Páginas vistas en total

sábado, 16 de mayo de 2015

La mesa de trabajo bien temperada: ¿qué debe contener?

La mesa de trabajo es un espacio fundamental para el desarrollo de nuestra función laboral o profesional. Pero no solo eso. Incluso para el mero aficionado, una mesa donde poder leer, escribir, dibujar, llevar a cabo pequeñas manualidades o reparar algunos objetos, es un terreno indispensable que toda persona culta y cuidadosa gusta de preparar, usar y mimar.

No voy a dar consejos sobre estilos ni decoración, pero sí quisiera hablar mínimamente del contenido de una mesa de trabajo bien temperada, correctamente dispuesta para que toda actividad en ella sea un placer y una comodidad. Por supuesto que esto incluye el equipo que debe estar a disposición del usuario.

Conviene, ante todo, que el tamaño de la mesa sea adecuado. Ni muy grande ni tan pequeño que impida cualquier actividad o provoque un apelotonamiento de cosas que la haga poco funcional. Los modelos modernos son ligeros y espaciosos, pero también me gustan las viejas escribanías llenas de cajones y huecos donde poder ordenar nuestros enseres. Que cada uno escoja según su gusto.

(foto: alcalasubastas.es

Una mesa ordenada y funcional debe contar, por lo menos, con los siguientes artículos: papel, equipo completo de material de oficina, un mínimo estuche de herramientas e instrumentos de escritura.


Papel: Es indispensable contar con un cuaderno de notas portátil (A6) y, al menos, uno tipo cuartilla (A5) y un bloc grande (A4). Todos de buen papel que permita utilizar cualquier instrumento y, especialmente, una pluma estilográfica. Lo ideal es contar con, al  menos, un par de tipos para cada modelo: lisos, subrayados o punteados, según el uso y los gustos de cada cual. Junto al papel de escribir, hay que contar con sobres y tarjetones.


(foto: moleskine)

Material de Oficina: Grapadora, desgrapadora, sacapuntas, gomas de borrar, clips y gomas elásticas. Cinta adhesiva, tijeras, pegamento universal y líquido corrector. Un cúter y una regla. Con esto basta. Además, es muy útil contar con algún pequeño tapete de  goma antideslizante (un tamaño A5 basta) que sirva para depositar objetos delicados (aparatos electrónicos, pequeñas piezas, capuchones...). Finalmente, resulta muy útil disponer de una bandeja forrada donde poder colocar las estilográficas más usadas.



(foto: materialdeoficinatoledo)

Herramientas: Un pequeño destornillados múltiple y un alicate de puntas ocupan un espacio mínimo en cualquier estuche y nos sacarán de mil apuros cuando lo necesitemos. Conviene siempre tener a mano una caja de pañuelos desechables muy suaves y otro de toallitas húmedas.

(foto: twenga)

Instrumentos de escritura. Las posibilidades son tan enormes que me limitaré a proponer mi elección particular mínima:

           A) Juego de estilográficas: Por lo menos, deben ser tres: Una de trazo grueso para firmar y subrayar; otra de trazo medio para escribir y otra de trazo fino y duro para detalles o para rellenar impresos. Como es lógico, pueden ser muchísimas más en función del uso que les demos o el número de ejemplares de nuestra colección. El catálogo actual de la estilográfica permite disponer de modelos para todo; escribir, dibujar, subrayar, firmar, practicar caligrafía y, en todo caso, disfrutar de su mera contemplación.


(foto: Chatterleyluxuries)

           B) Tinta: Hay que tener disponible la tinta que se use en cada estilográfica o que se necesite para un trabajo determinado. Como mínimo habría que disponer de dos tipos: tintas indelebles y tintas lavables. Un color estándar (negro o azul) y los que más gusten para escritura privada.


(foto: grouphunt)

           C) Lapiceros. Una herramienta insustituible. Para escribir, dibujar, tomar notas rápidas, hacer bocetos o esquemas o, simplemente, jugar con ellos. Lo mejor es disponer de una caja con varios modelos y grados de dureza.


(foto: artdiscount)

Todo lo anterior nos costará muy poco, incluso contando con plumas de calidad. Una escribanía perfectamente pertrechada en los términos expuestos no debería suponer -excluyendo la mesa- más de 250 euros incluyendo tres plumas económicas de calidad. Nos durará muchísimo tiempo y, lo que es mejor, nos permitirá disfrutar, como corresponde, de los indescriptibles placeres de la escritura.




2 comentarios:

  1. Desde el punto de vista estilófilo: Una lupa de algún tipo y una jeringuilla?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buen apunte, Rfueris, aunque eso lo dejaría para "la mesa del estilófilo" que tiene un contenido mucho más específico. En todo caso, una lupa suficiente y una jeringuilla son herramientas indispensables (y muy baratas) para el buen aficionado. Gracias por tu comentario

      Eliminar