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domingo, 11 de diciembre de 2016

Juego de Damas: Namiki Yukari Royal y Sailor KOP Ebonita

Traigo hoy a la consideración de los lectores una comparativa realmente excepcional. Tengo frente a mí, ni más ni menos, que a dos de las mejores plumas del mundo.  Hablo en términos funcionales, desde luego, ya que ninguna de ellas es lo que hemos venido denominando plumas-joya. Son dos piezas cuyo destino natural es el de ser usadas, exprimidas y disfrutadas a medida que la tinta fluye de sus entrañas hacia el papel por el que se deslizan. Dos enormes plumas, dos divas, dos señoras de la escritura.

Las dos estilográficas son el resultado de concepciones distintas. Una es metálica y la otra de ebonita; una está primorosamente decorada y la otra es el paradigma de la austeridad estética. Ambas son, desde luego, de gran tamaño. Tanto la KOP como la Yukari Royale, son plumas que superan los 140 mm.: 149 la Namiki y 152 la KOP.


En la balanza, nuestras dos campeonas muestran un peso desigual. La Namiki, 46 gr. mientras que la Sailor, pesa solo 33 gr. La Yukari está hecha de latón y la KOP de ebonita; he aquí la razón de esta diferencia.


En la mano, la Namiki se nota más pesada, de gran entidad. La KOP llena la mano pero se siente mucho más ligera y grácil. En largas sesiones de escritura, o simplemente llevándolas en el bolsillo de la chaqueta, la KOP tiene ventaja.


La Namiki es una pluma sobria, de líneas tradicionales en la marca y de suprema elegancia. Pero su decoración se basa en un soberbio lacado uruhi que le proporciona el brillo, la suavidad y el sedoso tacto típico de este supremo material. La Sailor aquí analizada es, en cambio, la pluma más sencilla de su línea pues la ebonita se presenta en acabado natural pulido. Esta KOP también se ofrece en lacado urushi, pero su precio prácticamente se dobla igualando al de la Namiki. No obstante, vamos a intentar analizar aquí su rendimiento y no tanto sus acabados.


Las formas de la Namiki son las típicas de la marca Namiki: plumas de gran tamaño, buena achura, extremos redondeados casi en forma de cúpula de medio punto y clip cónico rematado en una bola.


LA KOP es una pluma mucho más moderna aunque sin línea son igualmente clásicas e intemporales. Se trata de una pieza que también existe con diferentes formas aunque el modelo en ebonita se presenta con estas líneas más limpias, sin otros adornos aparte del clip, y con un tamaño verdaderamente imponente pues es, una de la plumas estándar más grande del mercado, solo superada por la Namiki Emperor y la Platinum Izumo.


Puestas la una al lado de la otra, se aprecia que la KOP es más larga y más ancha en su parte central, pero que sus extremos son más ojivales y se reducen pronto hacia las puntas, convirtiéndola en una pluma visualmente más ligera. La Yukari es de formas más rectas y regulares lo que le confiere gran empaque y una mayor presencia visual porque parece más larga de lo que es.


Sin capuchón, el cuerpo la Yukari se advierte notablemente más largo y estrecho que la KOP que es más ancha y contundente.


Aunque ambas son plumas extraordinariamente sobrias en cuanto adornos, se permiten alguna excepción aparte del clip: La Yukari tiene un anillo dorado en la boca del capuchón y La KOP otro, en la parte superior de la boquilla.


El plumín de la KOP es más largo, ancho y poderoso que el de la Yukari que, por su parte, exhibe las agraciadas formas de los plumines Namiki de gama alta; esos que solo portan las Yukari y las Emperor.


La decoración en ambos plumines es soberbia. El Sailor, bicolor de 21K y con el rico y profundo dibujo tradicional de la casa, el guarismo "1911" y el ancla, acompañados de los datos de la aleación y el logo correspondiente.


El plumín de la Namiki, monocolor de 18K,  es el propio de los modelos superiores de la marca, con el dibujo del Fuji San y el logo. Mas rectilíneo y estrecho pero magnífico sobre la boquilla lacada de la pluma.


El sistema de carga de ambas plumas es el de cartucho/convertidor. Quizá pueda parecer algo demasiado sencillo para plumas de esta categoría y, en efecto, me gustaría verlas con un pistón como el de una Pelikan, pero, hoy en día, la funcionalidad del cartucho está fuera de toda duda. La Namiki usa cartuchos específicos Pilot y se sirve con el fantástico CON-70; la Sailor usa el convertidor específico Sailor. de menor capacidad.


En pleno trabajo, las dos plumas prestan servicio óptimo. Los diferentes grosores de sus plumines las hacen aconsejables para fines diversos. La Yukari es muy fino y, por tanto, adecuado para letra pequeña y un trazo más delicado. El plumín presenta una cierta flexibilidad aunque no es conveniente forzarlo porque no está pensado para caligrafía. Pero sí se aprecia la variación del trazo al ejecutar pequeños dibujos como, por ejemplo, si se escriben kanjis.


El flujo y la regularidad del trazo son perfectos en esta Namiki. En sesiones algo más largas de escritura se muestra muy cómoda y sencilla de usar. No se nota el peso aunque sí su solidez y consistencia. No obstante, muestra sus virtudes en los trazos finos y cuidadosos, antes que en las rúbricas rápidas y enérgicas, más adecuadas para medidas más anchas de plumín.


El pluma de la KOP es un medio que se comporta como un medio genuino, lo cual es raro en marcas japonesas que tienden a ser restrictivos en su concepto, pero da la sensación de que la casa va acompasando sus medidas al estándar mundial. En este caso, el trazo es extraordinariamente jugoso y suave. Se desliza sobres papel con una facilidad asombrosa sin dejar de proporcionar sensaciones al usuario.


En el largo recorrido, la KOP es una auténtica maravilla de suavidad y funcionalidad. Ni un titubeo, ni una interrupción ni la más mínima sorpresa. Un flujo perfecto y un desempeño impecable al usuario. La pluma es muy ligera, lo que facilita la escritura sin provocar cansancio ni fatiga algunos.


Es difícil decantarse por una u otra de estas dos grandes damas de la escritura. Es posible perder la cabeza por cualquiera de ellas. La decoración de la Namiki es una obra de arte en sí misma y las formas de la Sailor atraen sin remedio. La escritura con ambas es una auténtica delicia. Prefiero los plumines más gruesos y por eso, la Sailor me resulta más confortable, pero esta es una cuestión puramente personal. Atendiendo a su capacidad, la Yukari es más eficaz por su convertidor de mayor tamaño, siempre suponiendo que no se desee llevar un cartucho de repuesto.

En cuanto al precio, la Yukari, que ronda los 1500 dólares, dobla al de la KOP.  Pero si elegimos el acabado en urushi para esta última, el precio prácticamente se iguala. Finalmente la Sailor es mucho más ligera que la Namiki lo que habrá de ser tenido en cuenta a la hora de elegir una. No me parece que haya grandes diferencias en la comodidad de uso, pero en largas sesiones de escritura sí puede ser relevante.

Que cada cual llegue a sus propias conclusiones. Además de hermosísimas, se trata de dos piezas de la máxima calidad y el mejor desempeño. Ambas ofrecen lo mejor de lo mejor al estilófilo.  Un verdadero juego en la cumbre.


11 comentarios:

  1. Bellas estilográficas y bellas palabras Capitán. Felices fiestas.

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    1. Gracias Leonardo; un fuerte abrazo, amigo mío. Felices Fiestas para ti y los tuyos.

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  2. Buenas tardes,

    últimamente he estado leyendo en varios blogs y foros acerca de la Lamy 2000. Muchos son los que la coronan como la reina de las plumas de batalla. ¿Realmente es tan buen objeto de escritura?
    A mi me parece atractiva, a la par que horrorosa. Quizás, su atractivo sea en que no es bonita y escribe realmente bien...

    Yo no las he probado, pero teniendo en cuenta que valen casi el doble que las 200M de Pelikan, ¿de verdad son las reinas de las de batalla? La única diferencia con respecto a ambas, aparte del diseño (materiales, capacidad...) es el plumín. Uno de oro para la "bauhaus" y uno de acero para la de la marca del pelícano.

    Hasta el momento solo he podido probar la Pelikan, pero seguro que alguno de vosotros ha podido probarlas ambas. ¿Con cuál os quedáis? ¿De verdad es tan buena la Lamy?

    ¡Un saludo y felices fiestas!

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    1. La Lamy 2000 es una grandísima pluma. Su calidad y desempeño están fuera de toda duda y, en cuanto a su estética, hay opiniones para todos los gustos. A mí, personalmente, me resulta muy atractiva por su simplicidad y limpieza de líneas. El plumín de oro de la Lamy acentúa mucho sus ventajas respecto a la Pelikan. Un fuerte abrazo y felices fiestas, amigo Bokeron.

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  3. Bokeron. Lamy 2000 es quizá, la mejor pluma del mundo en su rango de precio. Adoro a la M200 pero no tiene nada que buscar contra la "Bauhaus". Fuerte abrazo.

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  4. Soberbias las japonesas, quién les echara el guante...

    Respecto a las Lamy 2000, ¿todas vienen con plumín de oro?, es que las he visto en unos precios muy dispares, lo que me hace pensar que existen unidades con plumín de acero, que en mi opinión no dejarían de ser una Safari disfrazada.

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    1. Gracias por tu comentario, Alfonso. No me consta que haya 2000 con plumín de acero. Un fuerte abrazo, amigo mío

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  5. Primero de todo... Qué sana envidia. Menuda pareja. Probablemente las más deseadas en cuanto a pluma usable. Desconocía el material que estaba bajo la laca de la namiki. Siendo metal es más fría que ebonita bajo urushi o la laca quita amortigua la sensación térmica?

    Dado que el hilo tiene una derivada, aporto mi modesto punto de vista. La lamy es a nivel estético una maravilla según mi preferencia, pero si todos tuviéramos el mismo gusto conduciriamos el mismo coche y llevariamos la misma camisa.
    Creo importante indicarte bokerón algunas cosas que podrían influir en tu decisión: El agarre de una lamy 2000 es "indefinido". Siendo un continuo cuerpo-boquilla oblongo puedes agarrar la pieza a la altura que quieras. Eso tiene la ventaja de que el grosor de la pluma dependerá de la altura en que la cojas, pudiendo buscar el diámetro óptimo a tu preferencia subiendo o bajando tu agarre. Por contra no hay un tope o lugar evidente para hacer la pinza de escritura, lo que puede resultar extraño.
    Lo segundo es que la boquilla es metálica, y no es agradable para todo el mundo. Hay que tener experiencia previa para ver si gusta esa sensación contra los dedos.
    Lo demás sobre esta pluma -seguro que estas dos cosas también, pero las he visto menos- está en decenas de análisis hechos: Plumín sensible al ángulo de "alabeo" de la escritura, ventanita de nivel de tinta pequeña, pistón, material...
    Espero que sirva de ayuda.

    De nuevo un gran análisis que interesa por lo bien hecho y por lo selecto del material. Me encantan los matices del urushi en las roscas de la namiki. De la sailor me gustan hasta los andares.

    Un abrazo.

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    1. Me alegra saludarte, Rafael. Gracias por tu comentario y por compartir tu experiencia. Un fuerte abrazo, amigo mío.

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  6. Soberbio artículo como siempre y bueno las plumas me han dejado atónito, me han gustado mucho. Saludos.

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    1. Gracias por tu comentario, Javier. Un fuerte abrazo

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