Páginas vistas en total

miércoles, 23 de julio de 2014

La Gran Guía (I): El plumín

La Gran Guía pretende ser un manual de campo para el aficionado a las estilográficas, de tal manera que sea capaz de discernir por sí mismo si una pluma está en buen estado o no y qué hacer para repararla calculando su coste. Pero no es un manual de reparaciones, sino una orientación sobre cuál puede ser el problema y cómo habrá de solucionarse lo que a veces implicará la asistencia de un técnico.  Es imprescindible saber identificar los defectos para evaluar correctamente su posible coste de reparación.
La mejor amiga de un estilófilo es una buena lupa con un mínimo de 10 aumentos. Este instrumento le permitirá examinar una pluma antes de adquirirla y descartar aquéllas que no están en buen estado o, si decidimos adquirirla pese a todo, reclamar la correspondiente reducción de precio.
Cuando se trata de plumas antiguas, usar la lupa es obligatorio. En las modernas no tanto porque juega la garantía de la firma; aún así, yo siempre la llevo cuando compro una pieza porque de este modo evito el enojoso trámite de la reparación, el envío a la casa matriz y el retraso en el uso del instrumento. Si advierto algún problema, pido otro ejemplar del mismo modelo hasta que encuentro uno que esté perfecto.
La primera entrega de la Guía se refiere al plumín, elemento esencial de la estilográfica y protagonista de sus virtudes pero también de muchos de sus defectos.

El plumín.

Lo primero y más importante que el comprador debe examinar se refiere al plumín, pieza esencial de la estilográfica y su elemento característica fundamental. Del plumín dependen muchas cosas, el flujo de tinta,  la regularidad del trazo y la suavidad de deslizamiento, entre otras. Aparte de su mayor o menor belleza el plumín -y el conjunto plumín/alimentador- constituye el elemento fundamental que determinará la calidad de la escritura.
Para llevar a cabo el examen esencial, debe utilizarse una lupa de joyero aunque vale cualquiera que tenga, como se ha dicho, un mínimo de diez aumentos y, si es posible, iluminación incorporada.

Para empezar, el plumín debe colocarse frente al observador, con el iridio apuntando a los ojos. A continuación, examinaremos la alineación vertical de los gavilanes.



El anterior esquema -exagerado para apreciar los defectos- muestra en el centro un ejemplo de gavilanes muy desalineados en los que la tinta no fluirá adecuadamente o, en el mejor de los casos, el plumín rascará mucho. A la derecha se ve un ejemplo de gavilanes girados hacia fuera respecto de su eje, lo que, si llega a ser exagerado, también provocará problemas de corte de flujo. El modelo de la izquierda es el correcto.
Alinear los gavilanes no es difícil y puede hacerse con las manos. Antes, hay que asegurarse de cuál de los gavilanes es el desalineado y, a continuación, moverlo hacia arriba o hacia abajo hasta que coincida con la horizontal del otro. Es operación rápida y segura con plumines de oro, Los de acero son más difíciles porque son mucho más rígidos y frágiles.
Los gavilanes girados son más difíciles de reparar. Generalmente, una cierta abertura en la parte inferior será incluso deseable para mejorar el flujo de tinta pero si es exagerada habrá de corregirse. No es operación que pueda hacer el simple aficionado y conviene encargarla a un profesional.




El esquema anterior muestra ahora otro posible defecto: el incorrecto pulimento del iridio. Si los extremos han sido excesivamente pulidos, se puede dar el problema del llamado "culito de bebé" que provoca que la tinta no haga buen contacto con el papel debido a un exceso de redondeado en los extremos del canal por el que discurre. Si es así, deberá procederse a un cuidadoso pulido suplementario para eliminar el exceso de curvatura. El ejemplo de la izquierda es el correcto.
Corregir este defecto no es difícil aunque es preciso ser cuidadoso y cauto. Consiste en pulir manualmente el punto haciendo "ochos" sobre un abrasivo muy suave. Es preciso controlar minuciosamente el progreso y no excederse porque podría llegar a arruinarse el plumín. Ante la duda, ha de pedirse la ayuda de un profesional experimentado.



En el siguiente esquema vemos otro posible problema del plumín: el que se refiere a la alineación paralela de los gavilanes. El canal entre ambos debe ser estrecho y paralelo hasta llegar a la punta donde los gavilanes terminan por unirse suavemente, como muestra la figura de la izquierda. La que está a su derecha es algo inferior porque el canal es siempre paralelo dejando más abertura en el extremo. El siguiente es claramente defectuoso puesto que el canal se abre hacia la punta generando serios problemas de flujo y el del extremo de la derecha lo es también por un exceso de convergencia de los gavilanes en la punta, lo que impide un correcto flujo de la tinta.
Regular el paralelaje es una operación algo más compleja que las anteriores y, aunque puede intentarse por el aficionado, requiere gran cuidado y delicadeza. Mejor dejarla para un profesional.


Lo siguiente a examinar es la posición del alimentos respecto al plumín. Ambas piezas deben estar bien pegadas. Si no lo están, la pluma presentará serios problemas de flujo.
El problema se corrige calentando el alimentador con aire caliente hasta que se vuelva flexible. A continuación, se adosa fuertemente al plumín y se mantienen ambos muy apretados con los dedos hasta que el alimentador se enfría adoptando la forma de aquél. No es complicado pero precisa cierto cuidado y, si el alimentador es de plástico, resultará más difícil.




Por último, la alineación horizontal del alimentador. Debe ser perfecta respecto al canal interior y, por tanto, debe estar en el mismo eje del plumín. Si el alimentador está desalineado, el canal interior no coincidirá con el de los gavilanes y la tinta no fluirá adecuadamente.
La solución es muy sencilla pues el alimentador se inserta generalmente a fricción en la boquilla. Se trata de realinearlo con las manos. Si no es posible, se saca el conjunto de la boquilla, se alinea y se vuelve a meter en su posición correcta. Si el alimentador es defectuoso, no corresponde con el modelo adecuado, o está mal cortado, será preciso cambiarlo.

Todo lo anterior constituye el conjunto de comprobaciones básicas que todo aficionado debe poder llevar a cabo en cualquier estilográfica de plumín descubierto. Muchos de los posibles defectos pueden ser fácilmente reparados por el usuario pero, en todo caso, poder identificarlos correctamente indicará el mejor camino hacia su solución

18 comentarios:

  1. Estupenda guía! Seguiré la continuación. Primer paso: necesito una lupa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Zaida! Encontrarás buenas lupas en tiendas de material para joyería y también en tiendas de filatelia y numismática.

      Eliminar
  2. Pedro felicitaciones. Las tres entradas relacionadas con la gran guía me han parecido geniales y muy útiles. Estaremos de acuerdo que el 99% de los problemas relacionados a flujo de tinta no tienen que ver con el pulmón, sino más bien, como correctamente apuntas al final de la GG (I). La alineación horizontal entre endidura de los gavilanes y en canal longitudinal es una causa muy frecuente y fácil de reparar, pero yo quisiera apuntar aquí, que es preciso conocer bien cómo están montados el conjunto de escritura (Plumin/alimentador). Ya que creo que siempre para alinearlos deberíamos de desmontar

    ResponderEliminar
  3. Todo el conjunto, limpiarlo muy buen, revisar ese canal longitudinal nuevamente con lupa, ya que no es la primera vez que está interrumpido por pegotes de tinta o está defectuoso de fábrica. Para mí Pedro, todos los defectos del plumin son fáciles de reparar si se tiene una buena lupa y mucha paciencia, pero cuando se treta del "babys

    ResponderEliminar
  4. Para mí el babes botón síndrome es el más delicado de todos los problemas del plumin. Su diagnóstico requiere perecía y el micropulido del mismo merece una técnica y cuidado únicos. Será muy fácil arruinar un plumin intentando rebajar le exagerada endidura que dejó el fabricante en el punto de iridio y colocar iridio de nuevo será costoso y difícil de encontrar. Recomiendo dejar esto a verdaderos expertos en la materia y si se quiere intentar, hacerlo con plumines de acero con punto de iridio de plumas baratas. Gracias.

    ResponderEliminar
  5. Disculpen errores involuntarios. Letra mínima que no puedo ampliar, dificultades para retroceder y corregir y lo peor es que se corta y deja de escribir y me obliga a enviar varios mensajes para completar la idea, son alguno de los problemitas que he tenido al escribir aquí. Un fuerte abrazo. Me parece nada comparado con lo que nos das Pedro. Excelente.

    ResponderEliminar
  6. Zaida. Lupas también encuentras en ópticas y tiendas especializadas en ayuda para personas con limitaciones visuales.

    ResponderEliminar
  7. Gracias por tus comentarios, Leonardo. Siempre es un lujo contar con tus experiencias y buen hacer. Todo ello enriquece la entrada y le aporta profundidad. Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Hola,
    Agradezco tu blog, es una referencia en este tema.
    He leído cuidadosamente las entradas referentes a la limpieza del plumín.
    El motivo es que he recibido una Hemmingway que fue comprada con varias de la serie de escritores, todas nuevas, pero esta estuvo cargada de tinta y luego almacenada sin limpiar.
    Estaba impecable e incluso funcionaba, pero cuando cambié la tinta, previa limpieza, vi unos grumos de tinta solidificada. Con mucha paciencia le hice varias limpiezas y varias cargas e iba mejorando. Cuando la daba por limpia y recuperada, se atascaba después de un rato, volvía a limpiar y aclarar y salían residuos, Llamé a Montblanc y me ofrecieron revisarla. Pensaba hacerlo pero no quería desprenderme ahora de ella, así que limpié y dejé secar. Lo que mas me intrigaba es que salir tinta por la parte inferior, donde se ajusta el embolo. Supongo que al presionar ocurre porque debe haber mas sedimentos, pero dada mi inexperiencia y el miedo de hacerle daño, como último recurso me gustaría consultar si hay algo mas que pueda hacer. Solo he limpiado con agua, incluso la dejé un rato en remojo.

    Muchas gracias de antemano y gracias por el blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El desmontaje de las MB es muy complicado porque la marca hace todo lo posible por evitarlo. Hacen falta herramientas especiales y, sobre todo, mucho cuidado para hacerlo porque son frágiles. Me da la sensación de que todo es producto de la suciedad acumulada. Si es muy importante, no quedará más remedio que proceder a su desamontaje y cuidadosa limpieza. Para ello te recomiendo acudir a algún experto que no tiene por qué ser necesariamente la casa oficial. Si precisas algún dato, puedo dártelo por correo privado. Co todo me preocupa el dato de que la tinta "saliera por la parte inferior". no acabo de entender bien a qué se refiere, pero si la pluma expulsa tinta por la unión entre el cuerpo y la boquilla, puede ser algo más importante, como una fisura. Necesitaría más datos. Espero haber sido útil con un abrazo

      Eliminar
  9. Me olvidaba, cumple todos los parámetros de la guía, todo es como indicas que debe ser.

    ResponderEliminar
  10. Gracias por respuesta.
    Me refería a que salían unas gotas por la parte que se acciona el émbolo. La rosca deja ver una parte de metal dorado donde aparentemente hay dos pequeños agujeros.
    De momento, luego de haberla limpiado bien y dejándola secar un día, la he vuelto a cargar y a pesar de que salieron unas gotitas minúsculas -donde la rosca del émbolo- la pluma funciona casi perfecta, alguna vez se interrumpe el flujo de tinta dependiendo de la posición de la mano, pero es aceptable.
    La decisión de ir o no al servicio técnico es mas por intentar que funciones sin separarme de ella. Parece que la tinta solidificada a lo largo de 23 años, va cediendo. De hecho, "confiaba" que iba a ocurrir. Imagino que no tiene sentido que lo diga, pero me llevo bien con mis aparatos.
    De momento la Hemmingway está a salvo, supongo que el uso y el cariño harán el resto.
    Otra vez, gracias y muy amable.
    Un abrazo
    Ricardo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La pérdida de tinta por el culote indica que el pistón no es estanco y que convendría cambiarlo. Los agujeros que se ven en el anillo metálico superior son donde se encajan dos tetones de la pieza especial necesaria para desatornillar el mecanismo. Si la pérdida no es excesiva y ves que termina despareciendo, es posible que se trate de un traspaso puntual de tinta por algún exceso de presión que se solucionad cuando termina de salir toda. Para que la tinta seca acaab e por disolverse, utiliza agua con unas gotas de líquido lavavajillas y un par de ellas de amoniaco. Un saludo muy cordial y felicidades por disfrutar de esa pluma.

      Eliminar
  11. Gracias por tu respuesta, nada como hablar con propiedad !!! , todo se aprende.
    Ya recargada va a mejor, vamos a darle tiempo y si no que la miren.
    Me pasa con esta pluma lo que me pasa con las guitarras, tengo algunas de jazz como una Gibson "Wes Montgomery" que con el tiempo adquieren un color dorado, si son naturales porque no se barnizan, se termina con nitrocelulosa, fotosensible. Los detalles son para poner en contexto, a veces cuando me acerco mi tienda veo un ejemplar que ronda los 25 mil, en un expositor cerrado y de alguna manera me pasó igual con la Hemmingway, estos objetos fueron creados para ser usados. En una guitarra sin tocar se muere la tapa que produce la vibración, una pluma almacenada cumple su función al ser usada,
    Muchas gracias por el blog y los comentarios. Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti, amigo Ricardo, por compartir tu experiencia. Estoy de acuerdo contigo en que las plumas son para usarlas. Un fuerte abrazo

      Eliminar
  12. Hola Pedro, finalmente la Hemingway terminó en la boutique de El Corte Inglés de Pozuelo. No logré rescatarla del todo. Para los que tengan dudas, llamé a Montblanc y de las dos formas de enviar la pluma a Alemania, me dijeron que la del Corte era la mas segura y gratis. Tardó un mes y 86€, pero me la entregaron nueva. Mereció mucho la espera.
    Todos fueron muy amables.
    Gracias a ti y saludos a los lectores.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Felicidades por ese feliz desenlace. Ahora, solo toca disfrutar de esa joya. Un fuerte abrazo, amigo mío.

      Eliminar