Este verano he vuelto a Japón después de muchos años. La ciudad no ha cambiado gran cosa aunque sí se ven edificios más altos y que la ciudad se ha extendido hacia la bahía. En cuanto al ambiente general, parece el mismo. Tokio es una ciudad fascinante. No tiene grandes monumentos ni demasiado que ver en el sentido occidental, pero sus calles siguen siendo un escaparate lleno de vida en el que todo pasa, la gente rebosa por las aceras, y el metro sigue siendo un mundo en sí mismo. La noche tokiota se llena de luces. Junto al hormigón, se ven algunas de las manchas de verde más intenso que el viajero puede encontrar en una ciudad global como la japonesa. Además, Tokio cuenta con algunas de las mejores tiendas del mundo para los amantes de las estilográficas. Todo buen aficionado las conoce pero yo estuve acompañado del mejor anfitrión: Bruno Taut. En su compañía, visité Itoya, Sekaido y algunas de las mejores tiendas situadas en grandes almacenes. Las papel...
Plumas Estilográficas y Otras Cosas