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jueves, 16 de abril de 2015

Cinco diseños de estilográfica que han hecho historia.

Todas han sido innovadoras, todas han sido revolucionarias, todas han tenido éxito, todas han sido objeto de copia o desarrollo. Veamos los cinco diseños que han hecho historia en el mundo de la estilográfica.

1.- Parker 51


(foto: John Krewalk)

La Parker 51 es la pluma más imitada de la historia. Sus revolucionarias formas, la originalidad de su diseño, la sorprendente eficacia y fiabilidad de su mecánica, la han convertido en uno de los mayores iconos -si no el mayor- de la estilográfica. A partir de 1941 y durante treinta y un años, la 51 fue la reina indiscutible del mercado e inundó el mundo con multitud de modelos, acabados y sistemas. Era una pluma elegante y llena de estilo, sin estridencias; resistente sin ser aparatosa y absolutamente fiable sin exageraciones mecánicas. Su enorme popularidad hizo que hubiera quien -no pudiendo comprarla- llevara un capuchón vacío colgado de la camisa para aparentar que la poseía. La 51 es mucho más que una pluma. Es la historia misma del instrumento.

2.- Sailor Pocket Pen


(foto: penworkshop)

Las pocket pen o plumas de bolsillo fueron un diseño de Sailor que tuvo un inmediato y fabuloso éxito aunque sólo en el archipiélago nipón. Estas estilográficas han sido -y son- un fenómeno casi exclusivamente japonés. Pero su popularidad y enormes ventajas prácticas hicieron que todos los fabricantes japoneses importantes hayan contado, y aún cuenten, con pocket pens en su catálogo. Su peculiar diseño, con un capuchón muy largo y un cuerpo muy corto, facilita una gran portabilidad y, cuando se precisa, permite disponer de una estilográfica de tamaño más que funcional. Además de los fabricantes japoneses, es el sistema que utilizan las pequeñas Kaweco Sport (aunque su diseño inicial es muy anterior) y Ohto con idénticos fines. Versiones clásicas de las pocket pens, como la Pilot MYU,  se han convertido en piezas muy apreciadas, incluso dando lugar a ediciones limitadas como las fabulosas Pilot M90

3.- Omas Paragon


(foto: eric47, FPN)

En realidad, no está claro qué marca puso en el mercado el diseño facetado de la columna dórica aplicado a estilográficas. El honor se lo disputan Omas, con su Paragón, y Wahl Eversharp, con su Doric. Pero, según la mayoría de las fuentes, fue Omas la primera que, en 1930, diseñó una pluma con doce caras o facetas inspirada en las columnas dóricas clásicas. La Doric de Wahl, muy parecida a la Omas, apareció en 1931. Ambas marcas se denunciaron mutuamente por plagio aunque sin un resultado claro. Sea cual fuere su autor, el modelo tuvo un éxito inmediato y se reprodujo por numerosas marcas e infinidad de modelos, manteniéndose hoy en día como un diseñoclásico e intemporal. La belleza y elegancia del facetado, multiplicada por los reflejos y variaciones que proporciona el celuloide, además de la comodidad de uso, constituyen una combinación que nunca pasa de moda.


4.- Sheaffer Balance


(foto: Michael R. FPN) 

Hasta la Balance, que apareció en 1929, las estilográficas eran eminentemente flat tops, es decir, tubos redondos con extremos truncados. Con la nueva Sheaffer Balance, aparecieron las formas aerodinámicas en forma ahusada, de cigarro puro o de torpedo. La pluma se convirtió en un objeto grácil y esbelto que incorporó criterios ergonómicos al diseño, convirtiendo la escritura en un ejercicio mucho más cómodo y descansado de lo que venía siendo. Además, el diseño de la Balance se preocupó de convertir la pluma en un objeto mucho más equilibrado de lo habitual, distribuyendo el peso de tal manera que la parte trasera resultara muy ligera, incluso con el capuchón puesto. La aceptación de la Balance fue inmediata y sus formas fueron reproducidas, tomadas como inspiración o directamente copiadas, por todos los fabricantes del mundo.

5.- Montblanc Meisterstück


No siendo totalmente original y sin incorporar nada que no hubiera sido ya inventado, la MB Meisterstück de 1949 consiguió convertirse en el epítome de la estilográfica formal. Su combinación de negro y dorados, la colocación de anillos decorativos y el uso de un plumín descubierto de gran tamaño, unido a la mecánica de pistón, constituyen un diseño consagrado que muchísimas marcas han imitado -o directamente copiado- sin rubor alguno, dado su éxito. Tanto la 146 como la 149 son hoy, como lo fueron casi desde el inicio de su comercialización, dos modelos señeros apreciados mundialmente, si bien hoy más orientados al universo del lujo y la representación. Sus formas son universalmente reconocidas y apreciadas; una de las pocas que cualquier profano es capaz de identificar a primera vista.

Hay muchos otros modelos y diseños que han tenido importancia en el mundo de las estilográficas pero pocos con la relevancia histórica y estilística de estos cinco.

11 comentarios:

  1. Pues sí. Después de leer tu artículo he estado intentando ver algún otro icono de la historia de la estilográfica que no se incluya en alguno de estos cinco grupos....... y sólo se me ocurre el Flat Top, el más corriente a principios del siglo XX, como ya comentabas en el texto. Si tuvieses que incluir un modelo Flat Top en el listado, ¿cuál sería tu elección?; yo creo que me decantaría por la Big Red, pero espero tu respuesta.

    Además, me has hecho que me ponga a revisar lo que anda por casa y tengo los cinco modelos, aunque el pocket es de la marca Pilot (Elite) y la Paragón es en su versión Ibérica (Inoxcrom Corinthian).

    Un saludo.

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    1. Las Flat Top no son, en realidad, ningún modelo concreto y, desde luego, no fueron inventadas por Parker. Desde la vieja Penographic de 1825 hasta la Waterman de 1884 pasando por la época dorada de las eyedropper, el modelo básico era el un tubo redondo con los extremos planos o, como mucho, ligeramente abombados. Había, desde luego, plumas de escritorio que rememoraban los palilleros, pero la estilográfica como tal considerada, casi siempre respondía a este diseño. Por eso no me parece que el "flat top" sea un diseño de ninguna marca en particular. Tampoco parece que la Duofold Big Red de Parker sea el paradigma de este estilo. Yo elegiría antes la Waterman 414, por ejemplo; o la 14, que son bastante anteriores. Con todo, es cierto que se trata de una pluma que llevó el concepto a su cenit antes de desaparecer y quizá por eso, estará siempre en nuestra memoria.
      un abrazo Mario.

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  2. Con mas difusión que las pocket de Platinum quizás se pondría considerar las Sheaffer de plumín encastrado. Creo que si Parker se decidiera por sacar una 51 de verdad daría un pelotazo. Cuando digo de verdad me refiero a una que clone las 51 y no que las "reinterprete" como hizo con la 100. De las que pones sólo las dos ültimas se siguen fabricando, ¿no?

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    1. Los plumines "inlaid" han sido una solución estética y técnica de gran éxito pero he querido referirme a diseños integrales de la estilográfica y no a soluciones técnicas concretas. Un saludo muy cordial, Rafael.

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    2. Olvidaba decir que aún se fabrican pocket pens, así como las Meisterstück y las Paragon. De las otras, aunque no las originales originales, aún se pueden encontrar innumerables marcas que las siguen replicando. Incluso Sheaffer revivió las Balance hasta bien entrados los años 90. Lamentablemente, Parker se equivocó con las 100 aunque reprodujo (mal) la 51 en su edición especial conmemorativa de los años 90

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  3. Yo voto por la pilot capless. Es mucho más moderna, pero creo que es un concepto excepcional.
    Un saludo

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    1. Estoy de acuerdo. Son plumas extraordinarias y su diseño es revolucionario. No la he incluido por dos razones: que sólo existe ése modelo, es decir, que no ha sido seguido por ninguna otra marca, y que es demasiado moderna como para evaluar correctamente su impacto futuro.

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  4. Muy interesante artículo. Yo añadiría, por motivos estrictamente personales, las Sheaffer con su plumín triumph. Un saludo y enhorabuena por el blog.

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    1. Sheaffer ha protagonizado grandes momentos en el desarrollo de la estilográfica. El plumín Triumph es uno más de sus soluciones memorables aunque, como en el caso de los "inlaid", se trata de un elemento específico, más que el diseño total de la pluma. ¡Gracias por tu comentario Miguel!

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  5. Sin perjuicio de lo que dices en tu entrada y de los comentarios (todo ello muy apreciable, como de costumbre) yo quiero romper una lanza a favor de un diseño de estilográfica que me parece como mínimo tan importante como los que citáis: me refiero a la Pelikan 100 y su versión más moderna (que a mí particularmente me gusta más) la 100N, con sus variantes maravillosas (Tortoiseshell, Lizard, oro blanco, oro, las reediciones en color lapislazuli y roja, la versión Toledo...). Me parece una pluma bellísima en su sencillez, de desempeño extraordinario (teniendo en cuenta la venerable edad de algunos de los ejemplares que circulan por el mercado), de un tamaño para mí redondo... Por no hablar de la extraordinaria gama de puntos de escritura en los que se puede encontrar. En mi modesta ( y subjetiva ) opinión, claro...
    Un saludo.

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    1. Gracias por tu comentario, amigo mío. En efecto, las series 100 de Pelikan tienen un gran diseño. Pero la idea era encontrar modelos que hubieran tenido un éxito mundial y que hubiera revolucionado el mercado con un diseño novedoso que creara tendencia. Las 100 son plumas muy bellas pero su diseño ha permanecido en los confines de la marca porque casi nadie las ha replicado. Tampoco introdujeron ningún elemento de diseño novedoso. Plumas hermosas hay muchísimas y de diseño original, otras tantas, pero que hayan servido de modelo para toda una época, muy pocas. Un cordial saludo.

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