Páginas vistas en total

viernes, 6 de enero de 2017

Desentrañando la Parker Very Personal

Contamos de nuevo con la presencia de Leonardo Izaguirre que hoy nos ilustra con un profundo estudio de la Parker Very Personal, una magnífica estilográfica que merece la pena recordar y que, hoy, como regalo de Reyes, vamos a poder disfrutar.

Los magníficos seguidores de este maravilloso espacio de Don Pedro, nuestro “master and commander”,  ya habrán oído hablar de esta americana de la casa Parker.  En una entrada previa del 08 de septiembre de este mismo año, ya habíamos mencionado a la Very Personal, “VP”, como la estilográfica precursora del súper éxito de ventas que fue, para Parker, la “75”. 

Parker 75, colección Place Vendome (Grain D´Orge) de la sucursal francesa

La razón fundamental, es porque el esfuerzo que representó para el equipo de diseño de la empresa de “la flecha”, realizar una estilográfica que se ajustara al gusto personal de cada usuario y para hacerle más cómoda las cosas a los zurdos, resultó en la VP, pero quien cosechó los frutos de este laborioso y dedicado trabajo fue la 75.

Un plumín giratorio: 

Kennet Parker y su hijo Dan, se involucraron de lleno en la tarea de hacer y comercializar una estilográfica con plumín rotatorio para corregir los ángulos de escritura de cada usuario, e incluso el de los zurdos, sin mayores inconvenientes. 

Esta simple idea, demuestra el curso del pensamiento del americano de la época, quien con su ingenio buscaba un reto y trataba de encontrar soluciones al mismo, perseverando e insistiendo hasta conseguirlo. 

Parker había contratado a un brillante diseñador, quien como Kennet, era un ávido piloto, de allí que muchos de sus diseños de estilográficas tuvieran que ver con la aviación. En 1953, Don Doman entra en la casa de Janesville  para dirigir el departamento creativo y con la misión concreta de hacer un plumín giratorio. Nueve años después, ve la luz nuestra protagonista, la Parker VP que, como ya hemos dicho, fue la primera en disponer de un mecanismo de rotación sencilla del plumín en la boquilla. 

Parker VP: azul y roja /capuchones chapados en oro


Sin manchas en los dedos:

Con un bello y elegante diseño que recuerda a sus hermanas, la P 61 y la P 51 MKIII, la VP tenía además un sistema de carga “limpio”, ya que, con un cargador aerométrico puntiagudo y extraíble y con la sección de conexión al colector en forma de ampolla, debía usarse  para cargar tinta directamente con él desde el tintero.




Esto evitaría el desagradable estigma de “los dedos manchados” que Kennet quería eliminar. 

El “Clean Filler” fue un revolucionario sistema de carga y una ingeniosa solución que sirvió, no solo para cumplir el deseo de Parker, “sin manchas en los dedos”, sino que además cumplió otras interesantes funciones, como veremos. Lleva en su “ampolla” una zona con aristas que encaja perfectamente en la base del colector.


Ello que permite que: plumín, colector y convertidor se conviertan en una unidad y giren “en bloque” cuando el usuario rota el plumín en la boquilla.

Parker VP: “Unidad Plumín/colector/Convertidor”

Esto se logra gracias a que: por un lado, el colector tiene una zona de anclaje con ranuras (que sirven de hembras), para las aristas del convertidor y, por el otro, porque a diferencia de la Parker 75, en la VP, el plumín entra a rosca en el colector y una vez ajustado y ensambladas estas tres piezas (plumín, colector y convertidor), las mismas giran libre y suavemente dentro de la boquilla y cuerpo de la estilográfica, sin que se desenrosque el plumín al girarlo.


                  A-Plumín semi-enroscado.                         B-Plumín completamente enroscado al colector

Nótese en las fotos anteriores la porción distal o posterior del colector, diseñada de forma que encaje sin “juego”, al convertidor “Clean Filler”.


Un nuevo fracaso:

Como ya habíamos comentado en la entada previa sobre la P 75, el sistema de carga de la VP, quizás por las fuerzas a las que debía ser sometido, el hecho de que fuese necesario sacarlo para hacer cada carga (sale halando y no rotando la unidad) y, según algunos expertos, debido a la pobre calidad de los plásticos de la época, termino en los basureros de muchos estilófilos y Parker se lleno de devoluciones por lo que, a tan solo dos años de iniciada su producción, tuvo que ser suspendida. Esto hace que las piezas que están en buen estado hoy día sean tan apetecibles como la T-1, de la cual Pedro ya os ha hablado. 

El diseño en su conjunto:

Parker VP “Custom Red”

Don Doman terminó el encargo casi una década después y estuvo listo para 1962. Era una hermosa estilográfica troncocónica, con esbeltas pero robustas líneas, sin escalones, y casi sin interrupción del trazo entre cuerpo, boquilla y plumín; solo había un delgado aro que apenas servía para sujetar el capuchón, el cual entraba a presión como casi todas las de la familia Parker. 

Para la VP, el departamento de producción de Parker concentro su trabajo en cuatro colores comerciales (es posible que haya otros en los prototipos). Negro, gris y los dos que se muestran en esta entrada, el azul y el rojo. Dos capuchones fueron disponibles, lustraloy y enchapados en oro. 

A estas ocho variantes le dieron un repertorio increíble de quince (15) diferentes tipos de puntos en sus plumines y hay quienes en su época, y los habrá ahora de seguro, poseían las 4 u 8 variedades con los 15 plumines que se podían fácilmente intercambiar, ya que se ofrecían con la estilográfica o bien de manera individual.

Dos plumines, en su empaque original sin abrir, # 79: “médium left oblique” o también “Reverse Medium Oblique Italic”

La boquilla es triangular con dos de sus tres facetas estriadas, como su heredera la P 75, pero a diferencia de ésta y debido a que el plumín se fija (a rosca) en el colector y no a presión en la boquilla, en la VP no existe el aro de acero milimetrado sino que las marcas están directamente grabadas en el extremo de la boquilla. Una bella flecha, símbolo de la casa, señala el punto “cero” de la gradación. El plumín a su vez tiene una pequeña marca justo debajo del numero que lo identifica, que facilita alinearlo con la boquilla en la posición deseada, no en vano se llama “Very Personal”.

Detalle del plumín con el # 73 “Broad Stub” según la gradación oficial de Parker http://parkerpens.net/parkervp.html

El cuerpo, que es apenas un poco más ancho que el de la 61, reduce gradual y suavemente el diámetro desde el centro hasta el final sin cambios bruscos, y allí se trunca sin perder nada de elegancia, pero dando un chispazo aerodinámico que aunque no la pone en el estilo Bauhaus, si la hace limpia, simple y por qué no, “sport”.

Arriba: Parker 61. Abajo: Parker VP

Remata el conjunto del cuerpo, una “joya” nacarada al igual que la del capuchón que no tiene nada de especial ya que es idéntico en diseño, al de sus predecesoras. 


El conjunto plumín/alimentador:

Los plumines de la VP son el “fetiche” de esta estilográfica. Al entrar a rosca en el colector y por ser fácilmente intercámbiales, permiten al coleccionista tener varias estilográficas con solo cambiar de plumín. Van desde el punto de aguja “Needle Point”, hasta el doble ancho. 

Plumín/Alimentador Parker VP: Nótese lo extremadamente fino del punto, #6: “Needle Point”


A continuación muestro los tipos y la numeración correspondiente según la codificación de la casa Parker. 

Imagen disponible en la web por cortesía de Gary Lehrer 


El material de construcción del mismo es, cómo no, el oro de 14 quilates que Parker uso en todos sus modelos de gama alta. Este va encastrado en el alimentador de la misma forma que en las “75” y más recientemente, los de las Lamy Safari. 

Si el alimentador de las P 75 nos parecía pequeño, el de la VP es minúsculo, pero su funcionamiento y desempeño son impecables.

Plumín/alimentador de Parker VP (izquierda), vs “75” (derecha)

¿Cómo es posible esto?: La respuesta a esta pregunta la encontramos nuevamente en el “convertidor aerométrico” o Clean Filler, y es que, si nos fijamos bien, el convertidor incorpora una parte del sistema de alimentación en sus entrañas. Un delgado “hipo-tubo” de color negro discurre coaxialmente desde el saco de carga hasta la ampolla donde se conecta el convertidor con el colector. La camisa transparente del convertidor, a ese nivel, tiene un espacio de 2 mm, donde se alberga y quedan perfectamente alineadas, la parte distal del alimentador y el tubo que viene del saco. Es decir, el convertidor en ese segmento funge de “pseudo-tetón”, (todo esto ocurre dentro del colector, donde ocurre la capilaridad de la tinta entre sus celdas). 


Así la tinta viaja sin inconvenientes por el surco longitudinal del alimentador hasta alcanzar el plumín y finalmente el papel. 

Esto se puede apreciar mejor en la siguiente imagen, donde he extraído el colector y he puesto, plumín y convertidor, uno frente al otro, como quedarían en la cripta del colector. 


Parece que Parker pensó en todo. Adicionalmente, una pequeña junta tórica, “O-Ring”, ensamblada en el interior del conector de doble rosca que une cuerpo y boquilla, cumple la función de sellar de manera estanca el colector y, al mismo tiempo, fija el convertidor sin que esto impida el movimiento rotatorio. 

Me sorprende sobremanera la grandeza de esta gente. Todo el diseño puesto en esta tarea, que como si de un coche de fórmula 1 se tratara, volcaban esfuerzo, ingenio, recursos y creatividad para darnos un digno y fantástico instrumento de escritura. Gracias a la enorme calidad de éstos, han llegado hasta nuestros días para mostrarnos el testimonio del incesante empeño humano por conseguir la excelencia.

Después de todo, la VP es una estilográfica muy sencilla, con los mismos elementos básicos que las demás, que puso muchas de sus virtudes funcionales en una única pieza -el convertidor- y quizá por no comprenderse adecuadamente su funcionamiento y manipulación, sufrió graves consecuencias.

VP: Despiece: Obsérvese la pequeña junta tórica 

Pasó con  como con los animales que se “super” diferencian y se convierten en depredadores de una presa exclusiva, se hacen muy vulnerables y pagan un alto precio: la extinción. 

Me siento profundamente honrado y agradecido por la generosidad de Pedro Haddock, quien, sin mezquindad alguna, deja que alguna vez, ciertos intrusos muestren algo de lo que creen saber. Agradecido también a todos sus visitantes que pronto se contaran por millones y que son el mayor capital de este espacio. Espero les guste.

Mil gracias desde el otro lado del charco.

Leonardo Izaguirre Barrios
Caracas - Venezuela

Como los lectores habrán podido comprobar, Leonardo no es un estilófilo cualquiera sino un aficionado de primera línea que con sus conocimientos, su entusiasmo y su bello lenguaje, es capaz de transmitir toda la pasión que siente por las estilográficas. Gracias por compartirlo con todos nosotros, querido amigo.


10 comentarios:

  1. Wow, siempre muy interesante todo lo que se publica en este blog.

    ResponderEliminar
  2. Muy bella entrada, de alguien que demuestra su pasión por el mundo de la estilográfica en cada una de sus intervenciones. Muchas gracias.

    ResponderEliminar
  3. Excelente entrada Señor Leonardo, grandes conocimientos compartidos para todos, se lo agradezco.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fuerte abrazo Miguel y gracias a todos. De ese compartir se aprende también mucho. Nada hacemos guardándonos los que sabemos. "La grandeza del saber, es compartirlo".

      Eliminar
  4. Un fuerte abrazo amigo Leonardo. Interesantísima su entrada.

    ResponderEliminar
  5. Estimado Pedro,

    Tienes un blog increíble! Mi mañana y tarde de domingo la dediqué a ver rápidamente cada una de tus entradas y guardar en favoritos las que más me interesan y gustaron para volver a leerlas. Aprecio enormemente tu esfuerzo, tu buena redacción, respeto e interesantísimo contexto e historia que nos brindas en las publicacione de tu blog.

    Muchos saludos desde México!
    David

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario y tus generosas palabras, amigo David. Para mí es un placer compartir con todos esta apasionante afición. Un fuerte abrazo para ti y todo mi querido México.

      Eliminar
  6. Delicioso.
    El que bautizan como "contable" es para trabajar en papeles de calco? En libros de cuentas?
    Qué tiempos aquellos, sin excel y sumando a mano. Habremos avanzado tanto como creemos o sólo nos hemos creado tiempo para perderlo en informes que nadie lee?
    Muy interesante ver que el único fabricante con músculo para aguantar este despliegue de plumines es Pilot -y Sailor si cuento los Nagahara como plumines de oferta estándar-.
    Parker, Parker. Quién te ha visto y quién te ve.
    Felicidades por la entrada! Y un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin perjuicio de lo que pueda decir el autor, aventuro que el plumín "contable" es un extrafino para poder trabajar en los casilleros típicos de las antiguas tablas de cuentas. Un abrazo, querido amigo

      Eliminar
  7. Efectivamente. Ese formato de punto (Contable), también lo trae la "75" de la cual es el más fino. Pero he de decir que es más fino que el XF. Lo tengo y he probado es muy fino, pero anda de maravilla. En la "VP" se dispone además de un punto más fino aún, que es el "punto de aguja". Para que tengan una idea, con ese punto, se pueden escribir cómodamente, cuatro letras en un cuadro de los cuadernos cuadriculados, pero esto lo hace sacrificando suavidad.

    ResponderEliminar