La mesa de trabajo es un espacio fundamental para el desarrollo de nuestra función laboral o profesional. Pero no solo eso. Incluso para el mero aficionado, una mesa donde poder leer, escribir, dibujar, llevar a cabo pequeñas manualidades o reparar algunos objetos, es un terreno indispensable que toda persona culta y cuidadosa gusta de preparar, usar y mimar. No voy a dar consejos sobre estilos ni decoración, pero sí quisiera hablar mínimamente del contenido de una mesa de trabajo bien temperada, correctamente dispuesta para que toda actividad en ella sea un placer y una comodidad. Por supuesto que esto incluye el equipo que debe estar a disposición del usuario. Conviene, ante todo, que el tamaño de la mesa sea adecuado. Ni muy grande ni tan pequeño que impida cualquier actividad o provoque un apelotonamiento de cosas que la haga poco funcional. Los modelos modernos son ligeros y espaciosos, pero también me gustan las viejas escribanías llenas de cajones y huecos donde poder ordena...
Plumas Estilográficas y Otras Cosas