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Aduanas para Dummies: la pesadilla continua

Cuando la Administración quiere conseguir algo, utiliza lo que se llaman técnicamente "políticas", es decir, un conjunto de medidas, reglamentos o protocolos que pretender favorecer la consecución de un determinado objetivo. En el caso de los derechos arancelarios, o aduanas en sentido genérico, la administración española parece haber optado por una política que podríamos definir como "disuasoria", aunque también podría traducirse por "cómo complicar la vida al ciudadano sin reparar en gastos". El objetivo evidente de esta política es la de convencer al público de que no merece la pena hacer compras en el extranjero por cuenta propia sino que es mucho mejor hacerlo en España o, en todo caso, por los canales oficiales. La intención no es sólo recaudar -que sí- sino complicar los trámites hasta el punto de hacerlos tan enojosos que resulten inviables. Además, se favorece a entidades como Correos, Agencias de Aduanas y, en todo caso, se protege a los impor...

Las Cinco Grandes. Nº 2: Parker Snake 1906

La Parker Snake es, más que una pluma, una leyenda. Quizá la más famosa de las ediciones limitadas de Parker, salió al mercado en 1906 bajo el número 37 (versión en plata) y 38 (versión en oro). Los ojos de la serpiente estaban hechos de cristal y no de esmeraldas como ocurría en la versión de 1997 que Parker puso a la venta en una nueva edición conmemorativa de 5.000 ejemplares con un éxito fulgurante. (Foto: Nishimura) La Snake era una pluma que se cargaba por cuentagotas y no era demasiado original porque había muchas piezas de la época que se cubrían con filigranas de plata y oro. También había otras plumas que utilizaban el motivo de la serpiente para este recubrimiento y, por ejemplo,  la Waterman de 1889 lo había ensayado con resultados estéticos muy apreciables. Algunos modelos de la Waterman Snake alcanza hoy cifras de venta superiores a los 30.000 euros. (foto Bernard Bernolet) Sin embargo, la Parker alcanzó pronto un éxito colosal que, unido a su escaso n...

Las Cinco Grandes. Nº 1: Montblanc 139

La Montblanc 139 es una de las plumas más bellas y funcionales de la historia de la estilográfica. Comenzó a fabricarse en 1.939 y terminó en 1.951. (foto: Christoff FPN)  Hasta los años 20 del S. XX, la industria de la pluma estilográfica estaba, tecnológicamente, bajo dominio norteamericano que había comenzado a fabricarlas en 1.874 bajo la patente de Lewis Waterman. Montblanc era una pequeña empresa  fundada en 1.908 que pretendía aprovechar el mercado interior alemán que hasta entonces se limitaba a importar plumas de  Norteamérica e Inglaterra pero carecía de tecnología propia. Hasta 1.914 aproximadamente los plumines de oro que Montblanc utilizaba eran importados de los Estados Unidos. Pero Klaus Voss se dió cuenta de que la I Guerra Mundial estaba a la vuelta de la esquina y que sería difícil continuar de aquel modo, así que decidió fabricar los plumines por sí mismo. En 1.913 fundó la Compañía de Estilográficas Germano-Americana y en 1.914 comenzó a ...

Las "Big Five". Presentación del proyecto.

En Africa se acuñó el concepto cinegético de los "Big Five" o "Cinco Grandes", referido al conjunto de la cinco piezas más difíciles de cazar. y, por tanto, los trofeos más cotizados. Un gran cazador, para serlo, debía haber conseguido los cinco. Se trata del león, el elefante, el búfalo, el leopardo y el rinoceronte. Todos estos animales se encuentran en muchos países del Africa Austral, desde el Congo hasta Africa del Sur pasando por Namibia y Malawi. He querido trasladar este concepto al mundo de la estilográfica en el cual ya existe un "Big Five" aunque sólamente referido a las grandes marcas americanas: Conklin, Sheaffer, Parker, Wahl Eversharp y Waterman aunque todas estas marcas han tenido un final poco lucido.  Wahl, Waterman y Conklin desaparecieron en los años 50 y, desde los años 1980, Sheaffer y Parker  se parecen poco a lo que fueron. Pero no es este el momento de llorar las viejas glorias sino de intentar trasladar al mundo de la estilográf...

Prueba: Namiki Custom Impressions

Namiki Custom Impressions Gris-Azulado ca. 1998 Material: Celuloide (Acetato de Celulosa). Clip: Latón dorado Plumín: Oro 18K Punto: Medio Carga: Cartucho específico Pilot/ Convertidos Con-70 Largo: 146 mm. Ancho: 150 mm (en el capuchón) Precio: Descatalogada. Contexto : Hasta hace muy poco tiempo, Pilot utilizaba la marca Namiki para ciertas líneas de productos, generalmente asociadas a la gama alta o más selecta. Esto no era siempre así en todo el mundo sino que lo hacía en función de los diversos países en los que distribuía sus instrumentos. En los Estados Unidos, la gama Namiki se ha asociado hasta hace muy poco tiempo a los fabulosos productos Maki-e y a algunas series especiales, pero también para otros modelos normales del catálogo, como la Vanishing Point o la Falcon que, en otros lugares, se distribuían bajo la marca Pilot. Pilot comenzó a utilizar la denominación Custom en una gran variedad de plumas sin que exista, que yo sepa, un criterio determinado que ...

Grandes Marcas. Por qué sí y por qué no: Parker

PARKER No creo que sea necesario dar muchos datos de la compañía que ha sido el abanderado de la renovación tecnológica de la pluma estilográfica durante el Siglo XX. Parker no inventó la pluma, pero merecería haberlo hecho. Ha sido la compañía que, durante cincuenta años, se mantuvo en la cabeza de los fabricantes y divulgó el uso de la estilográfica por todo el mundo convirtiendo algunos de sus modelos, especialmente la 51, en un auténtico paradigma del instrumento. Desde los años 20, Parker ha ido presentando grandes plumas por cada década. La Duofold, la Vacumatic, la 51, la 45... verdaderos hitos en la industria de la escritura y grandes éxitos en su momento. Hoy, aquellas plumas siguen siendo buscadas, usadas y mantenidas como tesoros por aficionados y coleccionistas de todo el mundo. La aparición del bolígrafo en los años 60 supuso el inicio del fin de la estilográfico como instrumento universal de escritura. Y como para tantos otros fabricantes, Parker comenzó a deslizarse ...

Un pluma en dos historias

Hace treinta años aproximadamente, mi padre se había convertido en un modesto coleccionista de arte.  Le gustaba la pintura, la orfebrería, la numismática, la cerámica antigua y un sinfín de pequeñas antigüedades de todo tipo y origen. Era, como lo soy yo a imagen suya, un dedicado y algo caótico acaparador de cosas bellas y evocadoras. A mediados de los años 1980, frecuentaba mi padre la almoneda de un viejo anticuario con el que había llegado a forjar una sólida amistad. Este personaje, curioso y movedizo como un ave de presa, brujuleaba por las antiguas casas de Madrid comprando todo tipo de herencias y legados que los deudos no querían conservar y vendían en bloque al mejor postor. Las viejas y grandes casas de los vetustos barrios madrileños se deshacían y aquél anticuario las compraba enteras. Entre los productos de aquellas compras se encontraba de todo y, claro, también algunas plumas. Mi situación económica entonces no permitía grandes inversiones pero sí me gustaba perd...