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viernes, 29 de enero de 2016

Ajustes en una pluma. (Capítulo 1): El pistón o el convertidor.

Dos de los sistemas de carga más habituales que podemos encontrar en las plumas modernas son el pistón y el cartucho/convertidor. Del cartucho poco se puede decir ya que se trata de un elemento fungible que se sustituye sin más por otro, una vez gastada la tinta. En el caso de los pistones o del convertidor, es posible llevar a cabo una pequeña labor de ajuste que consiste, básicamente, en engrasarlo para facilitar su funcionamiento.

El material que vamos a usar es la grasa de silicona, que puede conseguirse en ferreterías, fontanerías, droguerías especializadas o en tiendas de deportes, pues se usa para lubricar las juntas tóricas en equipos de buceo. Hay fabricantes que proporcionan un tubito de grasa con sus plumas, como hace Twsbi y, finalmente, puede comprarse en numerosos distribuidores y tiendas de internet. Es un producto relativamente barato del que no es preciso comprar mucha cantidad porque se usa en proporciones ínfimas. Un botecito durará toda la vida.



Para lubricar un pistón hay que partir, en primer lugar, de que la pluma sea desmontable. Todas lo son, en realidad, pero no es fácil abrir una Montblanc 149. Hacen falta herramientas especiales y se puede anular la garantía.  Es mejor practicar con una Reform, una Noodler's o  una Dollar, Aquí vamos a utilizar como modelo una Twsbi, una pluma muy popular, totalmente desmontable.

La Twsbi se desmonta con la ayuda de la llave que trae incorporada. También viene acompañada de un botecito de grasa de silicona.


Abrir el culote hasta el extremo. Introducir la llave y girarla hacia la izquierda (al contrario de lo que parecería natural)


Una vez desmontado el pistón, se extraen sus piezas cuidando de no perder ninguna.



A continuación, tomamos el pistón y aplicamos una finísima capa de grasa de silicona en su parte lateral, que es por donde hace presión con el interior del cuerpo de la pluma. Esto facilita su deslizamiento. No pasa nada si manchamos ligeramente alguna otra parte porque la silicona repele la tinta, no tienen ningún otro efecto.


A continuación, depositamos otro poco de grasa en el tornillo, para favorecer su movimiento y protegerlo del desgaste.


Finalmente, volvemos a montar el pistón y apretamos el conjunto con la llave. La operación ha concluido.

Con los convertidores, la operación es esencialmente la misma. Aquí no necesitaremos ninguna herramienta salvo la silicona.




Desmontamos la pieza, desenroscando la parte superior, generalmente metálica.




Aplicamos una fina lámina de grasa de silicona en la cabeza del pistón. Solo en los laterales, no en la parte que está en contacto con la tinta.


Hacemos lo propio con el tornillo.


Reinstalamos el sistema y lo cerramos poniendo la pieza metálica en su sitio.


Con todo lo visto, además de facilitar el desplazamiento y limitar la fricción de las piezas móviles tanto del pistón como del convertidor, aseguramos la estanqueidad general del sistema.

El siguiente capítulo tratará de cómo ajustar el conjunto plumín-alimentador corrigiendo algunos de los principales problemas que podemos encontrar.


martes, 26 de enero de 2016

Comparativa: Platinum Izumo y Sailor KOP.

Traigo hoy a la consideración de los lectores dos conocidas plumas: La Platinum Izumo y la Sailor King of Pens.  Ambas estilográficas compiten en la gama alta de sus respectivos fabricantes; ambas son plumas que se ofrecen en acabado urushi; ambas son de gran tamaño y ambas se cargan por cartucho/convertidor.

Me parece obvio que estas dos soberbias plumas ocupan un mismo nicho de mercado, el que corresponde al tope de gama de cada casa, orientado hacia un lujo moderno que simboliza para el mercado el acabado urushi. Frente a los excesos más dignos de la joyería que de la escritura, me parece que los usuarios se van inclinando hacia formas estéticas más depuradas y, al mismo tiempo, representativas y exclusivas como el maki-e o el urushi. Quizá en ciertos ámbitos que no voy a nombrar, pero que casi todos serán capaces de representarse, aún tenga predicamento la pluma forrada de diamantes y precio muy superior a cinco cifras. Pero a un buen aficionado, incluso a aquéllos que gustan del lujo, el arte y la exclusividad, le tentarán probablemente más los grandes productos japoneses de bellísima e intemporal estética, algo de lo que ya se han percatado algunos fabricantes europeos que incorporan modelos en maki-e o urushi en sus catálogos, como hacen, por ejemplo, Dunhill, Pelikan o Visconti.

Prueba de todo ello es que las susodichas técnicas japonesas se están extendiendo como una benéfica plaga estética por todo el mundo cuando, hasta hace apenas unos pocos años, apenas nadie las conocía o, mucho menos, las apreciaba.


Pues bien, en el tope de gama de dos de las tres grandes compañías japonesas, están situadas estas dos plumas que constituyen el paradigma del nouvelle gôut sin suponer, a cambio, una subida a la estratosfera tarifaria ni dejar de ser, en definitiva, plumas estándar. Creo que tanto la Izumo como la KOP urushi son perfectamente homologables en cuanto a nicho de mercado y excluyo del mismo, aunque por poco, la Pilot 845 urushi que, por estética y acabado, aunque no por rendimiento, pertenece a un escalón ligeramente inferior.


Obsérvese que tanto la Izumo como la KOP, a diferencia de la 845, son plumas de estética enormemnte parecida y esto tiene, a mi juicio, una razón de ser: que ambas son producto, más o menos declarado, del éxito de los modelos urushi de Nakaya. Esta filial de Platinum ha protagonizado, a mi parecer, una de las mayores revoluciones empresariales habidas en el mundo de la estilográfica. Lo más sorprendente no es su modelo económico del que ya hemos hablado en otras ocasiones, sino su paradigma estético. De sopetón, el estilo Nakaya ha conquistado el mercado y sus diseños han pasado a ser internacionalmente reconocidos. En otras palabras; lo que era un producto minoritario y caro, ha pasado a convertirse en el nuevo modelo del refinamiento, de la artesanía, del buen hacer y de la estética más elegante y exclusiva.


A este fenómeno no han tardado en responder las grandes firmas japonesas y tanto la Izumo como la KOP urushi son su consecuencia.  Sin embargo, ambas parten de premisas diferentes. Sailor ofrece un producto que pretende competir con las Nakaya de gama alta y, de paso con las Pilot Yukari Royale e incluso Emperor. Sailor reserva una KOP en ebonita para poder ofrecer un producto más asequible, este es el modelo que aquí se muestra para la comparativa aunque, como ya se ha dicho, es exactamente igual a la urushi salvo en su acabado.


Platinum, por su parte, no desea canibalizar las Nakaya de gama baja que, a la postre, no dejan de ser productos de su filial. por tanto, su Izumo ocupa un escalón de precios notablemente inferior. Es así como la KOP se ofrece a un precio elevado mientras que la Izumo se queda bastante por debajo de la más barata de las Nakaya.


Ambas plumas son estructuralmente idénticas: Cuerpo de ebonita lacado en urushi, plumín de oro y carga por cartucho/convertidor. ¿Cuales son las diferencias entre estas plumas?


Estéticamente, la Sailor es más recta de formas mientras que la Platinum resulta mucho más sinuosa. El tamaño es, en cambio, muy parecido, Ambas son plumas grandes, de comodísimo uso y sólida presencia.

El lacado es, en ambos casos, magnífico. La Izumo estándar se ofrece en cuatro acabados, tres de ellos bajo la técnica de dos colores, es decir, un primero que sirve de base y luego un negro que cubre el anterior aunque dejando traslucirlo: amarillo, verde, rojo. El cuarto es un negro absoluto.


El formidable lacado de la KOP está compuesto por 12 capas dadas a mano y se ofrece en 8 colores diferentes muy originales. Hasta la boquilla, realizada en resina, está cubierta por urushi. En el modelo de ebonita, el brillo resulta igualmente impresionante y el acabado, espléndido, aunque las virtudes de esta pluma se concentran en el plumín.


El plumín de la Sailor y, en especial, la posibilidad de montar algunas de las piezas especiales Nagahara, otorgan a la KOP una versatilidad y una riqueza funcional que la Izumo no tiene. La Platinum dispone de los plumines estándar que, además, resultan de pequeño tamaño con relación a la imponente presencia de la pluma. Los enormes y fastuoso plumines Sailor son muchísimo más proporcionados e impresionantes en la KOP.


El clip en ambas plumas es de altísima calidad. Me gustan más las formas más limpias del de la Sailor aunque la funcionalidad en ambos es magnífica.


El sistema de carga en estas dos plumas es un modesto cartucho/convertidor, algo que choca algo con la entidad de las piezas. Cualquiera de ellas, con un pistón, incrementaría en mucho su consistencia y su apreciación por parte del mercado. Con todo, el sistema de la Sailor es más completo, con un alojamiento para el cartucho muchísimo más elaborado, seguro y elegante, en el que no falta una ventana para comprobar el nivel de tinta.


La principal diferencia es, como se ha anticipado, el precio. La Sailor KOP de ebonita ronda los 700 euros y las de urushi, superan los 1.500. Por su parte, la Izumo se puede conseguir, en las condiciones más favorables, por unos 350 euros. ¿Se justifican estas cantidades? En mi opinión, no. La Izumo es una pluma funcionalmente idéntica a la Sailor a menos que ésta cuente con un plumín Nagahara pero ello multiplicará aún más la diferencia de precio. En términos estándar, ambas plumas son espléndidas y ofrecen un comportamiento idéntico.


Estéticamente, me parece más lograda la Sailor. No sólo por sus líneas más puras sino por su clip más armónico, su magnífico alojamiento para el convertidor y, sobre todo, su enorme y bellísimo plumín.  Pero nada de ello justifica un precio que es en el mejor de los casos, dos, o, en el peor, cuatro veces superior a la Platinum. Comparando ambos modelos urushi, la Izumo gana por enorme diferencia pues constituye, a mi juicio, una de las plumas con la mejor relación calidad/precio del mercado. Por menos de lo que cuesta una Montblanc 146 estándar, se puede conseguir una formidable pluma de ebonita lacada a mano en urushi y con una presencia estética impresionante.

Sailor ha hecho un gran trabajo con su soberbia KOP de ebonita y urushi pero Platinum ha dado un paso decisivo a la hora de ofrecer productos de élite a precios asequibles.


sábado, 23 de enero de 2016

Historia sucinta de la estilográfica

Identificar una pluma es algo relativamente sencillo porque cada época tiene características muy definidas.  Digo época y no edad o fecha de fabricación, porque eso es digno de mayor detalle y amplio conocimiento, pero sí es fácil saber a qué época histórica industrial o, dicho en otras palabras, periodo técnico, corresponde una pluma. Ello es así  porque, en el mundo de la estilográfica, ha habido diversas etapas muy marcadas en el aspecto tecnológico, lo cual permite a cualquier aficionado saber, más o menos, en qué tiempo se construyó una pluma atendiendo a los materiales con que está fabricada, sus formas, su mecánica y su estética.

Teniendo en cuenta lo anterior, puede decirse que la historia industrial de las plumas se resume en seis etapas que son las que a continuación se exponen. Sirvan ellas como pequeño compendio a fin de que los aficionados puedan tener una visión global y práctica de la historia de la estilográfica.

La idea de esta entrada proviene de numerosos trabajos previos que he ido leyendo con el tiempo, pero, especialmente,  del de  Richard Conner que, en su página de Penspotters, denominada "The history of pens", hace una interesantísima relación de las características físicas de cada periodo. Doy aquí a Richard el crédito correspondiente.


1.- FINAL DEL SIGLO XIX (1880-1900)

A finales del S. XIX la estilográfica era un raro objeto de lujo al alcance de muy pocos y con una técnica enormemente limitada. Casi todas las plumas se parecían excepto en la decoración que se encargaba a artesanos distintos de los fabricantes a fin de dotarlas de acabados personalizados y lujosos. Fue la época del cuentagotas y de los overlays.


(foto: andersonpens)

Características destacadas:


  • - El material universal de las plumas era la ebonita negra, lisa o grabada.
  • - Sobre las plumas se colocaban overlays o entramados de metales preciosos, plata y oro, que adornaban el instrumento y lo enriquecían.
  • - La forma típica era fina y alargada con extremos truncados. 
  • - Los capuchones no llevaban clip aunque podían encargarse luego a joyeros u orfebres.
  • - El plumín era siempre de oro para evitar la corrosión que provocaban las tintas de la época.
  • - El sistema de alimentación universal era el cuentagotas, es decir, que el cuerpo de la pluma contenía la tinta, la cual se introducía allí con ayuda de dicho objeto.



(foto: officemuseum)


2.- LA BELLE EPOQUE (1900-1925)


El primer cuarto del S. XX asistió a una increíble proliferación de fabricantes de estilográficas, instrumento que había probado su utilidad y comenzaba a ser demandado por el público en general, más especialmente por una clase media y alta  de ingresos saneados. Las marcas comenzaron a invertir en tecnología, diseño y materiales y ofrecieron una enorme variedad de modelos que inundaron los mercados. Algunos elementos, como el clip, se convirtieron en un complemento estándar y la tecnología hizo su aparición.


(foto: munson)

Características destacadas:


  • - El clip se convierte en un elemento presente en todas las plumas.
  • - Se hacen pruebas con algunos materiales que pretendían introducir colores en las plumas, como la bakelita, la caserna o el celuloide, aunque sin éxito.
  • - La pluma estándar sigue estando construida en ebonita aunque se comienza a usar en color rojo o moteado.
  • - Nacen las plumas para señora, más pequeñas y con una anilla en el extremo superior del capuchón.
  • - Surgen los sistemas de autoalimentación con depósito interior que se acciona con botones o palancas.
  • - Nacen las safety-pens, o plumas de seguridad que evitaban que los cuentagotas perdieran tinta.



(foto: Wancher)


3.- LA EDAD DE ORO (1925-1950)

Tras el lapso de la Gran Guerra, los fabricantes de estilográficas dieron un salto cualitativo muy importante en el desarrollo del instrumento. Los principales avances fueron estéticos puesto que las plumas comenzaron a fabricarse en nuevos materiales que transformaron las viejas piezas oscuras en un abanico multicolor adaptando, de paso, la estética art dejó. Comercialmente hablando, la estilográfica se diversificó, ofreciendo una enorme variedad de precios y modelos, aptos  para todos los bolsillos. Tecnológicamente, la pluma da pasos gigantescos con sistemas de carga de sofisticada mecánica como el vacumatic y, más adelante con hitos en el diseño como la Parker 51 o el plumín inlaid de Sheaffer.


(foto: penhero.com)

Características destacadas:


  • - El celuloide se convierte en el material por excelencia, lo que abre las puertas a un mundo de color.
  • - Las formas de las plumas se multiplican y se de cada modelo se ofrecen diversas variantes con diversos precios para alcanzar a todo el mercado.
  • - Nacen sistemas de carga revolucionarios como el pistón, el vac-filler, el snorkel y el vacumatic y se mantienen la palanca y el botón en plumas de gama baja.
  • - El diseño se basa en modelos tecnológicos y espaciales con ejemplares revolucionarios como la Parker 51
  • - Nacen plumines mu originales como el carenado de la Parker 51 y los Inlaid e Imperial de Sheaffer.
  • - Nacen las plumas de gama baja y materiales pobres para atender al sector menos favorecido de la población, especialmente, durante la Segunda Guerra Mundial.




(foto: Pelikan)


(foto: ugletkin)


4.- LA DÉCADA DE LA INCERTIDUMBRE (1950-1960)

En 1942 había nacido el bolígrafo que, a partir de 1950, se convirtió en un poderoso competidor de las estilográficas. La diferencia de precio entre ambos instrumentos y las ventajas prácticas del bolígrafo,  provocaron que los fabricantes de estilográficas se vieran obligados a rebajar sus costes. Esto marcó la postergación del celuloide en favor de resinas sintéticas más baratas y seguras, así como la utilización masiva de plumines de acero. La producción se automatizó y se hicieron enormes esfuerzos para simplificar diseños y mantener la clientela. Los modelos básicos se multiplicaron en numerosas variantes, menos caras, para conseguir acaparar el mercado. Tecnológicamente, las estilográficas dejaron de evolucionar.



(foto: FPN)

Características destacadas:

  • - Uso de materiales más baratos para aquilatar el precio.
  • - Uso generalizado del plumín de acero en las gamas asequibles.
  • - Las resinas sintéticas arrinconan el celuloide a una producción marginal.
  • - Los plumines se ofrecen en numerosos anchos para ofrecer variedad.
  • - Simplificación de los diseños y abaratamiento de los acabados.





5.- LA CAIDA Y LOS AÑOS OSCUROS (1960-1990)

El bolígrafo se convirtió en el instrumento de escritura por excelencia.  Su precio y su   s ventajas prácticas le habían convertido en un vencedor nato. Los fabricantes de estilográficas arrojaron la toalla y abandonaron la inmensa mayoría de los modelos tecnológicamente más avanzados,  arrinconando los sistema complejos de carga en favor del cartucho. El diseño se limitó a seguir el de los bolígrafos, con abuso del metal y abandono de los plásticos de calidad.


(foto: Richard Sapper)

Características destacadas:

  • - Aparición del cartucho de plástico como sistema de carga universal, salvo para las plumas de gama alta.
  • - Simplificación masiva del diseño y aprovechamiento de las bases de otros instrumentos como los portaminas o los bolígrafos.
  • - Uso generalizado del metal para la construcción, en perjuicio de las resinas y otros plásticos.
  • - Nacimiento de las primeras ediciones limitadas, especialmente de Parker.
  • Comercialización de las llamadas plumas de estudiante, instrumentos muy baratos para competir con los bolígrafos.


(foto: FPN)

6.- EL RENACIMIENTO Y EL CAMBIO DE PARADIGMA (1990-hoy)

Durante los años 80 del pasado siglo, las grandes compañías desaparecieron absorbidas por diversos entramados de empresas que mantuvieron las marcas pero alteraron por completo su estructura económica tradicional. En cambio, renacen viejas marcas largo tiempo desaparecidas como Wahl Eversharp. Conklin o Esterbrook. Nace el interés por lo antiguo y por las ediciones especiales y conmemorativas, siempre dirigidas a un  nuevo mercado de coleccionistas y aficionados que comienzan a girar, a partir de los años 90, en torno a internet. La distribución tradicional se hunde en favor de la red y nacen nuevas marcas orientadas al lujo aunque también surgen nuevas compañías orientadas a la pluma funciona como Franklin Christoph, Noodler's o Edison. La pluma deja de tener interés funcional para convertirse en un objeto de colección. Japón se consolida como el primer fabricante mundial.


(foto: Deb Herter)

Características destacadas:


  • - Las plumas se convierten en objetos de lujo con diseños intrincados en materiales preciosos.
  • - Nacen reediciones de plumas clásicas como las Parker Duofold o 51, las Pelikan 100 o las Conway Stewart Duro.
  • - Los precios de la gama alta se disparan hasta cotas nunca vistas.
  • - Se divide el mercado entre el lujo, por un lado, y las plumas funcionales por otro.
  • - Las Ediciones Limitadas o Especiales se convierten en un nuevo estándar de fabricación.
  • - El uso de nuevos materiales y plásticos, así como el renacimiento de otros clásicos como el celuloide o la ebonita, hacen que el diseño de las estilográficas adquiera una variedad infinita.
  • - El sistema de carga universal sigue siendo el cartucho/convertidor, pero acompañado de otros sistemas clásicos generalmente reservados para modelos de gama alta o lujo.
  • El mundo del lujo apunta a los diseños japoneses.



(foto: Pilot)

Esto es todo. Espero que este modesto esquema sirva para excitar la curiosidad del lector y provocar su interés en aprender más así como aportar nuevas ideas.



miércoles, 20 de enero de 2016

El Primer Salto: Las 10 mejores plumas de entre 50 y 100 euros.

De entre las diferentes clasificaciones que he ido desgranando a lo largo de este blog, me parecía que había un salto excesivo entre las plumas denominadas económicas o de acceso y las plumas medias que rondan los 150 euros. En realidad, hay una enorme cantidad de plumas cuyo precio ronda los 75 euros y que se dirigen a un amplísimo segmento del mercado: aquél que busca una pluma de calidad con una larga expectativa de duración y una funcionalidad que excede, por lo general, la calidad media de una estilográfica inferior.

Estamos ante un sector muy competido. Da la sensación de que la mayoría de los fabricantes han apostado fuertemente por este segmento y ofrecen, en su mayoría, plumas de gran calidad y buenas prestaciones, sin necesidad de que el usuario haga grandes desembolsos. Esta tendencia se confirma, a mi manera de ver, por los grandes movimientos que las marcas más rompedoras han hecho hacia este rango comercial. Las estilográficas más revolucionarias no son ya las más lujosas, sino las que se mueven en torno a precios que no superan los 100 euros. La existencia de tantas competidoras en esta gama resulta muy reveladora.

Todo ello se debe, probablemente, a que el mercado de la estilográfica está renaciendo lentamente y el lujo está comenzando a dejar de ser el nicho en el que se escondía, sobre todo desde la gran crisis cuyo apogeo llegó a finales de los años 80 del pasado siglo. Los nuevos fabricantes, o por lo menos los más dinámicos, muestran una estrategia comercial dirigida a un usuario, generalmente aficionado, al que ofrecen productos asequibles que, al mismo tiempo, ofrecen los resultados funcionales y la calidad que demanda un producto que va más allá del uso esporádico o circunstancial.

De entre la miríada de productos que navegan en este segmento de la estilográfica, he destacado las que me parecen los mejores. Como rápidamente se comprobará, es un terreno absolutamente dominado por las marcas japonesas cuya relación calidad-precio es actualmente imbatible. Es inevitable que algunos productos se repitan, pero así pasa cuando algo destaca.

1.- Sailor 1911 Profit  Estándar

La versión pequeña o estándar de la fabulosa 1911 es una pluma con todas las virtudes de su hermana mayor; elegancia, discreción, variedad de colores, funcionamiento impecable, fiabilidad absoluta, y, sobre todo, un genuino plumín Sailor de oro de 14K  que dará a su feliz poseedor todas las satisfacciones que se pueden esperar de esta gran marca. La hay en versión Professional Gear, es decir, con los extremos planos. Imprescindible, por unos 80 euros.




2.- Platinum 3776 Century

Otro clásico de la marca tokiota. Las cuatro versiones de la nueva 3776, en resina negra, transparente, translúcida azul y burdeos, han sido un éxito comercial sin precedentes. Es una pluma con un gran diseño, soluciones técnicas muy avanzadas y una escritura espléndida gracias a un plumín de oro de 14K de espectacular rendimiento, que ha colocado a Platinum en el grupo de cabeza del diseño. Se ofrece por el ridículo precio de unos 70 euros.



(fotos: Platinum)

3.- Pilot 74

La 74 es una pluma sólida, de buen tamaño y presencia, exquisito diseño y sobresaliente funcionalidad. Su plumín de oro de 14K ofrece, además, diversas especialidades. La hay en numeroso colores, todos atractivos, e incluso en versiones translúcidas y demonstrator. Una obra maestra de Pilot al increíble precio de 75 euros aproximadamente.




4.- Twsbi 580 AL

La pluma que revolucionó el mercado hace algo más de cinco años. Los primeros intentos tuvieron que afrontar numerosos problemas pero la moderna 580 de aluminio ha sabido responder a todos y se ha convertido en un nuevo estándar. La incontestable belleza de esta demonstrator facetada se ha multiplicado con la adición de toques de color. Firme y resistente como nunca gracias a la mejora en los plásticos y a la incorporación del aluminio a las partes metálicas, la 580 es la pluma de pistón con mejor relación calidad-precio del mercado.






5.- Pilot Capless Steel

Se trata de una Capless absolutamente estándar salvo en el plumín que, en lugar de oro, es de acero. Pero este plumín es de una suavidad y eficacia verdaderamente singular y no desmerece en absoluto a su hermano mayor de oro. En realidad, tratándose de una pieza retráctil, no constituye inconveniente alguno, ni siquiera estético. La mecánica y el diseño de esta pluma, constituyen un verdadero icono de la estilográfica moderna. Maravillosa, por unos 70 euros.




6.- Pilot Heritage 92

Otra soberbia pluma de Pilot. Mecanismo de pistón, cuerpo translúcido y un plumín de oro de fantástica calidad. Pilot ha dado un golpe maestro en este segmento con una pluma bellísima, de moderna tecnología y suprema funcionalidad . No apta para cardíacos. Aunque el modelo suele ofrecerse por mucho mayor precio, es posible encontrarla en internet por entre 90 y 100 euros.





7.- TWSBI Vac 700

La 700 es una gran pluma con un sistema de carga hasta su nacimiento impensable en esta categoría. De gran tamaño, sólida y dotada de una mecánica fascinante, el rendimiento funcional es sobresaliente. Su gran plumín de acero, de origen JoWo, hace que la escritura sea perfecta en todos sus aspectos. Su imponente tamaño hace que no pase desapercibida a lo que contribuyen sus colores translúcidos de gran belleza. Se ofrece por una cantidad francamente favorable, de aproximadamente 65 euros.

8.- Lamy Studio

Las líneas de esta pluma de Lamy son tan limpias y elegantes como los mejores productos de la marca. Me gustan especialmente las formas tan originales de su clip y el diseño lanceolado del plumín. Se ofrece en varios colores y terminaciones e incluso hay una versión con plumín de oro, aunque bastante más cara. También hay numerosas medidas para elegir plumín. Un producto de calidad a un contenido precio que ronda los 50 euros.







9.- Sailor Promenade

La Promenade es una versión especial (una pizca más corta) de la 1911 estándar, adornada con unos colores muy originales en los que se aprecian partículas brillantes. Este le confiere una apariencia estrellada, muy singular y atractiva. El plumín, de oro de 14K, es el de la 1911 estándar y goza, por tanto, de sus mismas virtudes. El clip es también específico, con un ancla en el extremo superior. Una pluma preciosa, creada para competir con la 3776, por apenas 70 euros.





10.- Pilot Celemo

Pilot sorrpende al mercado con una pluma sencilla pero con plumín de oro. Por unos 50 euros aproximadamente (incluso menos), se puede conseguir una gran pluma de líneas clásicas y espléndido desempeño. No deja de ser una pluma de plástico, pero el acabado es muy bueno y el precio, sencillamente increíble. Probablemente lanzada para competir con la Platinum PTL 5000, intenta ocupar el nicho de las plumas intemporales y asequibles que ofrecen una escritura muy suave y placentera.





Cualquiera de estas plumas proporcionará a su poseedor horas de placentera escritura y magníficos resultados prácticos. Todo ello, a un precio más que razonable.




(Todas las fotografías pertenecen a los fabricantes.)