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martes, 17 de noviembre de 2015

Sheaffer PFM: Pasado y presente de un clásico

En 1959, Sheaffer comercializó la que pretendía ser la pluma ideal para hombre: grande, ancha, discreta a la par que elegante, y con mínima ornamentación. Era un movimiento estilístico que se estaba dando en otros productos y que, tras los excesos de diseño de los años 50, comenzaban a inclinarse en favor de líneas más puras y sencillas.


Pero la pureza de líneas no esquivaba uno de los elementos definitorios de la PFM: su gran presencia y sus más que generosas medidas. Esta pluma se apartaba de los delgados diseños de los años 50 y buscaba un producto en el que el tamaño importase, un cliché tradicionalmente masculino.


La PFM, en el horizonte de sus más de 50 años de andadura, se ha ganado una sólida reputación de pluma de calidad y contundente presencia. Al mismo tiempo, se ha convertido en una pluma con enorme éxito entre los coleccionistas que han mantenido su precio en un rango relativamente alto entre las plumas de posguerra. Como no se fabricó en demasía, ha conseguido un envidiable estatus de pluma escasa y deseada, precio respetable y grandes resultados funcionales. Hay quien piensa que es una de la mejores plumas jamás construidas.


Hoy presento una hermosa pareja: una PFM y una Legacy.

La PFM IV que aquí se muestra, fue un cierto paso atrás desde el diseño de la III en favor del la II cuyas líneas remedaba. Sin embargo, a diferencia de aquella, que presentaba unos acabados más elementales, la nueva IV ofrecía un plumín de oro de 14K más el clip y la banda del capuchón chapados en el mismo metal.


Mecánicamente, todas las PFM venían dotadas del fabuloso aunque intrincado sistema de carga por snorkel, un fascinante artilugio de increíble atractivo y no menos complicación en el caso de que se llegase a averiar. El clip era cuadrado y resistente, respetando las claras líneas del cuerpo.


El capuchón de la PFM fue el primero de Sheaffer que no se roscaba sobre el cuerpo sin que se colocaba a presión. Para sujetarlo en su posición, del cuerpo de la pluma salían tres pequeños resaltes apoyados en muelles.


El plumín de la PFM era el nuevo y fabuloso inlaid de Sheaffer, una pieza trapezoide que seguía el diseño del Triumph pero lo hacía mucho más vistoso con su línea fundida al cuerpo, su recorte para permitir ver el color de la boquilla y su punta ligeramente apuntada hacia arriba. Este plumín se convirtió pronto en una de las señas de identidad de Sheaffer que lo utilizó en otros modelos como la Targa, la Imperial y la moderna Intrigue. El diseño de este plumín supuso un extraordinario despliegue de creatividad y originalidad por parte de la compañía americana.


El plumín inlaid, como otros inventos mecánicos de Sheaffer, también tiene sus inconvenientes, siendo el mayor de ellos su casi absoluta inamovilidad. Si resulta dañado, no suele quedar más remedio que cambiar toda la boquilla.


La PFM no tuvo el éxito que esperaba. Ya en 1963 dejaron de producirse los cinco modelos y la mayoría de sus características fueron heredadas por otra pluma parecida pero de inferior consistencia: la Imperial.


Pero en 1990, Sheaffer recuperó la vieja PFM y construyó una versión moderna, la Legacy, que era sustancialmente la misma pluma aunque ya sin el complejo sistema de carga por snorkel. La nueva pluma se cargaba con el tradicional Touchdown o, más sencillamente, por cartucho o convertidor.


El capuchón se sigue sujetando con los tres resaltes de muelles pero se añade, además, una arandela dorada entre el cuerpo y la boquilla. Las medidas generales de la pluma eran ligeramente mayores que las de la PFM


Aunque la Legacy que aquí se muestra es muy parecida en su composición a la original PFM, el modelo se ofrece en una enorme variedad de colores y acabados, a diferencia de sus escasas y discretas predecesoras.


Todavía hoy, 60 año después de su nacimiento, la moderna Legacy sigue ocupando un lugar preeminente en la producción de Sheaffer, ofreciendo un producto de calidad y buen diseño que mantiene su lugar en el mercado de alta gama aunque, sorprendentemente, se ofrece a un precio generalmente inferior al que tiene su veterana predecesora la PFM.


Agradezco a mi amigo Ricardo que me haya proporcionado estos hermosos ejemplares para su análisis.

10 comentarios:

  1. Boa tarde Pedro.
    São, de facto, canetas lindíssimas e de grande qualidade. Das minhas preferidas.
    Só lamento ser tão mau fotógrafo.
    https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=9125217117226727489#editor/target=post;postID=2464251971525790391;onPublishedMenu=posts;onClosedMenu=posts;postNum=9;src=postname
    Abraço

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    1. Viva Carlos; säo mesmo lindas e muito bém construidas. Ao meu parecer, um dos modelos imprescindíveis da Sheaffer. Obrigado pelo comentário. Um forte abraço.

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  2. Mi experiencia con sheaffer se limita a una humilde Sentinel con un plumin sailor (por lo visto una experiencia de colaboracion entre ambas marcas en los años 70-80), eso si escribe de maravilla, y un juego de caligrafia sheaffer, que la verdad, para su coste, va de lujo. Estas que nos presentas, se meten por los ojos nada mas verlas, ese plumin INLAID jamás lo he probado, pero estéticamente me gusta. ¿por ahí van tus nuevas adquisiciones en el Penshow de Madird?.

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    1. No exactamente, amigo; en cuanto regrese a España os daré cuenta de mis adquisiciones que no han sido excesivas este año aunque sí muy variadas. El plumín inlaid es uno de los inventos cruciales de Sheaffer y su suavidad es legendaria. Un saludo muy cordial

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  3. En el PS me fijé en una imponente PFM verde, color no muy frecuente, que estaba a buen precio. Yo tuve la fortuna de encontrar una PFM negra en un mercadillo hace un par de años y tras hacerla reparar es una de las joyas de mi "acumulación".

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    1. Recuerdo haber visto esa PFM verde, ciertamente llamativa. No me extraña que mimes la tuya. Es una joya. Un saludo, Sachse.

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  4. Hola! Estoy pensando en adquirir una Sheaffer antigua. Qué opinas de la vieja sheaffer balance lifetime?

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    1. Sheaffer tiene plumas maravillosas entre las que me resulta difícil escoger solo una. La Balance es preciosa, pero también cualquiera con plumín Triumph y sistema Touchdown. No digamos nada de las PFM. Lo bueno es que encontrarás modelos de todo tipo a precios muy asequibles. Te recomiendo que revises todos los modelos y, cuando tengas más perfilado el modelo que te gusta, me lo hagas saber para profundizar en las posibilidades. un fuerte abrazo

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  5. El destino, me llevó a esa sucia tienda de libros que no sabía que existía en ese edificio, sin saber si quiera lo que encontraría. Mi delirio son los libros, y cualquier oportunidad de encontrarlos en buenas condiciones me apasiona. El fin de semana pasado entre a esta tienda en donde un malhumorado señor se enojó por mi intromisión, (estaba casi por cerrar), al final me dejó mirar un poco mientras hablaba a mis espaldas por telefono. La grata sorpresa fue lo que encontré, una sheaffer imperial totalmente nueva en su caja y con su convertidor touchdown, la analicé durante algún tiempo y sólo el malhumorado dependiente me regreso a la realidad del tiempo. No tome ningún libro, (casi todo lo que tenía estaba en pésimo estado), regresé junto al hombre con el estuche rígido de la pluma y le pregunté por su costó, literalmente se burló de mí: "Mira, que romántico, aún escribe usted señor con pluma fuente?" Yo me quedé cayado, mientras el con sorna, dibujaba una sonrisa en su boca. Al final pague $100 pesos mexicanos (menos de 6 dólares por ella), y quien salió con una grata sonrisa de oreja a oreja fui yo. Eso de quién ríe al último ríe mejor no es una broma. Un cordial saludo capitán, esta entrada de su blog también apareció por azares del destino al recién adquirir esta pluma por casi nada, y por cierto su desempeño es grandioso.

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    1. Felicidades por esa gran adquisición, amigo Miguel. A veces ocurren milagros así y nos alegran el día. un fuerte abrazo

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