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lunes, 3 de noviembre de 2014

Plumas caras: ¿merecen la pena?

La pregunta es tan amplia que no tiene una sola respuesta. Ya he tenido ocasión de decir que, por encima de unos 150 ó 200 euros, el precio de una pluma no se refleja en la calidad de su escritura sino en otros aspectos que tienen que ver con los materiales usados, el diseño, el lujo o la representatividad, por nombrar algunos factores. Lo diré de otra manera: una pluma cinco veces más cara que otra no escribe cinco veces mejor.

Voy a indicar a continuación algunas plumas, o marcas, cuyo precio excede notablemente de su desempeño en la escritura. No considero las ediciones especiales porque pertenecen a otro rango de producto y necesitarían un análisis diferente.

Las plumas que aquí se muestran tienen un precio superior al de sus competidoras, consideradas en igualdad de condiciones,  Ello no significa  que no valgan lo que cuestan -por lo menos no siempre- sino que su precio no es directamente proporcional a la calidad de la escritura que proporcionan. Si alguien desea alguna de estas plumas que esté prevenido: que las adquiera por su belleza, por su exclusividad o por la riqueza de los materiales que la componen.

Montblanc

Ya he hablado mucho de Montblanc así que me limitaré a recordar que es el prototipo de pluma representativa que conlleva, por su propia naturaleza, un alto precio. Que sea una buena estilográfica es otra cosa. De lo que se trata, básicamente, es de demostrar a los demás que uno puede permitírsela. Los más de 700 euros que cuesta una 149 dan para elegir mucho entre otras marcas.



Conklin

No es que sean plumas caras, es que tienen una relación calidad-precio desfavorable. Incluso los modelos inferiores se venden por cantidades desproporcionadamente altas para sus cualidades reales. Por la mitad de precio de una Conklin Crescent o Herringbone puede comprarse una japonesa que la supera en todo.



Graf von Faber-Castell

Hermosas plumas a precios elevados. Son de gran calidad, eso es indudable, y son extraordinariamente elegantes. Como las Montblanc, son plumas para ser lucidas aunque en ambientes más selectos y quizá menos wannabies.  Pero por los 200 euros que cuesta la más barata (una Tamitio) hay muchas competidoras que ofrecen cuerpos mejores y plumines de oro de la mejor calidad.  Por los 500 que cuesta una Classic, por ejemplo, pueden conseguirse instrumentos auténticamente maravillosos y por los 800 de una Intuiton, hasta se puede entrar en el incomparable mundo del maki-e.


Caran D'Ache

La pluma más barata, la Ecridor Retro, cuesta 200 euros y es una pluma metálica, de cartucho y plumín de acero. La gama intermedia, la Lemans,  ya con oro en el plumín, sube hasta los 500 y la gama superior como la Varius, se dispara casi hasta los 1000. Precios suizos para plumas bellas. Sus características mecánicas no justifican su altísimo precio.



Cartier

Cartier es otra marca que considera las estilográficas como accesorios de lujo. Se trata de plumas clásicas de gran calidad y elegante presencia. Pero sus más de 500 euros de precio medio las convierten en productos aptos únicamente para aquél segmento. Sin el logo y el cabujón, serían plumas ordinarias.


Dunhill

Dunhill es una marca mítica en el mundo de la estilográfica porque divulgó el maki-e por todo el mundo a principios del siglo pasado. Hoy fabrica estilográficas de lujo cuyos pocos modelos básicos, como el Sentryman, rondan los 500 euros. Demasiado para una pluma metálica de cartucho.




Porsche

Se trata de plumas fabricadas por Faber-Castell para Porsche Design. Son, por tanto, plumas de calidad y buena presencia. Excesivamente metálicas y pesadas, para mi gusto, pero muy originales. El precio es, por desgracia, acorde con su estilo y con los nombres que están detrás de ellas, pero claramente desproporcionado para lo que ofrecen en términos puramente funcionales.



Parker

Las plumas del segmento superior de Parker. como las Duofold, han ido subiendo de precio hasta límites injustificables para su entidad. Son plumas clásicas, evocadoras y hermosas, sin duda, pero siguen siendo instrumentos sencillos con carga de cartucho y tecnología común. Los modelos más sencillos superan los 400 euros en tiendas físicas. Dejando aparte el componente sentimental, no son plumas que aguanten bien la comparación con la competencia.




Montegrappa

El celuloide de Montegrappa es de los más bellos de Italia pero sus productos son, generalmente, injustificadamente caros. Los modelos más sencillos como los Parola o Fortuna, de plumín de acero, rondan los 200 euros y, desde ahí pasamos a una Emblema por 500 hasta los más de 1.200 de una Miya Carbon y no digamos más de las ediciones especiales. Bellas plumas, pero precios, en general, muy altos para una experiencia de escritura absolutamente normal.




Dupont.

Las Dupont son plumas de gran calidad y magnífica construcción, pero su precio resulta excesivo, siempre por encima de 500 euros. Son plumas de lujo, desde luego, y su plumín es de extraordinaria desempeño. Pero por ese precio hay muchísimas alternativas que la superan.


Conclusión:

Si valoramos la experiencia de la escritura de todo lo demás, las plumas mostradas son todas caras y, por tanto, no merecen la pena para quien las usa eminentemente para escribir. Por una fracción de su precio -incluso por cantidades ridículas- encontraremos numerosas alternativas que las igualan y mejoran. Pero si lo que valoramos es la belleza, el prestigio o los ejemplares que faltan en una determinada colección , no hay pluma cara. Todas servirán al objetivo deseado.

Por tanto, la respuesta a la pregunta inicial será el ya conocido, viejo y ligeramente decepcionante "depende".

(todas las fotografías pertenecen a las marcas)



2 comentarios:

  1. "Merece la pena si te satisface" o traducido al común de todos nosotros "Sarna con gusto no pica". Y eso es lo que pienso yo, que espero la oportunidad de hacerme con una 149 (entre otras) que quizá no vale lo que cuesta ¿o sí?

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    1. La 149 es una gran pluma pese a que las versiones más modernas van disminuyendo la magnífica calidad de las primeras. Aún así, tiene uno de los mejores y más bellos plumines del mercado. ¿Vale lo que cuesta? Yo no lo creo, dicho en términos relativos, porque por su precio -o bastante menos- puedes conseguir, por ejemplo, una Sailor KOP, una Platinum Izumo, una Nakaya especial o una Pilot 845 que la superan prácticamente en todo salvo en capacidad.
      Con todo, yo tengo una 149 desde hace casi 30 años que va presentando achaques pese a lo cual sigo escribiendo con ella...

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