Páginas vistas en total

viernes, 18 de diciembre de 2015

La comunidad estilófila: cómo entenderla

Muchos de los fenómenos actuales relacionados con el mundo de la estilográfica y son genuinamente novedosos. Y gran parte de lo que ocurre con relación al coleccionismo y a los mecanismos económicos que giran en torno al mercado de la estilofilia no se han dado nunca. Voy a intentar explicar a qué se debe que el mundo actual sea como es y no de otra manera.

Hay tres factores esenciales que explican por qué la historia de la estilográfica moderna ha experimentado una transformación radical en su desarrollo. Los tres son sucesivos y el primero es el que ha puesto en marcha los otros dos aunque el tercero es un epifenómeno. Como seguramente habrán adivinado ya los lectores más perspicaces, el primer factor, y determinante, tiene un nombre: internet.



(foro: pixabay)

Hasta mediados de los años 90 del pasado siglo, el comercio y las relaciones personales se apoyaban en instrumentos de comunicación tradicionales muy prosaicos. Lentos, enormemente dependientes de  soportes físicos de elevado coste, pobremente distribuidos, dispersos, y, sobre todo, geográficamente muy limitados. Las comunicaciones tenían barreras físicas y económicas que incidían de manera poderosa en el mercado.

Vamos a comenzar a tratar aquí del segundo factor que atañe a nuestra tema: el coste de transacción. Es un concepto económico que indica el coste que supone para alguien llevar a cabo una determinada transacción. Dicho en términos más sencillos: lo que cuesta llevar a cabo una compraventa. Estos costes son variados: información, transporte, control de calidad y modalidad de entrega, entre otros muchos. Pero hay uno esencial: el examen de las alternativas.

Cuando un aficionado quería comprar una pluma antes de 1.990 apenas tenía otra fuente de información que las tiendas físicas que disponían de los diferentes modelos, y de los empleados capaces de informar al cliente acerca de sus posibilidades. El cliente podía ver las plumas, pero apenas era capaz de conseguir mucha más información que la que proporcionaba cada fabricante que, como es lógico, tenía más interés comercial que técnico y, en ningún caso, comparativo. Uno podía comprar una Parker, pero la casa matriz jamás le iba a informar sobre las características de sus competidores.




(foto: wikipedia)

La afición a la estilográfica en aquellos años era eminentemente inmediata y la información usada para llevar a cabo una selección era la directa proporcionada por los vendedores o fabricantes. Como la alternativa a estas fuentes habría sido inviable dada la ausencia de canales de comunicación o de intercambio de datos, el estilófilo dependía de fuentes de información insuficientes y, en cierta medida,  contaminadas. Faltaba, por ejemplo, la información proveniente de otros usuarios.

A partir de los años 90, pero muy especialmente a partir de los años 2000, internet provocó una auténtica revolución en los costes de transacción. Averiguar aspectos de cualquier producto, incluidas las estilográficas, se convirtió en algo accesible. La proliferación de páginas web, foros, blogs, y un sin fin de lugares donde se ofrecía todo tipo de información y datos, acabó de un plumazo con los viejos catálogos y las antiguas tiendas físicas que, sencillamente, no estaba en condiciones de competir en términos de calidad ni cualidad informativa. Lo que podía saber un modesto dependiente de una papelería aparecía inmensamente superado por las opiniones de millares de individuos que, en todo el mundo, compartían sus experiencias y sus conocimientos.

Porque este es el tercer factor revolucionario en la comunidad estilófila: el intercambio gratuito de información. No es algo particular de esta comunidad sino que se trata de un epifenómeno ligado a internet. Todos comparten todo. Esta actitud, unida a la universalidad e inmediatez de los medios de comunicación y la radical bajada en los costes de transacción consiguientes, son los factores que definen la actual comunidad estilófila que, a su vez, ha dado lugar a un nuevo modo de entenderla.


(foto: flickr)

El coleccionismo actual y, en general, el éxito de una marca de pluma sobre otra, o de un modelo sobre los demás, se basan, hoy en día, en los tres factores señalados a los que enriquecen los penshows. Un aficionado actual, a la hora de comprar una nueva pluma, cuenta con una ingente cantidad de información a su disposición. Si hace uso de ella, lo cual es posible a coste prácticamente nulo, podrá hacer su elección con precisión casi quirúrgica.

¿Significa lo anterior que la estilográfica revivirá? No necesariamente. Significa que los aficionados o, mejor dicho, la comunidad estilófila, cuenta con herramientas de selección y costes de transacción impensables hace apenas veinte años, lo cual dispara sus posibilidades. Esto no tiene tanto que ver con la cantidad de estilográficas vendidas como con la calidad de los modelos. Sigue habiendo costes de transacción, naturalmente, pero casi todos relacionados con el transporte y  el servicio, no mucho más.


(foto: pexels)

Hay un último factor, efecto de los anteriores, y es la enorme cohesión de la comunidad estilófila que, como se puede deducir de lo dicho, se apoya en el intercambio gratuito y generoso de todo tipo de  información para generar un grupo muy estable en torno a internet, red que permite una comunicación permanente e inmediata entre todos, con los beneficios que ello reporta. La cohesión es la razón de los éxitos de los penshows, la fidelidad a foros, clubes y asociaciones y, finalmente, la creación de intensos espacios de relación personal.

Este blog forma parte de esta comunidad y es, como se ha dicho, un epígono de otros anteriores. Por muchos años.



13 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo contigo Pedro. Internet ha supuesto una auténtica revolución cultural y nos ha beneficiado mucho por la enorme cantidad de información que nos da sobre los productos. Lo malo es que los comercios físicos sufren bastante y poco a poco van desapareciendo.
    Pero estoy contento porque Internet me ha puesto en contacto con gente como tú y con tu magnífico blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus palabras Javier. Un fuerte abrazo

      Eliminar
  2. Muy buena reflexión. Pero tal vez acaba donde empieza de verdad lo interesante: cómo el comercio tradicional no acaba de entender este intercambio de información, cómo las publicaciones impresas de antaño pierden su papel y su poder, cómo este intercambio de información entre los aficionados afecta al mercado... En fin, mucho sobre lo que reflexionar.

    Gracias por decir por escrito eso que muchos pensamos y experimentamos de forma casi inconsciente.

    Gracias por mantener El pajarete vivo. Saludos,

    BT

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Maestro. Sugestivas preguntas las que haces y que recojo para eventuales desarrollos de esta materia. Un fuerte abrazo

      Eliminar
  3. Creo que, en general, los fabricantes no han sabido adaptarse a este nuevo escenario. Sus páginas web dejan bastante que desear en muchas ocasiones y al final, si quieres obtener información sobre una estilográfica, debes acudir a blogs, foros y demás páginas web donde aficionados de todo el mundo vuelcan desinteresadamente su conocimiento y experiencia.

    ResponderEliminar
  4. ¶ Me permito añadir que la «globalización» ha ampliado hasta límites inimaginables los productos a los que tener acceso, muchos de los cuales, aún hoy en día, no se pueden encontrar en el comercio tradicional. Ignoro si ello se debe a la inercia de los dueños de las tiendas, a la falta de horizontes de los compradores, o a otros factores como la grabación fiscal, etc. Pero para quien, como yo, vive lejos de las grandes capitales, esa diversidad es todo un aliciente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo Evgraf. La falta de adaptación de las tiendas a la realidad actual da para todo un nuevo debate. un cordial saludo

      Eliminar
  5. Quise escribir gravación… ¿a quién se le ocurría poner en el teclado juntas a la b y a la v?

    ResponderEliminar
  6. Todo lo que dices es muy cierto, Pedro.
    Y además hay un asunto que a mí particularmente me parece revolucionario y que es efecto de lo que mencionas: La retroalimentación en la concepción de las plumas.

    El fabricante tiene acceso inmediato a las opiniones de los usuarios de una forma sencillísima. Sólo tiene que visitar un puñado de foros y páginas estratégicas para tener posibilidad de enmendar o potenciar determinado aspecto en el diseño, en el servicio, en el canal de distribución, etc.

    Field notes en los cuadernos, TWSBI en la fabricación, dudek, nock co, karas kustoms... Son marcas incipientes que han tomado internet como una oportunidad, y creo que no les está yendo nada mal.
    La compra coral -estilográficas de foro o similar- consiguiendo rápeles de precios, o un diseño determinado es otro ejemplo a menor escala.

    Felices fiestas para toda la comunidad de esta página!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Interesante observación Rafael. En efecto, las plumas actuales son mucho más hijas de su aceptación por el público de lo que fueron nunca. En nuestros días, el peso del usuario ha crecido de manera exponencial. Un fuerte abrazo, amigo mío.

      Eliminar