Hasta los años 80 del pasado siglo, la vieja compañía norteamericana Cross no había fabricado apenas plumas estilográficas. Lo había hecho circunstancialmente en los años 30 pero su entrada decidida en el mercado fue 50 años después. A principios de la década de los años 90 del pasado siglo, Cross puso en el mercado una estilográfica que pretendía ser el máximo exponente de su gama, su buque insignia, y en ella concentró su conocimiento y estilo. Así nació la Townsend, llamada así en honor al segundo nombre de su fundador Alonzo Townsend Cross. La pluma era heredera de la tradición estética de la casa, líneas rectas, capuchón grande pero muy armónico, en forma de cúpula estilizada en su parte superior y elegantes remates en el cono truncado. La pluma era, además, de buen tamaño, como correspondía a su vocación de gama superior. Desde entonces hasta hoy, la Cross Townsend ha aparecido en multitud de acabados siguiendo, en cierta medida, el ejemplo de Parker y sus producciones, ...
Plumas Estilográficas y Otras Cosas