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viernes, 16 de mayo de 2014

Los garbanzos negros. Plumas para no comprar.

Es difícil que una pluma sea un absoluto desastre porque, en el peor  de los casos, resulta ser un instrumento sencillo que cumple su función aunque sea pobremente. Las averías son fácilmente reparables y los defectos de montaje suelen tener solución.
Mi intención aquí es mostrar un pequeño catálogo de plumas de dudosa calidad, mal desempeño, pobre presentación, precio desorbitado, o todo ello a la vez.
Me refiero, claro está, a un término medio pues de cada marca y  modelo hay testimonios y experiencias contradictorios, algunos a favor y otros en contra. Incluso existen factores que son apreciados por unos y vilipendiados por otros, siendo exactamente la misma pluma, pues lo que a mí me parece un fino detalle para otro será un defecto imperdonable.
Admitiendo, pues, la subjetividad de las apreciaciones que siguen, paso a presentar las diez plumas, tipos o marcas que yo no compraría, lo cual es un piadoso eufemismo pues me temo que las he comprado todas. Pero se trata de instruir deleitando incluso a través de nuestros errores.
Estos consejos van dirigidos a aficionados que empiezan, más que a expertos. A interesados por sus primeras plumas y a quienes intentan evitar sorpresas en sus adquisiciones iniciales.
Son opiniones particulares que solo son hijas de mi criterio y experiencia y, por tanto, abiertas a cualquier tipo de contradicción y discrepancia.

Cuentagotas indios

Una pluma de ebonita auténtica, multicolor, hecha a mano, con sistema cuentagotas de gran capacidad, plumín de recambio, gran tamaño, imponente presencia y precios a partir de los 25 euros... ¿dónde está el truco? En que son plumas de ínfima calidad. La ebonita es ebonita, sin duda, pero no está torneada con el cuidado y la delicadeza que exigiría este material y suelen presentar defectos y fallos. Tampoco el pulimento es el óptimo por lo que los colores suelen ser apagados y poco definidos. Los clips cromados o dorados acostumbran a presentar defectos. Los plumines son de malísima calidad y rascan como una toalla de esparto. Por su parte, el sistema de alimentación es tan poco eficaz que son frecuentes los borboteos y las pérdidas de tinta por el conjunto inferior.



En resumen: buena presencia -desde lejos- pero flojísimo resultado. Salvo que se quieran utilizar como arma defensiva, o por pura contemplación ebonítica, es mejor no comprarlas.

Plumas chinas de gama baja.

Suelen ser de dos tipos básicos: imitaciones en plástico de clásicos Parker como la 51, 61, o plumas metálicas de latón decorado de mil y una maneras, con una conjunto de plumín y alimentador de escasísima calidad.
Las primeras son muy baratas y aparentemente fieles a los originales aunque los acabados son pésimos, con frecuentes defectos en los cromados o dorados, irregularidades en los plásticos, mal ajustadas y construidas en materiales de baja calidad. La mecánica interna no tiene nada que ver con las originales porque  siempre se alimentan por cartucho o convertidor. Lo peor es su escritura que suele ser pobre, seca y rasposa. Los plumines y alimentadores, acordes con la calidad general de estas piezas, son conjuntos muy deficientes.



Las otras, las que no son copias, son una miríada de plumas anodinas, pesadas y de lamentable desempeño a causa, sobre todo, de sus malos plumines. Los alimentadores y las demás piezas de plástico son muy pobres y suelen estar mal ajustados, propensos a moverse y desalinearse a la mínima ocasión. Los acabados dorados o cromados duran un suspiro.
En resumen: buenas para probar dado su bajísimo precio. Generalmente arrinconadas en cuanto se comprueba su calidad. También son buenas para iniciarse en reparaciones y ajustes.
Su destino ideal es ser regaladas.

Plumas chinas de gama alta.

Las fábricas chinas hacen de todo y también plumas de gama alta y precio bastante más respetable que el de las anteriores aunque nunca excesivo. Tienden a ser muy pesadas al utilizar el latón como material básico y, sobre todo, a ser recargadas hasta la náusea. Dragones multicolores, clips irisados, dorados inconcebibles y barroquismos delirantes, aparecen frecuentemente en estas plumas de gran tamaño. Su desempeño tampoco es bueno pues, incluso en plumines de oro, no suele dar buen resultado por culpa de flojos alimentadores y su preferencia por los puntos muy finos, secos y mal ajustados.


Su principal desventaja, con todo, es comparativa: por el precio de una de esas plumas de lujo chino, se puede conseguir una sencilla maravilla japonesa de escritura y elegancia impecables.
Salvo gustos hiperbarrocos, abstenerse.

Plumas fabricadas en china por marcas tradicionales.

Acabo la trilogía oriental con una breve referencia a esas otras plumas de marcas tradicionales pero que hace ya muchos años que se fabrican en China. Cualquiera puede averiguar de cuáles se trata.
No es que el control de calidad de estos productos sea deficiente y los convierta en malos per se. Al contrario, estas marcas siguen poniendo en el mercado productos decentes. El problema es, de nuevo, puramente comparativo. Son marcas con un pasado prestigioso y una gran tradición en productos de calidad. El cierre de las fábricas tradicionales y su traslado a China las ha mantenido vivas, pero perdiendo a cambio una buena parte de los viejos estándares de innovación, diseño, calidad y control industrial que les caracterizaba.
En resumen: plumas aceptables pero incomparables a sus modelos antiguos.
Mejor comprar los originales.

Stipula.

Cuenta con modelos de celuloide bellísimo, de líneas clásicas y elegantes e inmejorable presentación. Su desempeño es, empero, una incógnita. Nunca se sabe cómo van a escribir y, a menudo, lo hacen mal. No es que sus plumines no sean de oro ni que los materiales sean de baja calidad, es que no hay manera de encontrar una que esté bien ajustada de fábrica. En un porcentaje lamentablemente alto, las Stipula presentan problemas de corte de trazo, lentitud en el inicio e irregularidades de flujo. Una vez arregladas, se pasa el disgusto; pero plumas de estos precios deberían funcionar, al menos, tan bien como una Preppy.



Conklin

Bellas plumas pero con una tendencia a la dureza de los plumines y a la pobreza de trazo que comienza a ser preocupante. No son plumas de alta gama y, por tanto, se puede ser algo más tolerante, pero un plumín de tamaño respetable como, por ejemplo, el que monta la moderna Nozac, no debería rascar tanto ni ser tan escaso de flujo.
Por otra parte, los modelos modernos como la gama Mark Twain Crescent se ofrece a partir de unos precios bastante elevados para tratarse de plumas sencillas, plumines de acero y mecánica elemental por mucho que nos atraiga el viejo sistema Crescent.
Las mejores Conklin, las antiguas.



Plumas vintage

Resultará chocante esta recomendación partiendo de quien, como yo, se declara amante de las plumas antiguas. Pero si he de dirigirme a un nuevo coleccionista o a alguien que busca su primera pluma, es pura cuestión de lógica.
Las plumas antiguas, cuando se compran, suelen necesitar reparación. Su mantenimiento es delicado y costoso, especialmente si no se cuenta con establecimientos especializados cerca. Si se compra una totalmente reparada y lista para escribir, el precio suele ser alto en comparación con modelos modernos de calidad. Si se trata de modelos raros, los precios pueden ser estratosféricos y se corresponden más con el interés del coleccionista que con el valor intrínseco de la cosa. Además, cuando uno no entiende, le pueden dar gato por liebre con pasmosa facilidad.
Salvo entendidos, mejor optar por modelos modernos de calidad y garantía.


Plumas Makie-e

Si la anterior proscripción era chocante, esta parecería directamente estrambótica puesto que las plumas Maki-e me parecen piezas de insuperable y deslumbrante belleza Pero esa misma condición deviene su principal desventaja, puesto que son plumas que trascienden al mero objeto de escritura para convertirse en obras de arte únicas o en tiradas limitadísimas. Su precio, por tanto, es equivalente a su singularidad, conviertiendo las plumas maki-e en objetos de colección por las que se pagan precios altísimos, acordes con la fama del artista y la belleza o complicación de sus creaciones. Una pluma de gran calidad y estilo medio no puede conseguirse por menos de 3.000 euros y una gran obra puede superar fácilmente los 60.000. Entre medias, hay muchas plumas que rondan entre los 6.000-15.000 euros, todas ellas imponentes.
El segundo problema del maki-e es que es una técnica muy compleja que no siempre resulta fácil de entender para un profano. En realidad, hay muchas sub-técnicas, más o menos delicadas, que dan lugar a obras completamente diferentes. Cada una de ellas tiene un precio, una calidad y unas características que sólo el experto sabe apreciar y valorar.
El maki-e es cosa de especialistas



Plumas de colección

Regularmente se ponen a la venta colecciones de fascículos con plumas "de colección", dedicadas a varios eventos, personajes o modelos. Todas son chinas y de muy baja calidad. Además, casi siempre se pueden encontrar en internet a una mínima fracción de precio de su valor de portada que no es precisamente bajo.
Valga aquí lo todo dicho acerca de las plumas chinas de gama baja.
Si alguien cree que estas colecciones se revalorizarán con el tiempo, comete un craso error. Las plumas y sus graciosos mueblecitos expositores seguirán para siempre en el patrimonio del comprador como una eterna condena porque no hay manera de desprendenderse de ellas.
Fascículos, vade retro.



Montblanc

No recomiendo esta marca a ningún nuevo aficionado ni a quien busque la mejor relación calidad-precio en una estilográfica. Son plumas de calidad, sin duda, pero a un precio desorbitado para lo que ofrecen. Se trata de objetos de lujo que se venden y se exhiben como tales y no como meros instrumentos de escritura. Por el precio de una MB 149 se pueden conseguir dos Pelikan o tres o cuatro japonesas que, por lo menos, la igualarán en belleza y la superarán en rendimiento.
Las ediciones limitadas, además de precios muy altos, suelen presentar diseños muy poco prácticos para escribir. Las gamas intermedias no han dado buen resultado.
Como en otras firmas de lujo, el servicio técnico es equivalente y cualquier reparación o mantenimiento que haya de hacerse costará demasiado.
Montblanc es algo más que una estilográfica y hay que pagar por ello.



Espero que estas breves consideraciones sean de utilidad para alguien más avispado que yo, que no las he seguido como debiera.


19 comentarios:

  1. Añadiría a la lista las plumas baratas inoxcrom, concretamente la que se visualiza en este enlace arriba a la derecha, creo que ahora es la serie "Urban Boys". Ya se que a una pluma de 4 euros no le puedes pedir gran cosa, pero rasca como el papel de lija, para escribir con esto prefiero hacerlo con un bolígrafo BIC

    https://villanuevadiz.files.wordpress.com/2013/05/130510-vuelta-al-cole-2013-inoxcrom.jpg

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  2. Los avatares de la pobre Inoxcrom dan para hablar mucho. Su producción actual es china y de ahí provienen también algunos de sus graves defectos. Sin embargo, aún puedes encontrar Inoxcrom de las de antes que te sorprenderán por su calidad y desempeño. Te aconsejo, por ejemplo, probar una Zeppelin o una Wall Street. No son plumas tan baratas como las de ahora pero escriben sorprendentemente bien. Si no las encuentras y estás interesado, yo te puedo indicar dónde puedes conseguirlas en Barcelona. Un abrazo y mil gracias por tus comentarios.

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    1. Si hay un sitio en Barcelona donde se pueda conseguir una Zepelin, a mi me agradaría saberlo.

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    2. Si puedes, me interesaría saber la dirección.

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    3. Te ruego que me escribas por correo privado, Emiliano. Un cordial saludo

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  3. Algo he escuchado del tema Inoxcrom, conozco a alguno de los empleados que despidieron en 2007. Parece que ahora un grupo de antiguos trabajadores ha conseguido hacerse con la marca y la comercializadora, pero creo que es un error de bulto vender productos de pésima calidad importados de china utilizando como gancho la marca y el diseño, lo único que consigues es devaluar la marca, que el que compra una de tus plumas no vuelva a comprar ninguna más, y además te haga publicidad negativa. Sería preferible elevar uno o dos euros el coste unitario y a cambio colocarle un plumín mínimamente decente. Saludos

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    1. Totalmente de acuerdo Alfonso. Para competir en la gama baja tienes que ofrecer mucha calidad, aunque parezca paradójico.

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  4. Y en Inoxcrom no olvidemos las Sirocco, lo mejor de la marca.

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    1. Buen modelo, desde luego. Un saludo

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    2. Siempre he creido que la Sirocco es la pluma de capuchón o cuerpo y capuchón de plata, pero he encontrado sitios donde llaman Sirocco a lo que para mi es una Wall Street lacada, ¿Esto es así?

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    3. La Sirocco y la Wall Street son models diferentes. Sin duda fue un error. Un saludo muy cordial

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  5. Permitanme aportar datos para la revisión de esta estupenda entrada: yo agregaría -como MUY MALA- a las Kaweco Student. El plumín es horrendo, está mal tallado, es demasiado pequeño, el trazo es desparejo y hay que hacer bastante presión sobre él para lograr una escritura decente. Fue mi última gran decepción con esta marca alemana que tan buenos productos nos ha dejado con la Kaweco Sport, Demonstrator y otras de sus modelos mini.
    Por otra parte, las Inoxcrom últimas que he conseguido tampoco me han gustado. En relación al precio que pagué por ellas, el resultado ¡no fue mucho mejor que con una Pilot Varsity descartable! La jerarquía del plumín -por cierto muy impresionante- nada tiene que ver con el desempeño; todas tienen problemas de flujo y homogeneidad en el trazo. Me he jurado no volver a gastar jamás en ninguna de estas plumas.

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    1. Gracias por tu comentario Endriago. La Student es una pluma de segmento bajo pero su desempeño, normalmente, no es malo. Con las plumas siempre es posible tener mala suerte porque son instrumentos delicados que admiten una cierta variabilidad en la calidad final de fabricación. Si el control es muy bueno o de una marca que apoya sus modelos de gama alta, no suele haber problema alguno. En las gamas inferiores, siempre hay un cierto porcentaje de riesgo. Un saludo muy cordial

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  6. Hola Sr Haddock: lo felicito por su interesante Blogg, le consulto por la marca Onoto, quiero comprar una , pero me dicen que son dificiles de mantener y reparar, pero aun asi, me recomendaria ud un modelo? Por ej la 5601? La encuentro hermosisima( y cara)
    Muchos saludos
    Christian Valenzuela Prosser

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    1. Onoto presenta actualmente plumas muy hermosas y, como bien dice, amigo mío, algo subidas de precio. Salvo para amantes de la vieja divisa, no creo que estén en condiciones de competir con otras plumas modernas. Su mecanismo es sencillo (salvo quizás los modelos de bomba de vacío) por lo que no veo posibles dificultades para su mantenimiento. Un saludo muy cordial.

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  7. Pues tengo una inoxcrom de gran tamaño tanto en lo cuerpo como el plumin,es la Corinthian .Pienso que por los años 1995 la compre me recordaba a las Omas facetadas.Un color precioso como un azul pavo real.E l material no se de que está fabricado el cuerpo.A mi me gusta y no me ha dado lata ningunas.Cuestion de suerte.Saludos

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    1. En efecto, la Cortihian es una gran pluma cuya rfeseña puedes encontar en este mismo blog. Los problemas de Inoxcrom se refieren a los modelos actuales, fabricados tras el cierre de la marca original. Un abrazo

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    2. Yo tengo varias Inoxcronm -antiguas - entre ellas tres Wall Street, una deellas me tienen que haber regalado pues no me acuerdo de donde viene y las tres van muy bien. Ahora de las modernas sólo se que la Wall Street se en cuentra nueva en la casa de la estilográfica de Barcelona por 60€. según dicen hecha en Barcelona. Espero que la calidad sea como la de antes, para ser española me parece un poco cara.

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    3. Así es, lo normal es que las Wall Street se consigan por menos de 20 euros. Un saludo

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