Páginas vistas en total

jueves, 28 de julio de 2016

Revisiones Ligeras: Aurora 888P

Comienzo aquí con una serie de revisiones especiales que he denominado ligeras. No pretenden ser exhaustivas ni intensas sino referirse a plumas de interés de las que el aficionado puede tener una idea significativa con una visión algo más escueta. La idea resulta especialmente útil para el verano pues no require excesivo trabajo del autor y, al mismo tiempo, permite al estilófilo disponer de información útil y precisa para conocer y analizar algunos modelos. Comienzo, paradójicamente, con una estilográfica de peso: la Aurora 888P


La 888P era hija directa de la 88 que, a su vez,  había nacido en 1946 como respuesta a las nuevas tendencias estilísticas impuestas por la Parker 51. La 888P se fabricó desde 1959 hasta 1964 y pretendía, en realidad, explotar el éxito de la 88K, una pluma que introdujo el cartucho como sistema de alimentación.


La pluma es de un tamaño muy parecido a la 88 aunque algo más fina y con menos adornos. Aún así, es una pluma de tamaño medio, similar al de una Parker Sonnet.


Sus líneas son clásicas, siempre inspiradas en el estilo Parker 51 aunque con rasgos singulares como el capuchón de extremo truncado en bisel. En los últimos modelos, el extremo del cuerpo se remataba con una pieza de metal plano en lugar del acabado ojivas de los primeros modelos como éste.


El clip es igualmente singular, con una acanaladura interior en color negro. El capuchón está chapado en oro de buena calidad, aunque hubo modelos en versión cromada. El plumín es de oro y aparece semicarenado, lo que permite apreciar un espacio mayor que el de una Parker 51. La escritura es suavísima, haciendo honor a las virtudes de su casa creadora.


Todas las 888 iban numeradas aunque no eran ediciones limitadas. El número era un simple registro de fabricación.

La alimentación se hacía por cartucho, pero con la particularidad de que llevaba una pieza interior que permitía sostener dos piezas opuestas. Cuando el primer cartucho se agotaba, el usuario solo debía dar la vuelta a la pieza para insertar el de reserva. Los cartuchos son espefícifos de Aurora.


La 888 es una pluma de gran calidad y bellas formas. Pese a estar inspirada en la Parker 51 tiene un diseño específico y particular que la augusta casa italiana supo dar con gran estilo a este hermoso modelo.



domingo, 24 de julio de 2016

"Lo mejor de este casa son sus clientes"

Hace mucho tiempo, era frecuente ver en los establecimiento de Madrid, especialmente en los bares, un buen numero de carteles que la propiedad colocaba para comunicarse con sus clientes. Desde el entrañable "Se prohibe cantar", hecho que apenas podría entenderse hoy en día pero que en mi niñez era frecuente experimentar después de que la parroquia hubiera apurado algunos vasos de vino, hasta indicaciones sobre si se podía o no pedir fiado.

Uno de estos carteles, quizá uno de los más repetidos, pero no por ello menos cálido y afectuoso, era el "Lo mejor de esta casa son sus clientes", que se veía en panaderías, fruterías y un sin fin de pequeños establecimientos de los viejos mercados de Madrid.



Pues bien, recupero aquí aquella vieja costumbre y solemnemente declaro que lo mejor de este blog son sus lectores. Lo he dicho en muchas ocasiones, pero parece que estas cosas que se dicen al público tienen un cierto componente de formalidad o de simple cortesía. Yo siempre lo he dicho de corazón y lo últimos tiempos lo han demostrado con creces.  No sólo el número de visitas se multiplica cada día sino que hay algunos datos que me permito destacar.

a) Las formas: 

Es difícil encontrar hoy un espacio virtual al que no alcance el mal humor, la impertinencia o la grosería. Eso que algunos llaman "trolls" no aparece por aquí. Creo que el mérito está en la exquisita cortesía que los visitantes usan para participar. Jamás he encontrado una palabra fuera de tono o un comentario ofensivo. Concordantes o no, las opiniones se dan con elegancia y amabilidad. No he tenido que corregir un solo comentario.

b) La fidelidad.

Después de dos años, puedo contar con verdaderos amigos.  Son personas que se preocupan, que participan y que animan a los demás a hacerlo. Personas que se molestan en dejar sus opiniones pero no para mí, sino para otros, y que se apuran para ofrecer una respuesta o compartir su experiencia. Personas que están ahí cada vez que abro la página de los comentarios y que saludo con la alegría del reencuentro.


b) La participación.

La estilofilia es una afición compartida o no lo es. Las experiencias de cada uno siempre se enriquecen con las de los demás y este humilde blog se ha convertido en un espacio abierto en el que muchos aportan su grano de arena y nos ilustran sobre las concordancias y discrepancias que las entradas provocan. Gracias a ello, me animo a seguir escribiendo y a actuar, a veces, como si fuera un pequeño Sócrates, como un humilde partero de opiniones.

c) Los nuevos aficionados.

Aparecen a menudo, me escriben y me consultan. Esto me llena de enorme satisfacción porque veo que la estilofilia no se limita a un puñado de carcamales extraños, sino que hay jóvenes que descubren la escritura con estilográfica y se apasionan por ella desde que descubren que les aporta sensaciones inéditas.  Es la mejor recompensa.

d) Las colaboraciones. 

No tantas como yo desearía, pero siempre de la mejor calidad. Contar con la participación de Iñaki (la imprescindible Tortuga Vacumática), Leonardo  (enorme estilófilo de la querida Venezuela), Papish (nadie sabe más de tintas), Iván (expertísimo en papel y en artes gráficas) y Bruno (de Crónicas Estilográficas, el mejor blog especializado del mundo), es algo más que un privilegio; es todo un honor que desde aquí retribuyo. Aprovecho para recordar que muchas de las plumas que aquí presento son fruto de la generosidad de  los grandes amigos que me las dejan para que disfrutemos de ellas todos los demás.


Como se puede ver, y no es un solo un cartel, lo mejor de este blog son sus lectores, sus colaboradores y sus amigos.  Gracias a todos.


viernes, 22 de julio de 2016

¡Felices Vacaciones!

Se aproximan las vacaciones y, a partir del próximo lunes, yo también aprovecharé algunos días para descansar después de un año de frenética actividad.

Con todo, no dejaré de subir algunas entradas que hagan más llevadera la espera y algo más entretenido el dolce far niente,

Feliz veraneo a todos los de este hemisferio; mis mejores deseos a los del otro, y un fuerte abrazo para todos.

lunes, 18 de julio de 2016

Diez ofertas para aprovechar el verano

Voy a presentar aquí algunas ofertas que se pueden encontrar en estos días en eBay o en internet y que, a mi juicio, constituyen una buen negocio para cualquier aficionado a las estilográficas. Se trata de plumas con una relación calidad/precio muy favorable y que, por rebajas veraniegas o por simple casualidad, están en un óptimo momento para aprovechar la ocasión. Sus y a ellas.


Dollar 717i



Nuestra vieja amiga pakistaní se puede encontrar en paquetes de 10 unidades de tres colores, ya sea en su versión opaca, o en transparente, por el irrisorio precio de unos 10 euros incluidos gastos de envío. Una buena ocasión para hacerse con una pluma de pistón y razonable calidad, al asombroso precio de 1 euro cada una.


Hero 1515


Si alguien desea comparar las Lamy Safari con sus clones chinos, puede hacerlo por el módico precio de 3,59 euros envío incluido. Las Hero 151 son plumas alegres, de buena calidad y desempeño más que decente. Es difícil resistirse.


Platinum Preppy





La mejor pluma de estudiante por el mejor precio: 3,41 euros envío incluido. si se compra el juego entero de colores, el precio puede bajar hasta los 1.9 euros cada una. Muchos colores y preciosas combinaciones para probar una pluma funcional, ligera, práctica y divertida como pocas.

Hero 616


Ya sé que hay opiniones encontradas respecto a la calidad de la 616 pero es una pluma con una relación calidad/precio asombrosa y ahora puede encontrarse por 1 euro, envío incluido. Si alguien tuvo alguna duda, es el momento de ahorrarse un café e intentarlo.


Platinum 3776 Balance


Quizá por el éxito de la versión Century de la 3776, la vieja y entrañable Balance se ofrece por 62 euros envío incluido.  Por ese precio tendremos una estilográfica magnífica, plumín de oro y fabuloso desempeño. Pero por 70 euros,  envío incluido, podemos optar por la versión traslúcida Century, en azul o burdeos, una pluma sencillamente formidable.


Pilot Penmanship



Por 6,79 euros, envío incluido, se puede adquirir esta magnífica y versátil pluma de Pilot que comparte con otros modelos, como la Prera o la Urban su fantástico plumín. La Penmanship es una pluma muy original, con un diseño único, ergonómico, que encuentra su mejor campo de trabajo en la mesa de despacho y que puede equipare con una gran variedad de plumines.


Parker 21



Por unos 20 euros aproximadamente, envío incluido, se puede uno hacer con esta magnífica pluma, hermana menor de la célebre 51 pero igualmente merecedora de nuestra atención.  La 21 es en casi todo, un poco menos que la 51 pero sus formas son iguales y su rendimiento, a efectos prácticos, casi totalmente equiparable. Sin embargo, no ha sido todavía objeto de acaparamiento por los coleccionistas y hoy puede encontrarse por precios moderados, incluso en tiendas de vendedores españoles bien conocidos entre los aficionados. Una pluma clásica que merece un hueco en nuestra colección.

Parker 45


Otro humilde modelo de Parker que es poco apreciado por los coleccionistas debido, sobre todo, a su todavía gran número en el mercado. Sin embargo, es una pluma muy decente que escribe como sus legendarias hermanas mayores. Hay infinidad de modelos a buen precio pero los más sencillos pueden conseguirse por menos de 20 euros, lo que considero una gran oportunidad para una pluma de esta calidad.

Pilot 91


Esta moderna y hermosa pluma de Pilot se ha ido haciendo un hueco entras las de gama media hasta convertirse en un super éxito. Hoy se puede conseguir por un precio de unos 80 euros aproximadamente que, teniendo en cuanta su enorme calidad, su plumín de oro y su formidable desempeño, es de los más favorables del mercado.

Omas Milord Roja



Nada mejor para despedir a la legendaria marca italiana que adquirir una de sus plumas. La Milord, de la serie Arte Italiana, es una preciosa estilográfica de precio medio que exhibe lo mejor de la casa, además de su proverbial belleza; plumín de oro, diseño facetado, clip con rueda embutida y una resina vegetal de la mejor calidad. Se puede conseguir en una conocida tienda online española por el más que justo precio de 150 euros.


Delta Barocca

No podía cerrar esta lista sin hacer mención al fenómeno Delta. En la conocida tienda de eBay se multiplican las ofertas y las posibilidades de conseguir plumas de calidad a buen precio. Aunque últimamente han puesto algo de orden en sus filas al establecer unos precios de envío altos para compensar las pujas demasiado bajas, aún es posible conseguir plumas de calidad por menos de 100 euros. Hoy recomiendo el modelo Barocca, una pluma muy elegante, con algunas líneas de adorno en forma de voluta que le dan un gran atractivo. Hay que tener paciencia y pujar con límites, pero suele conseguirse el objetivo sin tardar mucho.


Feliz verano y felices compras.

(Todas las fotografías son de sus fabricantes. 

Los precios son aproximados pero obtenidos directamente de las tiendas virtuales de los vendedores. En algunos casos, los gastos de envío pueden variar y, en otros, el sistema de pujas puede arrojar un precio ligeramente diferente).

jueves, 14 de julio de 2016

Los factores en la escritura o ¿por qué una misma pluma ofrece diferentes rendimientos?

Hay quien piensa que, en materia de escritura con estilográfica, todo es opinable. Esto es, me parece, un patente error de concepto porque las diferentes experiencias con las plumas no son producto de opiniones o de percepciones subjetivas, sino de diversos pero identificadísimos factores, que nos permiten saber por qué cada cual percibe la escritura de una manera extraordinariamente particular. Estas discrepancias entre usuarios no se deben, por tanto, a opiniones, sino a factores objetivos que aquí pretendo nombrar para que cada cual sea consciente de por qué, en igualdad de condiciones, (es decir, ante una misma pluma) la experiencia de uso puede ser tan divergente con la del vecino.

Estos factores no son numerus clausus. Hay más, pero estimo que estos son los más relevantes.

1.- Cuerpo

El cuerpo de la pluma es un factor esencial para valorar la experiencia del usuario, porque determina, en cierta medida, la presa y el gesto con que se ase. Un cuerpo grueso obliga a abrir más los dedos y a trabajar con la mano más abierta. Un cuerpo estrecho, en cambio, obliga a cerrar los dedos y a abrazar la pluma más estrechamente. Un cuerpo largo, permite que la parte trasera de la pluma vuele por detrás del aductor del pulgar, mientras que un cuerpo corto, se apoya solo en el aductor y, a veces, a duras penas. Todo ello afecta al equilibrio de la pluma que, para colmo, se ve afectado si se usa con el capuchón colocado o no.


2.- Tamaño de la mano y sujeción de la pluma.

Muy ligado al anterior, el tamaño de la mano es un factor relevante de cara a la presa con la que se toma la pluma. Una mano grande será más adecuada para plumas grandes, gruesas o largas, mientras que una pequeña será morfológicamente más adecuada para cuerpos estrechos o finos. Los miembros grandes, por otra parte, serán más fuertes y podrán utilizar con mayor comodidad plumas pesadas y contundentes mientras que los más pequeños encontrarán dificultades e incomodidad. Finalmente, la manera en que se sujeta la pluma, la forma en que se hace la presa con los dedos, modifica grandemente la geometría de la escritura, afectando a la comodidad de uso del instrumento y a su desempeño.


3.- Peso

El peso de la pluma influye en muchos factores pero, especialmente, en la sujeción, en el equilibrio y en la cantidad de energía que necesita el usuario para mover y manejar el instrumento. El peso puede asociarse, a su vez, a plumas grandes o a plumas pequeñas, a finas y a gruesas, lo que multiplica su influencia en función de otros parámetros. Por lo general, las plumas pesadas no son cómodas de transportar y resultan poco prácticas para largas sesiones de escritura porque terminan cansando. Las plumas ligeras, por contra, pueden resultar algo faltas de aplomo y son contraindicadas para manos grandes y fuertes, entre las cuales resultará un objeto demasiado volátil.



4.- Plumín

Los plumines tienen tantas variedades que resulta casi imposible determinar su importancia concreta. Pero es evidente que su forma, su punto, su orientación y su morfología, son factores cruciales para calificar una determinada experiencia. Una pluma se ofrece con plumines muy diferentes entre sí y cada uno tiene sus propias características. El tipo de letra está íntimamente asociado a la experiencia derivada del uso de un cierto plumín de manera que resulta muy difícil establecer criterios homologables. Un plumín de punto ancho y con gran flujo, para una letra pequeña, resultará inadecuado. Un plumín extrafino y seco, no será de mucha utilidad para firmas enérgicas que requieren un punto muy jugoso. Por otro lado, el plumín es un elemento que debe ser cuidadosamente ajustado. Cualquier defecto o mera variación entre una pluma y otra, aunque sean del mismo modelo, darán lugar a experiencias diferentes.



5.- Papel

El papel es un factor igualmente trascendente en la experiencia de escritura. Los hay satinados, rugosos, absorbentes, impermeables, etc. El uso de un papel u otro, aunque sea con la misma pluma, determina sensaciones completamente diferentes. A su vez, hay quien gusta de papeles que no ofrezcan resistencia al trazo y sean, por tanto, como una pista de hielo, y otros que prefieren sentir cómo el plumín roza contra la superficie del papel incluso de manera sonoramente apreciable. El factor papel ha de ponerse en especial consonancia con el plumín porque las características físicas de ambos elementos determinan en gran medida la calidad de la escritura.



6.- Tinta

La tinta es otro factor nunca suficientemente ponderado para valorar el desempeño de una estilográfica. La misma pluma puede tener comportamientos radicalmente diferentes si se usa una u otra marca, incluso uno u otro color del mismo fabricante. Las tintas son muy diferentes entre sí y los colores determinarán, en muchos casos, el comportamiento, la viscosidad, el flujo, y la existencia o no de residuos. Hay tintas muy fluidas y tintas más viscosas; tintas húmedas y tintas secas; tintas resistentes a la dilución con otras mucho más sólidas. Cada una de ellas se comportará de manera diferente en función del sistema de alimentación de una pluma y, sobre todo, su conjunto plumín/alimentador.



7.- Tipo de escritura

El tipo de escritura es otro factor, absolutamente subjetivo, que incide en al experiencia de uso. Ya hemos hablado de manos grandes o pequeñas pero no hay que olvidar si se escribe rápido o lento y si la letra del usuario es grande o pequeña. Estas cualidades determinarán en gran medida la idoneidad o no de una determinada estilográfica. Tampoco es lo mismo una escritura muy caligráfica que otra muy nerviosa, de trazos mucho más esquemáticos. Finalmente, no es lo mismo usar una pluma para tomar apuntes que para escribir una novela o para firmar documentos. Es bastante probable que la más idónea para cada una de estas actividades no lo sea para ninguna de las otras dos.



Como se puede apreciar, la concurrencia de únicamente estos factores puede dar lugar a combinaciones prácticamente ilimitadas; de ahí que una misma pluma, con solo uno de los factores alterados, da lugar a experiencias diferentes. He aquí por qué hay tantas opiniones que, en realidad, son, simplemente, variaciones de elementos constitutivos que alteran el producto final. Que cada cual sea consciente de ello, ayudará a conocer y valorar mejor nuestros instrumentos.

(todas las imágenes son de uso público)



domingo, 10 de julio de 2016

10 plumas de las que no hablo casi nunca ( y por qué)

A menudo los lectores y amigos me preguntan por qué no hablo de tal o cual estilográfica. Se trata de modelos de buena calidad, muy conocidos e incluso famosos, a los que no suelo prestar demasiada atención o, quizá, ninguna. La razón suele ser que, en general, me resultan poco interesantes. Profundizando algo más en la idea, diría que concurren en ellos diversos factores que, en conjunto, no atraen mi atención ni como usuario ni como coleccionista; suelen ser plumas anodinas, estéticamente insulsas aunque correctas, quizá obsoletas en su diseño, incómodas de usar y, en muchos casos, con una relación calidad/precio marcadamente desfavorable. Dicho de otra manera: ante los magníficos ejemplares de todo tipo que hoy inundan el mercado, no parece que merezca mucho la pena malgastar nuestros limitados recursos en piezas más desfavorecidas.

Aún así, reconozco que hay muchos más modelos en el mercado de los que puedo analizar; en la esquina de muchos escaparates, hay ejemplares que cuentan con razones para ser atractivos para alguien y, de hecho, estos son quienes las mantienen en el mercado. Voy a tratar aquí de algunos de estos modelos de los que no suelo hablar e intentaré decir por qué, para que cada uno lo someta a la correspondiente crítica, contraste y valoración.



Staedler Corium


Stadler es una recién llegada al mercado de la estilográfica y presenta un catálogo sumamente atractivo. Quizá sus pluma se parezcan demasiado a su competidora Faber Castell pero no hay duda de que son modelos elegantes y bien realizados. El problema es que su precio las aleja de casi toda preferencia comparativa. Cuestan alrededor de 250 euros y son plumas alimentadas por cartucho/convertidor con plumín de acero. Demasiado dinero si pensamos que por mucho menos de esa cantidad podemos adquirir, por ejemplo, una soberbia Sailor Realo 1911 con plumín de oro y carga por pistón.

Waterman Expert



La incombustible Expert es una pluma decente, equilibrada, y de precio relativamente asequible, pero sus líneas me resultan poco agraciadas y, para colmo, su plumín es de acero; por su precio se pueden conseguir numerosas alternativas de muy superior calidad, desempeño y valor añadido. La Expert es una pluma algo desfasada  y un poco insustancial aunque escriba bien; de vez en cuando hay ediciones con colores más interesantes pero la colección, en general, atrae a pocos clientes, los cuales disponen a su favor de una ingente cantidad de alternativas modernas que resultan infinitamente más atractivas.


Parker IM


La Parker IM es una pluma de líneas atractivas y discretas. Resultaría una buena compra si su desempeño fuera adecuado pero resulta que es un modelo que adolece de múltiples defectos de flujo, de plumín y de ajuste. Las IM son una fuente permanente de quejas y reclamaciones por parte de los usuarios. Por una que funciona bien, hay otra que da problemas, lo cual lastra enormemente sus ventas.  Imagino que su coste de producción será pequeño, pero es triste que la vieja Parker no se esmere algo más a la hora de comercializar un producto.

Cross Century II


Las Cross Century son plumas de buena calidad y aceptable desempeño pero sus líneas me resultan demasiado anticuadas y repetitivas. Es difícil encontrar un rasgo excitante en este diseño que cuenta ya con varias décadas de existencia. Y si bien en los modelos más grandes como las Townsend o en las más  modernas y arriesgadas Peerless, las viejas formas adquieren más relieve, en la anodina y discreta Century, las conocidísimas líneas Cross se convierten en un gran peso en su contra. Si a ello añadimos su excesivo peso por la preferencia de la marca por los metales, nos encontraremos con un modelo que está pidiendo a gritos una renovación.


Lamy CP1 





Se trata de una pluma elegante y de líneas esbeltas que me recuerda, inevitablemente, al estilo típico de los años 70 del pasado siglo, con gloriosos ejemplos como la Montblanc Noblesse o la Aurora Hastil. Pero estas formas, hoy, resultan algo pasadas de moda y el trabajo diario con este tipo de cuerpos tan estrechos no siempre resulta cómodo. Además, Lamy ha situado esta pluma en un segmento alto, de manera que, con sus más de 150 euros, se enfrenta a poderosas competidoras mucho más hermosas, más modernas e infinitamente más originales.


Sheaffer Sagaris


Una correcta pluma de gama media pero con un diseño tan impersonal que parece hecho con retazos de otras. La cosa es especialmente triste cuando recordamos que se trata de una Sheaffer, una de las marcas más rompedoras y originales de la historia de la estilográfica. Las formas de la Sagaris son correctas, sin duda, pero están tan vistas en infinidad de modelos parecidos, que apenas resultan atractivas. Por mucho menos que los 60 euros que cuesta, hay alternativas para todos los gustos y con igual o mejor resultado funcional.

Montblanc 146



La 146 es, probablemente, la pluma más equilibrada de Montblanc. Es una pluma clásica, hermosa, de líneas intemporales e indiscutible elegancia. El problema es que como pluma de representación que es, no resulta tan fácilmente identificable,  palidece ante su hermana mayor la 149 y, dado su elevadísimo precio, se enfrenta a tantas competidores que la superan en todo, que apenas la dejan con argumentos. La política de exclusividad de Montblanc ha terminado por convertir a la 146 en un reducto sentimental para admiradores y practicantes del lujo, pero para muy pocos estilófilos.

Montegrappa Parola 



La italiana tiene plumas fantásticas pero, por un lado, suelen ser muy caras y, por otro tienen una tendencia a la sobrecarga de metal que me resultan algo chirriantes. la Casa de Bassano di Grappa ha intentado retomar parte de la atención que debía a las gamas asequibles con ésta pluma de líneas sobrias y simples pero que carece de personalidad y puede ser confundida con cualquier otra. De hecho, muchos de sus detalles estéticos recuerdan a los de otras marcas. Cuenta con plumín de acero y por los 150 euros que cuesta, hay docenas de alternativas infinitamente más interesantes y de muchísima mejor calidad.

Porsche Design P3100 


No diré que las formas y el diseño de esta pluma no resulten atractivos, pero su precio la coloca en un segmento en el que deja de ser competitivas. Por 350 euros aproximadamente, sus posibles competidoras se multiplican, ofreciendo todo lo que la Porsche no es capaz de dar: ligereza, usabilidad y elegancia. La Porsche parece un arma de guerra y su aplastante peso la convierte en algo completamente inhábil para escribir durante más de cinco minutos. Como objeto de adorno, es atractiva, como instrumento de escritura, bastante inadecuada.


Nettuno 1911



Nettuno es la marca más antigua de Italia y ya producido alguna de las plumas más bellas de la península. La casa pertenece hoy a Aurora. La 1911 moderna, con la que se pretenden revender viejos laureles,  me parece una pluma con poca personalidad y escaso atractivo más allá de su tradicional clip. El capuchón hinchado y el cuerpo anodino, no hacen justicia a la marca. Como en otros casos, recuerda a muchos modelos sin aportar ningún elemento característico. Aunque sus resinas sean atractivas, su precio de más de 350 euros acaba por relegarla al nicho de los nostálgicos o de los despistados.


Esto es todo, La presente lista podría extenderse mucho más pero con estos ejemplos pretendo dar a los amables lectores algunos ejemplos de plumas que, siendo en general decentes e incluso atractivas a su modo, difícilmente superarían un análisis comparativo con sus competidoras directas. Todos los factores indicados las hace casi invisibles a mis ojos y por eso no suele prestarles demasiada atención.  Estoy seguro de que cada aficionado tiene las suyas y podrá ilustrarnos acerca de sus propias razones.

(todas las fotos son de los fabricantes)





miércoles, 6 de julio de 2016

La moralidad del buen vendedor

En otro lugares de este blog, como, por ejemplo, aquí, hemos tratado el apasionante cambio de paradigma en el mundo de las estilográficas y por qué las tiendas físicas tradicionales están abocadas a la desaparición a menos que se especialicen y ofrezcan un servicio competitivo. Como vimos, la respuesta se refiere a los costes de transacción y a que la información que recibe el usuario de internet no es comparable -por infintamente mejor y más objetiva- que la que suele ofrecer el vendedor de una tienda determinada. Pero, ¿por qué ocurre esto en las tiendas? ¿y por qué no cambian los vendedores?

Los costes de transacción no solo se han visto enormemente alterados gracias a internet sino que, al mismo tiempo, ha crecido de manera paralela la desconfianza hacia las tiendas tradicionales, por la sencilla y aplastante razón de que la información que puede obtenerse de ellas se percibe por el cliente como poco objetiva. Es decir, no es sólo que las posibilidades globales de información puedan dar al comprador toda la información necesaria antes de decidir su compra y, por tanto, le coloca en una situación activa frente al vendedor sino que, en base a todo ello, es capaz de analizar críticamente los datos que le proporciona el vendedor tradicional que, por una deficiente adaptación al marco comercial vigente, suele seguir anclado en el viejo paradigma. Lo explicaré mejor con un ejemplo.


Las preferencias sociales y los deseos de los compradores respecto a determinados objetos de comercio también tienen un lado oscuro. No siempre responden a un silogismo lógico ni a una respuesta esperada, sino que se toman decisiones en función de factores poco previsibles en términos económicos, aunque sí pueden serlo en términos psicológicos.

Imaginemos una tienda de estilográficas en la que un determinado vendedor ofrece información a un potencial comprador respecto de una pluma. ¿Qué tipo de información le está proporcionando?. Aunque el comprador no lo piense con frialdad, casi siempre es consciente de que lo que se le da responde, por encima de todo, a los intereses del vendedor, más que a los suyos propios. El impresionante desarrollo del mercado global, la abundancia de información y la progresiva protección de los derechos de los consumidores y usuarios, han conseguido que el comprador actual casi siempre con una conciencia crítica que hace unos años era casi impensable. Y, por eso, el cliente de nuestra imaginaria papelería es consciente, aunque no lo sepa expresar claramente, que los intereses del vendedor y los del comprador no siempre son coincidentes. Por decirlo en otras palabras, que hay un conflicto de intereses entre ambos sujetos de la compraventa.


Cuando un vendedor recomienda algo, siempre existe la duda de que la transacción le convenga a él, y no al comprador, por razones de stock, de precio o de puro margen de beneficio. Puede que reciba una comisión del fabricante o del dueño de la tienda, o puede que se limite a intentar colocar el producto más cómodo, o el más difícil de vender, o el que está a punto de retirarse del mercado. Las posibilidades son múltiples. En muchas de ellas, el comprador percibe que no es su interés el que justifica la recomendación que recibe. Otras veces este conflicto no existe, no surge, no se percibe, o el vendedor es tan hábil como para no dejarlo traslucir. Es entonces cuando la compra se realiza.

Un comprador debería esperar que, exista o no un conflicto de intereses, el vendedor sea tan honrado como hacérselo saber. Esto es lo que podría denominarse la moralidad de las transacciones. Cuando un mercado se guía por estas reglas morales, el éxito de los productores/distribuidores/vendedores es muy probable porque los compradores percibirán que el vendedor recomendará o no un producto con total objetividad, es decir,  con independencia del beneficio que obtenga con su venta.  Por ejemplo, todos agradecemos vivamente el gesto de un vendedor que nos desaconseja comprar un producto que él mismo vende advirtiéndonos de algún defecto oculto.

Pero la moralidad del vendedor no siempre responde a criterios lógicos. Hay estudios de mercado que demuestran que aproximadamente un tercio de los vendedores de cualquier producto, incluso en ausencia de beneficio para ellos mismos,  recomiendan a algunos clientes lo contrario de lo que les convendría. ¿A qué se debe este fenómeno?. Básicamente, por envidia. Un comprador bien aconsejado, o que está en condiciones de aprovechar una gran oferta, obtendrá con la transacción un beneficio que al vendedor le molesta, aunque sea inconscientemente. A ello responde, aunque se trate de una leyenda urbana, la historia del camarero que escupe en la comida que sirve.


Las transacciones por internet son ajenas a la moralidad del vendedor que, por la propia naturaleza del medio, dificulta posibles actos inmorales a salvo, naturalmente, de posibles fraudes o malas prácticas. Pero, en lo que aquí importa, estas compraventas carecen del elemento suasorio del vendedor clásico. En el mundo cibernético, el vendedor apenas persuade o aconseja. Quien lo hace son, como ya hemos dicho, los foros o los blogs que constituyen, al fin, el conjunto global de usuarios y aficionados.

La moralidad del vendedor es un factor crucial en la eficacia de las ventas y, en el ámbito de las tiendas tradicionales, el elemento esencial. Si ello es o no viable en el mundo actual, es lo que me gustaría adivinar.

(todas las imágenes son de uso público)


domingo, 3 de julio de 2016

Ilustres desaparecidas. Dos más (Por Bruno Taut)

Contamos hoy de nuevo con la impagable colaboración del maestro  Bruno Taut, fraternal amigo y enorme estilófilo que ha tenido a bien dedicarnos algún tiempo para enriquecer la entrada dedicada a las "Ilustres Desparecidas" con sus vastos conocimientos del mercado japonés, añadiendo dos interesantísimos marcas que, sin duda, serán muy apreciadas por todos los lectores.


Tan solo recientemente, en los últimos 20 años, las plumas japonesas han llegado al público occidental de manera regular. La excepción, dirán algunos, son aquellas primeras plumas con decoración maki-e con marca Dunhill-Namiki de los años 20 y 30 del s. XX. Pero ya entonces eran caras y de difícil adquisición. Sin embargo, en el Japón de aquellos años 20 ya había unas cuantas marcas de mérito que merecen ser recordadas.

Alrededor de 1915, la mayor marca japonesa era Swan, que acaparaba alrededor del 60% del mercado local. Esta empresa fue creada en 1906 por un tal Nobuo Ito, que vio una oportunidad comercial en copiar las entonces prestigiosas plumas inglesas que llegaban a Japón. De hecho, el catálogo de la marca de esos años 10 tiene modelos demasiado parecidos a los de Mabbie Todd. La empresa inglesa intentó la vía legal para parar esa copia de su marca y de sus productos, pero los tribunales japoneses fallaron a favor de la empresa japonesa.



Foto 1. Swan no. 5 de alrededor de 1915. Este modelo en particular es muy japonés.

Afortunadamente, la Swan de Nobuo Itô hizo más que copias de la empresa angloamericana… También fusiló la Parker “Big Red” en los años 30.


Foto 2. Swan “Big Red” de mediados de los 1930.

Pero también hizo plumas más originales en celuloide.


Foto 3. Trío de Swan de celuloide. Principios de los años 1950.


La empresa empieza un lento declinar con la destrucción de la factoría durante los bombardeos de Tokyo del final de la Guerra. Pero podemos encontrar Swan hasta principios de los 70.


Foto 4. Swan de bolsillo de principios de los años 70. El plumín está fabricado por una empresa menor: Teikoku Kinpen.

Hubo un intento posterior, en los 1990, de resucitar la marca a través de una pluma hecha, en realidad, por Pilot que no tuvo éxito. Hoy en día, la empresa Swan se mantiene activa, pero no produce plumas estilográficas.

La segunda marca japonesa que merece un recuerdo es SSS, la competencia directa de Swan.


Foto 5. SSS de cuentagotas japonés, de ca. 1915.


Foto 6. SSS de celuloide azul. 1928.

Fue fundada en 1913 por Asahiro Hosonuma a partir de una empresa de producción de joyas que terminó por vender plumines de oro de muy buena calidad. Entre 1920 y 1940 produjo un buen número de plumas atractivas y de buena calidad. La Segunda Guerra Mundial indujo una crisis en todo el sector del que SSS salió muy maltrecha. Aun fabricó algunas plumas en los años 50, pero hacia los años 60 su producción se limitaba a repuestos y componentes de bolígrafos para otras marcas. La empresa sobrevive hoy en día, pero no produce estilográficas.


Foto 7. SSS de cuentagotas japonés. Pluma de tiempos de la Guerra. Entre 1940 y 1945.



Foto 8. SSS con sistema “bulb-filler”. Ca. 1950.

Ambas marcas, Swan y SSS, merecen un puesto en la historia de las estilográficas. Ambas hicieron productos atractivos que son buscados por los coleccionistas sabedores del papel que jugaron estas empresas en Japón.

Pero su problema fundamental es que no son conocidas fuera de Japón.

Bruno Taut (http://estilofilos.blogspot.com)
Tokyo, 2 de julio de 2016


Espero que los lectores hayan disfrutado como yo de esta interesantísima entrada que nos acerca a un mundo poco conocido pero fascinante. Agradezco a Bruno su generosa participación y espero que siga deleitándonos con sus conocimientos. Aprovecho para recordar que cualquier estilófilo de pro encontrará todo un mundo apasionante en su magnífico blog "estilofilos.blogspot.com".