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sábado, 11 de octubre de 2014

Plumas chinas. Una visión general.

Muy pocos aficionados incluirán plumas chinas entre sus favoritas y al que lo haga le lloverán críticas de todas partes. El fenómeno chino, sin embargo, precisa de un tratamiento especial.

Lo primero a tener en cuenta es que China es actualmente el primer fabricante mundial de estilográficas.  Que su calidad sea francamente mejorable y que sus diseños estén todavía en vías de desarrollo son cuestiones secundarias desde el punto de vista de su potencia industrial. Hay, además, otros datos que invitan a la reflexión. El primero es que cada vez más marcas tradicionales fabrican en China. El segundo es que los métodos de producción de las marcas occidentales se están comenzando a aprovechar por los fabricantes locales que no solo adquieren el conocimiento sino también el estilo. Aprovechar el outsourcing para crear una línea propia es algo ya visto en la potentísima industria china que, cuando decide entrar en un mercado, lo arrolla.


(foto: Rakuten) 

Lo que aún mantiene a las marcas chinas en un segundo plano con respecto a la producción tradicional europea o americana es su sistema de distribución en el extranjero. Salvo alguna excepción en los Estados Unidos, las marcas chinas carecen de canales estables de distribución en el resto del mundo y, por tanto, no ofrecen otra garantía que no sea, en el mejor de los casos, su remota devolución al fabricante en China lo que, considerado el bajísimo precio del producto, se convierte en algo disuasorio. Una pluma china estropeada es una pluma desechada. Esto hace que el segmento primordial de esta industria sea el más bajo y el de menor calidad. Vender plumas caras implica ofrecer un servicio de distribución y garantía del que hoy China carece.

Pero las cosas cambiarán en el futuro y ya hay fabricantes, principalmente en Shanghai, que comienzan a pulsar el mercado con productos más elaborados, mejor acabados y más bellos, a los que dotan, además, de precios imbatibles. Se trata de productos poco conocidos y aún en desarrollo pero es cuestión de tiempo que el conocimiento y las técnicas adquiridas a través del outsourcing terminen revirtiendo en favor de una industria tan dinámica como la china. Que las réplicas de grandes marcas provengan de allí no es más que otro síntoma.

(foto: watchuseek)

Algunos de los defectos de las plumas chinas (puntos duros y secos, acabados metálicos y pesados y limitación a sistemas de carga sencillos) son muy fáciles de enmendar y si no se ha hecho hasta ahora es porque el mercado fundamental chino sigue siendo el interior y, por tanto, consumidor de productos de muy bajo precio. El día en que China mire al resto del mundo y lo incluya entre sus objetivos, la industria temblará. Voy a dar un dato sorprendente: casi el 90 por ciento del urushi que utiliza Japón para sus bellísimas creaciones proviene de China.

Actualmente, entre principales y filiales, hay unas 150 marcas de estilográficas chinas reconocidas aunque las más famosas son las que a continuación vamos a tratar.

1.- Hero es una marca fundada en 1931 y es hoy la principal productora china con su nombre y con otras denominaciones como Winsung o Doctor. Fabrica muchos productos, algunos relacionados con la papelería pero otros totalmente ajenos como ventanas, pianos o infiernillos de gas. Comenzó a hacerse conocida por sus réplicas de Parker que, por un precio mínimo, ofrecía una especie de 51 con la que poder experimentar. Actualmente, también fabrica plumas de segmento superior aunque casi siempre metálicas y algo pesadas. Ya ofrece plumines de oro.


(foto: penlibrary)

2.- Duke es una empresa chino-germana-al menos en origen- que fabrica plumas más parecidas a las occidentales. Su calidad es notablemente mayor que otras marcas chinas y, aunque ofrece plumas de muy bajo precio bajo la marca Uranus, también tiene un vasto catálogo de plumas de tipo medio e incluso de gama superior con plumines de oro. Por ejemplo, el modelo Columbus (claramente inspirado en la Iris de Stipula), ofrece un cuerpo de cobre recubierto de laca azul con plumín de oro y carga de pistón por unos 100 euros aproximadamente. Duke fabrica muchas plumas especiales para eventos políticos o diplomáticos.


(foto: FPN)

3.- Jinhao es otra compañía de Shanghai especializada en plumas metálicas. Fundada en 1988, ya cuenta con la certificación ISO 9001:2000 y comienza a exportar a Europa y a Oriente Medio. Es la fabricante de muchas plumas de colección que inundan los kioscos españoles de vez en cuando. Sus productos son muy baratos pero de impresionante apariencia como la famosa 159 que emula a la Montblac 149 y que ha sido objeto de muchas comparativas.


(foto: FPN)

4.- Baoer, Finalmente, también ofrece plumas de bajo precio pero buena apariencia, en algún caso demasiado deudora del estilo de Parker. Como muchas de sus competidoras chinas, suele presentar problemas de acabado que afectan al conjunto plumín-alimentador pero siempre a un precio extraordinariamente competitivo.

Hay otras marcas sobresalientes como Guanleming, Crocodile o la novísima Picasso, pero todas ellas están en proceso de desarrollo técnico y estilístico.  Me parece inevitable que cuando el mercado chino esté saturado, las plumas chinas inunden el mundo jugando con la enorme ventaja de sus precios. Que manteniéndolos consigan igualar la calidad de las grandes marcas occidentales es todavía una incógnita que estoy deseando desvelar.





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