Páginas vistas en total

lunes, 11 de diciembre de 2017

Wing Sung 618: Un cóctel singular.

Traigo a consideración de los lectores una pluma que parece producto de una tormentosa mezcolanza de modelos e ideas. Parece que el diseñador chino hubiera metido en una coctelera un tercio de Parker, otro de TWSBI, un toque de Sailor, una pizca de Hero y una gota aromatizada de Lamy. Semejante cóctel no ha dado como resultado un engendro insufrible sino una de las plumas más originales e interesantes de este año: la Wing Sung 618

El diseño de la 618 parte, ante todo, de una pluma con carga a pistón lo que constituye, de salida, una apuesta loable dado que el sistema, además de clásico y vistoso, garantiza una gran capacidad y un funcionamiento muy eficiente. Pero veremos esto más adelante.

El aroma Lamy está en la caja con la que se presenta la Wing Sung, un clon de la caja negra en la que Lamy presenta las modernas Safari. ¿A qué se puede deber este extraño fenómeno? Imposible saberlo. La 618 no guarda relación alguna con las Safari, cosa que sí ocurre con la 6359. Es posible que la cajita negra sea un mero referente estético o, quizá, se trate de aprovechar aquí el diseño previsto para otra familia (la 6359).


La cajita negra esconde una lámina de cartón interior donde se coloca la pluma que viene acompañada de un pequeño folleto con instrucciones genéricas y una jeringuilla de grasa de silicona con la que lubricar el pistón.


La pluma tiene un buen tamaño: 145 mm. Es el de una Lamy Safari.


El modelo se presenta en varios colores, uno transparente y varios translúcidos, de colores muy vistosos.



Las fornituras pueden ser doradas o plateadas. La unidad que presento aquí es la transparente con detalles plateados.


Las formas generales de la pluma se asemejan a la Sailor 1911, especialmente por el anillo que remata el capuchón, tan de moda últimamente. Pero ese aire japonés viene acompañado de otras sorpresas mucho mayores


El capuchón cuenta con un sólido clip en forma de flecha que ya no sabría decir si es más Parker que Hero por el tiempo que ambas marcas lo vienen utilizando. Es, en realidad, una ligera variante de los clips que exhiben las modernas Parker aunque, casualmente, es idéntico a otro que utiliza Baoer.


El capuchón está rematado por un cabujón metálico sujeto al extremo superior por un remache interior no desmontable que, a su vez, sirve de soporte a una capucha interior de plástico que garantiza la estanqueidad del plumín cuando se cierra la pluma. Esta capucha es de un discreto color ahumado.



El plástico transparente de la pluma parece de razonable calidad. Tiene las paredes de un grosor suficiente y al tacto, resulta sólido y resistente. En principio, parece PMMA, es decir, un metracrilato perfectamente idéntico al que usan otras marcas de renombre.


La pluma, sin capuchón, exhibe en todo su esplendor la tormenta de ideas que conforman su estructura. La boquilla, empezando por ahí, es la de una Parker 51. Es decir, un sistema de plumín tubular y colector, protegidos por un carenado.


Todo el conjunto es transparente, lo que permite disfrutar del mecanismo y de la tinta fluyendo hacia el papel. Los aficionados a la gran clásica de Parker disfrutarán con éste modelo.


Las sorpresas no acaban aquí. La boquilla es desmontable a mano, simplemente desenroscando la cubierta aunque, eso sí, hacia la derecha y no hacia la izquierda. No es necesario hacer ninguna marca para asegurarse de la alineación correcta al volver a montar la cubierta. El funcionamiento es inmejorable y la facilidad de acceso para la limpieza de la pluma, ejemplar.


Desmontada la pieza, es posible apreciar perfectamente el sistema. La estanqueidad de la tinta está garantizada por una junta tórica que está situada sobre el colector.


No he desmontado el plumín aunque, a primera vista, el diámetro es más pequeño que el de una Parker 51 por lo que sus piezas no son intercambiables. No obstante, no parece recomendable desmontar el conjunto para evitar problemas posteriores de un alineamiento que no se presenta fácil.


La 618 se presenta, demás de con plumines de acero, con uno de oro de 12K lo que resulta sorprendente y refleja la confianza del fabricante en este modelo.


El pistón es totalmente transparente lo que resulta algo prácticamente único en la industria actual. Todo el mecanismo queda a la vista del usuario y permite entender perfectamente cómo funciona.


El pistón es absolutamente desmontable. Consta del tornillo sin fin, el soporte del tornillo y el pistón propiamente dicho, de doble labio. Todo viene perfectamente engrasado aunque la pluma lleva una pequeña jeringa con grasa de silicona por si fuera necesario proceder a un mantenimiento posterior.


El pistón se acciona mediante un culote que cuenta con el magnífico seguro que ya vimos en la WS 698 y que constituye una de las características más originales y atractivas de estos modelos. El seguro se quita tirando del culote hacia atrás y se cierra presionando las chavetas hacia sus respectivos alojamientos. Todo ello permite manejar la pluma con total seguridad dado que el pistón nunca se moverá de su sitio.

Esta pluma es un ejercicio de estilo enormemente atractivo que une la belleza de un demostrador de Parker 51 con la eficiencia y capacidad de la carga por pistón. Todo ello, en un tamaño absolutamente funcional y un desempeño impecable.


La 618 cuesta aproximadamente 8 euros, envío incluido. Es algo asombroso para una pluma de estas características. Un precio que ataca las gamas asequibles de muchos fabricantes de prestigio en el mercado a los que bate en casi cualquier terreno, sobre todo en el de la relación calidad/precio.

La humilde  618 es una de las plumas más innovadoras y atractivas que han salido al mercado en 2017. Es, en la práctica, una "51" con carga a pistón, lo que constituye una mezcla fascinante. Dada su belleza, su correctísimo nivel técnico y la arriesgada apuesta por usar sistemas tan atractivos para los aficionados, merece toda nuestra atención. Por el precio que cuesta, no se puede encontrar hoy nada parecido.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Los nuevos mercados: Esplendor y caída de las ediciones limitadas.

Como ya hemos visto anteriormente, especialmente aquí, el mercado de la estilográfica ha experimentado diferentes etapas y modelos de producción. El progresivo declive de las ediciones limitadas obedecía a múltiples razones, casi todas relacionadas con el exceso de oferta y la retracción de la demanda por razones económicas.

La era dorada de las ediciones limitadas duró más o menos, una década, la que fue de 1995 a 2005, según los países. Durante ése tiempo, el mercado resultó literalmente inundado de plumas conmemorativas y ediciones referentes a cualquier cosa: personajes, países, edificios, barcos, acontecimientos históricos o equipos de fútbol, entre una miríada de ellas. Aquello funcionó razonablemente bien porque el entorno económico había generado una demanda insaciable que era capaz de comprar cualquier cosa que resultase cara y que fuese constitutiva de un buen regalo. Por otro lado, el espíritu coleccionista resurgió con fuerza y se lanzó con ansia feroz hacia las ediciones especiales de estilográficas.

La abrupta contracción de la demanda que tuvo lugar a partir de 2005-2007, coincidiendo con la crisis económica mundial, frenó bruscamente el desordenado crecimiento de la oferta y, en poco tiempo, acabó con el modelo de explotación basado en el lujo y en las ediciones especiales. Esto colocó fuera de juego a muchas marcas tradicionales que habían apostado fuerte por este paradigma. Algunas de ellas, especialmente italianas, aunque también inglesas y norteamericanas, quebraron estrepitosamente.


La reactivación económica de los últimos años parecería abonar el campo para el renacimiento del viejo paradigma de las ediciones limitadas pero no ha sido así. A día de hoy, parece claro que el modelo de negocio basado en este tipo de estilográficas ha pasado definitivamente a mejor vida.

Es obvio, por otro lado, que siempre habrá ediciones limitadas aunque ya reducidas a pocas marcas que pueden permitirse el lujo de producirlas porque disponen de otras líneas de trabajo más generalistas. Es lo que ocurre con muchas marcas de automóviles de lujo, que pueden permitirse comercializar algunos modelos deportivos carísimos y exclusivos porque disponen de modelos generales que son los que, en realidad, soportan la industria. Por otro lado, hay marcas superespecializadas que fabrican para una clientela muy reducida que puede permitirse adquirir la exclusividad con independencia del precio.


Así las cosas, el mercado actual parece presentar cuatro grandes líneas de producción:

1.- Superespecialistas: Netamente orientados al lujo extremo, hoy prácticamente gira en torno a las grandes producciones japonesas de maki-e, aunque también hay fabricantes europeos que se han subido al carro de este tipo de producto y comercializan algunos modelos tope de gama. El prototipo de este modelo de negocio es Nakaya.

2.- Lujo: Bajo un concepto diferente del anterior, más relacionado con lo representativo y los altos precios que con lo artístico y, por tanto, con el contenido sustantivo de los modelos, algunas marcas crean un sistema de distribución mediante exclusivas y apoyan sus productos con un despliegue mercadotécnico de primer orden.  La funcionalidad de estas plumas es irrelevante, lo que cuenta es la percepción de su exclusividad. El prototipo es Montblanc.


3.- Generalistas. Las plumas de toda la vida están sufriendo los embates de un mercado que les ataca por arriba y por abajo. La funcionalidad es su baza fuerte aunque, como se ha dicho, deben hacer esfuerzos continuos por mantener su cuota de mercado en un mundo globalizado. En este terreno, las marcas exitosas son las japonesas y algunas alemanas como Lamy o Kaweco. Las clásicas como Cross, Parker o Sheaffer, se debaten por mantener la cabeza fuera del agua.

4.- Baratas. La gran novedad. Asistimos con asombro a una verdadera batalla en el segmento bajo de la tabla. Lamy, que era una marca barata, asociada tradicionalmente con el segmento popular del mercado, ha sido desfondada por un millar de competidores que han reducido los precios a cifras casi ridículas, y lo que es más sorprendente, con una calidad perfectamente homologable a los productos tradicionales. Desde las marcas japonesas hasta las indias, pasando por las taiwanesas y, sobre todo, las nuevas chinas, multitud de fabricantes ha inundado el mercado con plumas de sorprendente calidad y magnífico desempeño. Los productores chinos han encontrado, por fin, la punta de lanza para hacerse con el segmento de acceso añadiendo, de paso, belleza de diseño, mecanismos atractivos, calidad aceptable y, por encima de todo, precios de derribo. La invasión china ha comenzado.


Por tanto, el deceso de las ediciones limitadas y los esfuerzos por sobrevivir de las marcas europeas están siendo acompañado por el desarrollo y liderazgo técnico de Japón y la increíble productividad china con sus bajos precios y progresiva mejora en la calidad. Cuando el enemigo a batir es TWSBI, es que el gran dragón asiático enseña sus dientes de acero.

(todas las ilustraciones son de uso libre)




domingo, 3 de diciembre de 2017

Namisu Horizon Ebonita: El Zeppelin de Negro y Oro

La escocesa Namisu no ceja en su empeño de convertirse en una marca de referencia en el mundo de las nuevas empresas estilográficas. Sus modelos, muy incluidos por la pureza de líneas y la estética de las plumas japonesas, ha dado como resultado algunos modelos de gran interés que ya han sido analizados en esta entrada.

A la exitosa Nova le sucedió la Orion, algo menos afortunada de diseño y con menor impacto en el mercado. Ahora, Namisu lanza la Horizon, un modelo nuevo de cuidadas líneas y poderoso atractivo: se trata de una pluma fabricada en ligerísima ebonita negra, adornada con fornituras en latón dorado y provista de un plumín Bock de soberbio desempeño. Todo, por un precio de 95 Libras Esterlinas, un precio que ha tentado a los aficionados hasta conseguir agotar el producto a los pocos días de su reciente lanzamiento.

La Horizon es, como la Nova, una afortunada heredera de la estética japonesa.También lo es de las clásicas plumas en forma de torpedo, o cigarro, que estuvieron de moda en los años 30 del pasado siglo tras el espectacular éxito de la Sheaffer Balance de 1929. Estas formas, limpias y aerodinámicas, se exhiben en muchas plumas modernas, especialmente japonesas y más concretamente, en muchas Nakaya cuyo modelo Cigar es el paradigma de la pureza de líneas.


La Horizon es una pluma de buen tamaño, 138 mm, ciertamente alejados de los 166 de las Long, o 150 de las Writer, ambas Nakaya. Comparativamente, es casi igual a una Parker 51.


La Horizon está sensiblemente más adaptada a los gustos estándar europeos. La escocesa es una pluma aparente, aunque no resulta en absoluto exagerada. Ello se debe a un cuidadoso diseño que equilibra perfectamente el largo con el ancho. Resulta, así, una pluma muy esbelta pero con indudable presencia. El grosor de la estilográfica está muy bien calculado con respecto al largo total, resultando en un instrumento de gran presencia.


Hay dos materiales definitorios de la pluma: la ebonita y el latón dorado. La ebonita es negra, pulida a mano. Si se mira bajo una lupa, podrán apreciarse los poros naturales del material.


El pulido no es a espejo sino meramente cepillado. Esto confiere a la pluma un acabado mate sumamente agradable y natural.


La pluma carece de clip, lo que realza su forma de torpedo o cigarro, y permite disfrutar de la pureza de su diseño y de sus sutiles curvas.


Los detalles metálicos están realizados en latón dorado de gran calidad. Cuando se desenrosca el capuchón, se puede ver el anillo central de roscas, una para él y otra para el cuerpo. La rosca del cuerpo es muy larga y ofrece una sujeción muy segura.


La boquilla, también en ebonita, es de forma troncocónica y resulta muy cómoda de usar pues carece de roscas o resaltes que estorben a los dedos.


Tanto el capuchón como el cuerpo están rematados con una pequeña tachuela de latón, cónica en el primer caso y semiesférica en el segundo.


Los detalles dorados resaltan sobre el negro mate de la ebonita. Recomiendo limpiar y frotar con un paño delicado toda la pluma, incluidos los adornos metálicos, para extraer todo su brillo.


La alimentación se verifica mediante cartucho/convertidor. Cada ejemplar viene acompañado de un convertidor Schmidt.


La pluma resulta extraordinariamente ligera gracias a la ebonita con la que está fabricada.


El plumín es un hermoso Bock de acero chapado en oro de 24K


El conjunto, como es natural, está unido a rosca a boquilla y es desmontable.


LAs bondades de esta bella pluma están a la vista: hermoso diseño, limpieza de líneas, elegancia y ligereza, unido todo ello a un precio muy atractivo. Este aerodinámico modelo, cual moderno zeppelin vestido de negro y oro, constituirá, sin duda, el nuevo gran éxito de Namisu.


martes, 28 de noviembre de 2017

Crónica Penshow de Madrid 2017



MADRID PEN SHOW 2017

Por: Leonardo Izaguirre Barrios

“Lo más interesante de las estilográficas, es lo que yace fuera de ellas”

Esta frase que he usado ya en varias ocasiones, aquí cobra sentido literal.

Un amigo dijo en una de las redes sociales, “que no entendía que pasaba, que se despertaba y aparecía sin quererlo en este sitio”.


Para mí que había volado 7000 kilómetros, llegar hasta allí tenía un significado igual de mágico.


La feria de las estilográficas de Madrid, ostenta la no poca buena reputación de ser la más grande e importante de Europa, y en su edición número catorce, no decepcionó.



Dos días y medio de asistencia masiva, que pude comprobar de primera mano pues fui todos los días ya que era mi primera visita a esta maravillosa feria, que no se resistió a mostrar grandes colecciones, piezas hermosas y el encuentro con los amigos de plumines, tinta y papel.


Conto con la presencia de grandes expositores locales y foráneos que abrieron sus portafolios para darnos estilográficas para todos los gustos y presupuestos.









Siempre atentos y prestos a mostrarnos, explicarnos y dejar probar sus bellas piezas, contertulios expertos con los que se puede aprender algo más de aquello y de esto.



El Pen Show de Madrid tiene un calor y un sabor especial y yo me atrevería a decir que la justa proporción entre calidad en las colecciones y cercanía fraterna con los profesionales.






Ingredientes estos que no todas las veces se amalgaman. Sentí que todos querían más allá de vender, hacer amigos y esto fue mi mejor compra de este noviembre madrileño.





Por supuesto hubo, como no, momentos de relajo social en el espléndido almuerzo del sábado. Allí se habla, se bebe y se come, pero sobre todo, se comparte.




Madrid Pen Show, una cita obligada, un referente, un gran evento.



Gracias y felicitaciones desde El Pajarete a todos los organizadores y participantes. Hasta el año que viene.