Hemos hablado en alguna otra ocasión de cómo elegir la pluma más adecuada a nuestro tipo de escritura pero, incluso así, es frecuente oír determinadas quejas que se repiten con relación al desempeño de ciertos puntos. Esto tiene que ver, en alguna medida, con el grosor de los mismos y con sus características funcionales. El trazo del plumín, es decir, el mayor o menor grosor de la línea de tinta que deposita sobre el papel, deriva de dos factores físicos esenciales: el tamaño de la pieza de iridio que lo remata y la separación entre los gavilanes. Podemos establecer, pues, una relación potencial proporcional entre el tamaño de la bola de iridio y el canal por el que circula la tinta. Cuanto más grande es la bola, más ancho puede ser dicho canal y, en consecuencia, mayor flujo de tinta circula por él con un trazo más grueso. (como se ve en el esquema frontal, una bola pequeña no admite un canal ancho, una bola grande, sí) Este mecanismo elemental tiene que compaginarse con un t...
Plumas Estilográficas y Otras Cosas