En 2009, la alemana Faber Castell puso en el mercado una pluma cuyas formas no se parecían a ninguna otra anterior y que, basándose en ciertos conceptos ya conocidos, los reelaboraba profundamente hasta convertirlos en un modelo absolutamente original. Se trata de la Ondoro. La Ondoro es una pluma hexagonal con grandes facetas. No se parece a otras plumas facetadas, como las Omas o las Conklin porque, en este caso, las cartas son mucho más anchas lo que, a la postre, resulta ser sorprendentemente ergonómico. Parece un lapicero con sobrepeso. Es una pluma de formas muy características y fácilmente reconocibles pues no hay otra igual. La pluma es de gran tamaño y da la sensación de ser una estilográfica grande y aparatosa dado su estimable grosor. Sin embargo, no es demasiado larga, de manera que el resultado final, aunque no sea muy estilizado, resulta razonablemente armónico. La pluma se presenta en una caja adornada con un dibujo psicodélico que esconde un estuche de plást...
Plumas Estilográficas y Otras Cosas