cuando más agudo es el ángulo, más gruesa es la línea.



Tanto la Jinhao como la Hero proporcionan un trazo generoso y cómodo al escribir. En una escritura normal, el trazo tiende a ser muy grueso porque el apoyo normal en cursiva se hace con un ángulo bastante agudo. sólo al levantar la pluma o al escribir con el reverso del plumín, se obtiene un trazo muy fino.


Por lo demás, la escritura es muy cómoda para quien guste de plumines gruesos y trazos generosos. Las chinas se muestran incansables a medida que depositan su generosa y húmeda línea de tinta en el papel. Acostumbrado a la tradicional sequedad de los plumines chinos, estas resultan extraordinariamente agradables.


¿Pueden ser consideradas plumas de uso diario? No lo creo a menos que se dediquen a la caligrafía o se tenga una letra de gran tamaño. Pero pueden ser muy prácticas para firmar y para tomar alguna nota para la que no se requiera escribir mucho. Si es necesario hacer esto, la posición elevada de  ataque resultará cansada para un usuario occidental que, en comparación con uno chino, escribe más rápido y durante mucho más tiempo.



Dos plumas muy interesantes y de magnífico desempeño para usuarios curiosos o para ocasiones especiales en las que ninguna de ellas defraudará al aficionado. Su precio, además, permite experimentar a un mínimo coste. 

Consejos básicos para elegir tintas.

Hace no tantos años, las tintas para estilográfica se reducían a lo que podía ofrecer un puñado de marcas y a dos o tres colores. Actualmente, las posibilidades se han multiplicado hasta lo increíble y es posible encontrar marcas que ofrecen  más de cien colores. Con la dispersión de oferta nacen las dudas.

1.- Cosas que es necesario evitar.

1.- La tinta china. Contiene goma arábiga que arruinará sin remedio la alimentación de la estilográfica.

2.- Las tintas artísticas. Son para usar con pincel o con plumilla pero no con estilográfica. Suelen ser pigmentadas para conseguir una gran saturación.


(foto: Windsor&Newton)


2.- Tintas que es aconsejable utilizar con precaución.

a.- Tintas permanentes o pigmentadas. Salvo expertos o profesionales que realmente las necesiten, es mejor evitarlas para evitar el riesgo de generar residuos que bloqueen el alimentador de la estilográfica.

(foto: jetpens)

b.- Tintas muy alcalinas o muy ácidas (más o menos 7 PH). Ambas pueden dañar los plásticos o los metales de las estilográficas. Véase, en este blog, la entrada referida al PH para obtener más información.

c.- Tintas aromatizadas. Contienen aceites esenciales que pueden dañar los materiales de algunas plumas


(foto: Herbin)

d.- Tintas viejas. Habrán perdido mucha agua y serán muy densas con la consiguiente falta de fluidez y peligro de bloqueo del alimentador. Puede añadírseles agua destilada pero es precios actuar con precaución.


3.- Tintas que nunca dan problemas.

Si se quiere estar seguro y nunca arriesgar con cualquier pluma, las mejores marcas actuales son Diamine y Waterman. Ambas son muy fluidas, no manchan y no darán problemas a nuestro alimentador, especialmente si se trata de colores sencillos como los azules o los negros. Diamine ofrece el mayor catálogo de colores del mundo (más de 100) y su amplísima gama ofrece tintas bellísimas, de matices exquisitos,  a un precio más que razonable.



(foto:Diamine)

Waterman, con una gama mucho más pequeña (8 colores), presenta, sin embargo, las mejores y más baratas tintas de batalla, aptas para cualquier instrumento. Si la variedad de colores no es una exigencia, Waterman es insuperable.


(foto: Waterman)


4.- Tintas caras.

Hay muchas y de gran calidad. Se han puesto de moda con sus lujosos tinteros de cristal de bellísimo diseño y altísimo precio. Se trata de tintas de gran calidad aunque su coste y cualidades son mayormente apreciadas por aficionados antes que por usuarios normales. 

Pilot, con su preciosa gama Iroshizuku, es el referente en este tipo de tintas exquisitas. Su precio es acorde con la calidad y elegancia de su presentación.


(foto: Pilot)

Pelikan ha dado un paso al frente con su colección Edelstein. Grandes tintas a precio más que respetable.


(foto: Pelikan)

Por último, la inevitable Montblanc que pone en el mercado ediciones especiales y limitadas.


(foto: Montblanc)

5.- Tintas en cartucho.

Hoy es posible encontrar cartuchos de buenas marcas y en enorme gama de colores. Si no se quieren rellenar con una jeringuilla,  operación tradicional para reutilizarlos, se pueden adquirir directamente de fabricantes tan reputados como Herbin, Pelikan o Waterman.

 (foto: jetpens)


(foto: scribe's arcade)

Estos son los consejos mínimos necesarios para que el usuario de estilográfica, especialmente el nuevo, pueda escoger la tinta adecuada a sus necesidades. Lo que se ha mostrado aquí son meros ejemplos, dado que el mercado ofrece una enorme variedad de marcas y precios, pero con lo que se ha visto, basta para comenzar.

sábado, 27 de septiembre de 2014

¿Quién fabrica plumines?

No voy a descubrir ningún secreto pero sí creo que pocos aficionados saben el verdadero origen de los plumines que adornan y dan vida a nuestras estilográficas. El plumín es, como se ha dicho siempre, el alma de la pluma. Las características esenciales del instrumento son las de esta pequeña pieza que, como la aguja del tocadiscos, pone en contacto la fuente de las ideas con el  soporte que las recoge. La calidad de la escritura depende totalmente del conjunto que forman el plumín y el alimentador.


(foto: thepencompany)

Hasta hace unas pocas décadas, cada fabricante de estilográficas confeccionaba sus plumines. Actualmente, como veremos, muy pocos. Ocurre aquí como con cualquier producto complejo en el que sus diversos componentes provienen de fabricantes especializados. Usamos la convención de que un automóvil, por ejemplo, es inglés, alemán o norteamericano porque se ha ensamblado en tal país, sin reparar en que una enorme cantidad de sus piezas esenciales ha sido fabricada por empresas dispersas por todo el mundo.

Con las estilográficas pasa algo parecido y mucho más desde los años 70 del pasado siglo, en los que la producción tradicional experimentó una profunda transformación, subieron los costes de fabricación, desapareció un cierto sistema industrial  y apareció, en cambio, un gran número de nuevas marcas que tenían buenas ideas, pero escasa capacidad financiera como para crear una fábrica total al estilo de las Parker o Sheaffer de los años 30. La producción de estilográficas se convirtió en algo más cercano al diseño que a la producción. Los nuevos modelos se diseñaban en Italia, en Inglaterra o en Estados Unidos, pero sus componentes llegaban de todas partes.


(foto: JoWo)

La especialización es lo que justifica la existencia de fabricantes de plumines cuya complejidad y coste material obligan a disponer de una maquinaria muy específica que solo se amortiza con una gran producción. Los plumines, pues, dejaron de fabricarse en las casas matrices y se fueron concentrando en unos pocos productores especialistas que hoy surten a todo el mundo.

(foto: Bock)

En nuestros días, la mayoría de la producción de plumines la realizan dos firmas alemanas: JoWo y Peter Bock los cuales fabrican los plumines de muchas marcas famosas, en realidad, casi todas. Ni Delta, Omas  ni Visconti, por hablar de Italia, hacen sus plumines. Pero tampoco Edison o Bexley en Estados Unidos; Conway Stewart u Onoto en Inglaterra; Faber Castell y Kaweco en Alemania; Twsbi y Laban en Taiwan o  Sheaffer vaya usted a saber dónde. Todas estas, además de Astoria y David Oscarson, las hace Bock.  Jowo, por su parte, fabrica para Marlen, Stipula, DaniTrio, Montegrappa y Conklin entre otras muchas.


(foto: Bock)

En realidad, sería más fácil decir qué marcas sí fabrican sus plumines y esto solo puede predicarse con total seguridad de Lamy, Cartier, Dupont, Ancora, Aurora y, sobre todo, de las tres grandes japonesas: Pilot, Sailor y Platinum. Se dice que Pilot fabricó incluso para algunos modelos de Cross como la Verve o la Solo y, desde luego, para las Dunhill Namiki. Por otro lado, hay testimonios de que las dos grandes alemanas, Montblanc y Pelikan, también usan plumines Bock; esto no quiere decir que todos lo sean pero sí parece que para algunos modelos han recurrido a esta solución del mismo modo que algunas motocicletas BMW tienen motores fabricados en China.

¿Un dato final? La española Inoxcrom fabricaba sus propios plumines. También lo hace Romillo.



(foto: FPN)

Schmidt es otra marca asociada a al producción de estilográficas que suele citarse como fabricante de plumines pero no es así. Schmidt compra plumines a Bock o a Jowo y luego los monta con sus alimentadores y sistemas completos. Bock ha comenzado a hacer lo mismo y ya ofrece lo que denomina sistemas dobles o triples, es decir, el plumín con el alimentador y con la pieza de plástico que recoge a ambos y se inserta como un todo en la boquilla al estilo Pelikan.

¿Significa algo que la mayoría de las plumas usen plumines ajenos?; ¿son todos los plumines alemanes de la misma calidad?. No, a ambas preguntas.

Tanto Bock como Jowo, como es lógico, hacen plumines en función de las especificaciones de los distintos comitentes. Bock, por ejemplo, fabrica plumines muy a la medida para Conway Stewart, Stipula o Visconti, los cuales requieren piezas de mucha calidad. Otros fabricantes, necesitan plumines inferiores o más genéricos. Si Pelikan hace un encargo a Bock, es seguro que exigirá un estándar elevado. Si lo hace Lepine, quizá no tanto.

Por tanto, la calidad final de un plumín no solo dependerá del fabricante sino de las especificaciones que le haga la marca que va a usarlo. Cuanto más altas, mayor será la calidad del producto. Apple fabrica en China, por ejemplo, pero su control de calidad y exigencias finales son muy altas, lo que redunda en el producto final. Muchas marcas chinas o indias fabrican sus plumines con el desastroso resultado que cualquiera puede apreciar.  Pero siempre es bueno saber quién hace qué y con qué medios, para conocer el terreno que uno pisa.



domingo, 21 de septiembre de 2014

Cómo se usa una pluma estilográfica

Para usar una estilográfica es aconsejable llevar a cabo una pequeña preparación. No se trata de una operación compleja pero sí creo que, a partir de los años 50 del siglo pasado,  se perdió el hábito de manejar el lápiz y la plumilla que eran los instrumentos de escritura por excelencia. Durante aquellos años, se comenzaba a escribir con lápiz y a partir del segundo o tercer año de primaria, se comenzaba a usar el palillero que resultaba bastante difícil de dominar. Yo aún recuerdo cómo rellenábamos los cuadernos de caligrafía a lápiz para después "pasarlos a tinta"primero con plumilla y luego ya con bolígrafo. La estilográfica, al menos en España, siempre fue un artículo de lujo reservado a clases pudientes o profesionales. Como mucho, podía esperarse alguna en ocasiones muy señaladas como bodas, primeras comuniones o tomas de posesión.

Escribir con estilográfica después de saber hacerlo con plumilla, resultaba muy fácil porque la pluma no requería apenas cuidado. Hoy las cosas han cambiado y así como nadie se detiene a preguntarse cómo se usa un bolígrafo o un roller de gel, sí  convendría recapitular brevemente sobre las pautas básicas necesarias para usar correctamente una estilográfica porque, como toda herramienta, requiere ser comprendida para extraer de ella todo su potencial.

Nuestro objetivo hoy es, precisamente, aportar al nuevo usuario el conocimiento básico que le permitirá manejar la estilográfica con plena conciencia de lo que es, para qué sirve y cómo hacerlo de la mejor manera posible. Son apenas unas breves notas, suficientes para comenzar y, sobre todo, excitar la curiosidad de los aficionados para ampliar y completar su contenido con otras fuentes.

1.- Entender una estilográfica

Una pluma suele componerse de varios elementos. Casi siempre son los mismos aunque hay modelos o diseños singulares. Pero la inmensa mayoría de las estilográficas suele constar de cinco: el cuerpo (en inglés barrel) , la boquilla (section) , el capuchón (cap), y el conjunto plumín-alimentador (nib-feeder).

Este es el esquema:




Dentro del cuerpo se aloja el sistema de alimentación que puede ser muy variado. En las plumas modernas,  los sistemas suelen ser: el de cartucho/convertidor, el de pistón y el aerométrico (basado en un depósito de caucho que se oprime). Hay muchos más, especialmente en las plumas antiguas, pero estos tres son los más habituales en las modernas. El más extendido es el cartucho/convertidor.


2.- Desmontando la pluma

Para entender la pluma y también para usarla, es necesario, como mínimo, aprender a desmontar el cuerpo de la boquilla. Esto nos revelará el sistema de alimentación de la pluma. Si el sistema fuera de pistón, no es preciso llevar a cabo esta operación pues ambas piezas, cuerpo y boquilla, estarán selladas y no se podrán separar fácilmente. Para los otros dos, separar la boquilla del cuerpo se hará desenroscando ambas piezas. Conviene asegurarse de qué sistema tiene la pluma antes de proceder a desmontarla.

3.- Carga

En el sistema de cartucho, insertaremos uno lleno presionándolo sobre un tubo metálico que veremos situado en la parte superior de la boquilla.


Si se trata de un convertidor, se colocará igualmente sobre el tubo metálico; se sumerge el plumín en un frasco de tinta y se acciona a continuación el pistón interior para rellenarlo.

El mecanismo de pistón es parecido al del convertidor salvo que no es necesario desmontar el cuerpo de la pluma. Se sumerge el plumín en tinta y se acciona el culote del pistón para succionar la tinta.


En los casos de sistemas aerométricos y una vez sumergido el plumín en tinta, se accionará el mecanismo correspondiente, apretando un fleje o moviendo una palanca, para que el depósito de goma, al recuperar su volumen, absorba la tinta.



4.- Escribiendo con estilográfica

Escribir con estilográfica es distinto  a cualquier otro sistema porque no es necesario presionar. La tinta fluye por capilaridad tan pronto como la punta toca el papel y lo seguirá haciendo mientras se mantenga el contacto. Así pues, no es necesario apretar como ocurre con un bolígrafo aunque los modernos roller son tan suaves que proporcionan una experiencia parecida a la de la estilográfica.

El secreto, por tanto, consiste en no apretar el plumín contra el papel para evitar que se deforme o se rompa.

La estilográfica mejora la caligrafía porque no es necesario hacer fuerza alguna con los dedos o con la muñeca de tal manera que el trazo resultante es mucho más cómodo y fluido que el de un bolígrafo.

4.1 Como se sujeta la pluma

Al no ser necesario apretar el plumín la pluma ha de tomarse en la mano con un gesto relajado porque no es preciso sujetarla con fuerza. La estilográfica debe reposar entre los dedos, no ser presionada por ellos.

Veamos algunos ejemplos erróneos en los que el usuario, generalmente habituado a los bolígrafos, hace una presa excesiva o forzada sobre la boquilla.







Y veamos ahora una sujeción correcta. La boquilla descansa sobre el dedo medio, y el índice y el pulgar la rodean suavemente para asegurar el punto óptimo de contacto.





El cuerpo, descansa apoyado en el músculo abductor transverso. No es necesario apretar la pluma ni sujetarla con fuerza. Debe estar simplemente reclinada en la mano y orientada correctamente. Cuanto más suave sea el gesto, más cómoda la escritura.

4.2 Encontrar el punto óptimo de contacto

El plumín de las estilográficas tienen un punto óptimo de apoyo o contacto con el papel. Cada uno, el suyo. Es fácil encontrarlo haciendo que la punta de iridio haga contacto paralelo con el papel a un ángulo aproximado de 45 grados, sin girarla. Veamos ejemplos de mala orientación:


(plumín en contacto lateral)


(demasiado ángulo de ataque)

Se sabrá cual es el punto óptimo cuando el flujo de tinta sea perfecto. Si se corta o es pobre, es que no hemos dado con él.




Una vez hallado el punto óptimo de contacto, ha de mantenerse invariable durante la escritura lo que se consigue con la sujeción de índice y pulgar.


4.3 La presión exacta

La presión exacta es, como hemos visto, ninguna. La punta de un plumín bien ajustado debe tocar el papel y escribir inmediatamente; sin interrupción. La única presión a aplicar es la necesaria para que la punta nunca deje el contacto con la hoja.

En los viejos plumines flexibles, había que aplicar presión en los trazos descendentes para conseguir una escritura de grosor variable como en las manos Copperplate o Spencerian. Aún se hace, pero se aplica solo a ciertos plumines y a cierta caligrafía.

4.4 Control mediante dedos, mano o brazo

Algo de lo que somos poco conscientes es de la manera en que controlamos los instrumentos de escritura. El bolígrafo, debido a la presión que requiere, suele favorecer que se controle y se mueva exclusivamente con los dedos o con la muñeca. Esto resulta muy cansado. La pluma, en cambio ha de controlarse y moverse principalmente  con el hombro. Los dedos y la muñeca, aunque se muevan ligeramente, permanecerán básicamente en la misma posición. Por tanto, el trazo continuo será el resultado de accionar primariamente el brazo con el músculo deltoide que es mucho mas fuerte y se cansará menos. Esto se nota especialmente cuando la escritura es de gran tamaño y los puntos usados, gruesos.


5.- ¿Qué hacer después?

La pluma requiere algunos cuidados. Hay que poner el capuchón cuando no se usa porque la tinta que por capilaridad se deposita en el alimentador puede secarse y ocasionar un atasco a la hora de escribir de nuevo. También hay que vigilar la carga, para no quedarnos sin tinta en el momento más inoportuno y, sobre todo, hay que limpiarla cuando no se use. Una pluma no se debe guardar cargada a menos que se utilice casi todos los días. Si no se prevé hacerlo, conviene descargarla y limpiarla con agua fría llenándola y vaciándola varias veces hasta que el agua salga totalmente limpia. En las plumas de cartucho, se puede usar un pequeña pera de goma que facilitará la operación.

Como se ve, son pocos los secretos que harán que nuestra escritura sea mejor y más descansada y que nuestras estilográficas nos den lo mejor de sí mismas.

Breve historia de Moleskine

Durante los primeros dos tercios del Siglo XX había un tipo de cuaderno muy común en París que consistía en una pequeña libreta de hojas blancas cosidas y tapa dura negra. Este tipo de cuaderno era  conocido popularmente  como "les carnets moleskine" una forma anglófila que significaba "los cuadernos de piel de topo" y que hacía referencia al color de sus tapas. Nadie en particular fabricaba estos cuadernos sino que lo hacían muchos fabricantes franceses a pedido del distribuidor parisino. El producto, como se ve, era un estándar antes que una marca.




(foto:moleskine)

Mucha gente utilizó estos cuadernos en el París del pasado siglo y, naturalmente, entre ellos debió haber muchos escritores y artistas entre los que suele contarse a Picasso, Hemingway o Matisse, aunque sin prueba alguna que lo demuestre. El único escritor conocido que hizo referencia a los Moleskine fue el inglés Bruce Chatwin en su libro The Songlines una obra de etnogeología en la que dice haberlos usado en sus viajes y a los que se refiere como sus "libretas parisinas". Algo parecido a lo que sucede con los cuadernos azules portugueses citados por Paul Auster en  "La Noche del Oráculo".


(foto:moleskine)

Los cuadernos parisinos de Chatwin, como está a punto de ocurrir con los azules portugueses de Auster, desaparecieron del mercado en 1.986, año en que falleció el último fabricante que los producía en Tours.

En 1997 una pequeña pero avispada empresa milanesa, Modo&Modo,  registró el nombre Moleskine y comenzó a fabricar unos cuadernos parecidos a los clásicos parisinos. En 1.999 comenzó a exportarlos y tuvo tanto éxito que las pequeñas dimensiones de la empresa italiana no pudieron afrontar la demanda;  Vendieron la sociedad a la francesa Sociéte Général Capital la cual invirtió fuertemente en su expansión y cambió su nombre a Moleskine SRL


(foto: osmanvindel)

Actualmente, Moleskine distribuye sus numerosos productos en 22.000 tiendas de 95 países y se ha convertido en una gran compañía que saldrá próximamente a cotización en la Bolsa de Milán. Los productos siguen diseñándose en Italia aunque la producción se ha trasladado principalmente a China y en menor medida a Turquía y Vietnam. Los papeles especiales para acuarela son fabricados en Francia.


(foto:moleskine)

Esta es la exitosa historia de una idea empresarial que no solo caló fuertemente entre el público internacional sino que ha sido el punto de partida para la recuperación de los viejos -y en los años 90 al borde de la extinción- cuadernos de bolsillo de los que ahora pueden encontrarse cientos de variedades y docenas de marcas. Solo por eso, hemos de dar las gracias al siempre activo genio comercial italiano.

El urushi, la laca suprema.

Urushi, en japonés significa, simplemente, laca. El urushi es la savia o resina natural extraída del Árbol de la Laca, una planta de la familia de los anacardos (Toxicodendron vernicifluum) nativa de Japón, China y Corea. La resina es un producto muy tóxico que ha sido usado desde hace 9.000 años para diversos fines, sobre todo  utilitarios y ornamentales pero que también tiene propiedades medicinales y gran potencia como adhesivo.






(foto: cnseed)

La savia del árbol proporciona, probablemente, la laca natural de mayor dureza y resistencia que se conoce. Se extrae de los árboles mediante incisiones parecidas a las que practican los resineros mediterráneas.  La producción es muy pequeña puesto que los antaño grandes bosques de esta planta se han visto muy reducidos en la actualidad.

El secreto de la dureza del urushi radica es su peculiar composición. La mayoría de las pinturas endurecen por evaporación de algún disolvente que las integra. El urushi lo hace absorbiendo la humedad ambiental. Contiene una sustancia llamada urushiol, un aceite  que, expuesto a la humedad y al calor, provoca la activación de una enzima que extrae oxígeno del aire y lo incorpora al propio aceite el cual, como consecuencia, se solidifica. 


(foto: Kyotoguide)

El segundo gran secreto del urushi es que, al solidificarse, no se altera su contenido en agua, de manera que siempre parece húmedo y brillante, como si estuviera permanentemente mojado.

Cuando se extrae, la resina es de un color marrón oscuro o ambarino pero posteriormente se colorea. Tradicionalmente, se han utilizado dos colores. El negro, que se obtiene añadiendo polvo de hierro el cual  provoca una reacción en el urushiol que lo convierte en un negro profundo. El rojo, por su parte,  se obtiene añadiendo óxido férrico. Las tonalidades modernas se consiguen añadiendo pigmentos.




(foto: hanamiweb)

Tradicionalmente, el urushi ha sido utilizado en Japón para conferir resistencia y durabilidad a sencillos objetos cotidianos como tazones, bandejas, cucharas, estuches o cuencos que, al mismo tiempo, se embellecían. También se aplicó a armaduras. La laca se aplicaba sobre objetos de madera. Sólo a partir del siglo XX se comenzó a ensayar su aplicación a la ebonita con buenos resultados. Ello abrió las puertas a las estilográficas lacadas al estilo tradicional japonés y, al mismo tiempo, al maki-e.




(foto: jpanproducts)

Los objetos lacados con urushi tienen una asombrosa resistencia al agua y a otros agentes externos como los hongos, la sal, el moho, el calor y cualquier tipo de agente atmosférico. Pueden durar cientos de años. Pero nuestra maravillosa laca tiene un punto débil: los rayos ultravioleta. Sometida a una exposición prolongada al sol, pierde sus propiedades, su belleza y su resistencia. Por eso los objetos tradicionales lacados en urushi se conservan guardados en bolsas de tela. Lo mismo sirve para las modernas estilográficas. El sol acabará con su incomparable belleza. Así pues, guardadlas de él y tendréis estilográficas para siempre.



(foto: Kyotoguide)



(foto: Nakaya)

Primero fue el lacado urushi que, 8.500 años después de haber sido inventado, llegó a Amsterdam de la mano de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. 1.000 años antes, alrededor del 800 de nuestra era, había nacido el maki-e. Pero esta será otra historia.